Opinión

Católicos y científicos: Antonio Portolés, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC

Católicos y científicos: Antonio Portolés, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC

 

Antonio Portolés (1923-2006), Profesor de Investigación del C.S.I.C., Doctor en Farmacia y Biología, farmacéutico militar nº 1 de su promoción que alcanzó el grado de comandante, y que fue condecorado con la Cruz y la Placa de san Hermenegildo, Académico de Número de la Real Academia Nacional de de Farmacia, fue un hombre profundamente católico. Su compañero de Academia, David Martín Hernández, lo comentaba en su homenaje diciendo “Destacaría principalmente la calidad humana de don Antonio. Desde el primer contacto se advertía su gran bondad, que fluía de sus principios auténticamente religiosos, afabilidad, templanza, inquietud investigadora y gran tesón”.

Creó el Instituto de Inmunología y Biología Microbiana del C.S.I.C. Formó escuela de microbiólogos que todavía en activo han promocionado la investigación científica en microbiología al más alto nivel como el Catedrático De la Universidad de Valparaíso (Chile) Dr. Victoriano Campos y el Dr. J.M. Rojo, ambos académicos de Farmacia, las Dras Isabel Barasoaín, el Dr. Nazario Rubio, 40 doctores en total. Inculcó en sus discípulos la investigación de excelencia, con la complementación de la formación en el extranjero, publicó dos centenares de artículos científicos del alto nivel, apoyó el desarrollo de la sociedad Española de Microbiología.

Su también compañera de academia, María del Carmen Francés comentaba en su homenaje “…Don Antonio era un hombre de fe, siempre abierto a la esperanza de un mundo mejor..”. Gustaba de utilizar frases bíblicas, como en el discurso también en la academia titulado “Inmunofarmacología. Nuevos horizontes en Biomedicina y Farmacoterapia”, cuando trataba de explicar, muy acertadamente por cierto, el origen en Dios del uso de la ciencia que el hombre hace ”…intentamos cumplir el imperativo de dominar la Tierra, impreso en nuestro espíritu desde la aurora de la existencia…díjoles Elohim procread, multiplicaos, henchid la Tierra, sojuzgadla y dominad en los peces del mar, y en las aves del cielo y en todo animal que buye sobre la tierra”.

Aun habiendo personas como el Dr. Portolés, en las que han convivido las facetas de religión y ciencia, o razón y fé, hoy en día asistimos a una suerte de demonización de lo religioso, que no es otra cosa que una auténtica persecución, de momento no cruenta físicamente, pero con componentes de presión social tipo “moving”, que hacen difícil manifestarte como creyente, cuando no ser directamente despreciado. Sin embargo es necesario hacerlo para que podamos servir verdaderamente a la sociedad en que vivimos, para que seamos levadura. Considerar al cristianismo enemigo de la ciencia es de una ignorancia mayúscula.

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