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Opinión

Católicos y científicos: Antoni Prevosti, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC

Católicos y científicos: Antoni Prevosti, por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC

Nacido en Barcelona en 1919,  Antonio Prevosti murió allí en 2011. Licenciado en Ciencias, Sección Naturales, en la Universidad de Barcelona, con premio extraordinario final de carrera en 1942, comenzó a colaborar con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), institución científica más importante de España fundada por los católicos Ibáñez-Martín de la ACNdP y Jose María Albareda del Opus Dei.

Su necrológica en el diario “El País”, como no podía ser de otra manera, no hacía mención alguna a su condición de católico practicante: los mismos que atacan a la Iglesia como enemiga de la ciencia, ignoran la ciencia hecha por los católicos. Hagamos un poco más de memoria histórica. Un edificio de la Universidad de Barcelona le está dedicado.

“Estudio del crecimiento en escolares barceloneses” fue el título de su tesis doctoral, que fue dirigida por Santiago Alcobé Noguer – catedrático de antropología de la universidad barcelonesa, también católico y científico http://www.revistaecclesia.com/catolicos-y-cientificos-santiago-alcobe-por-alfonso-v-carrascosa-cientifico-del-csic/-  y publicada por el CSIC. Primer catedrático de genética de España, estudiante en 1955 de Cold Spring Harbor Symposia on Quantitative Biology, auténtica capital mundial de la ciencia. La denominada Escuela Catalana de Antropología fue erigida http://www.revistaecclesia.com/catolicos-y-cientificos-telesforo-aranzadi-por-alfonso-v-carrascosa-cientifico-del-csic/ y mantenida por científicos católicos.

En un reciente estudio publicado en 2013, Clara Florensa habla de él y sus creencias en profundidad http://www.residencia-investigadors.es/cont/publicacions/docsPot_es/naturaleza_y_laboratorio.pdf.  Fue sensible desde 1950, cuando el Papa Pío XII dictó su encíclica Humanis Generis dando permiso a los hombres doctos para hablar de evolución, a estudiar dicha teoría desde la perspectiva de la fe católica. Como otro católico científico Miquel Crusafont (1910-1983), http://www.revistaecclesia.com/catolicos-y-cientificos-miquel-crusafont-por-alfonso-v-carrascosa-cientifico-del-csic/, Prevosti fue alguien religioso, colaborador asiduo de medios, revistas, asociaciones e instituciones religiosas, que se ocupaba de la relación entre ciencia y religión.

Prevosti trabajó para acercar estas dos formas de entender el mundo con artículos, conferencias y entrevistas desde una posición modesta, nada beligerante, pero firme e insistente.

Antoni Prevosti no sólo se interesaba por temas filosóficos, religiosos y éticos, algo de lo que da cuenta su biblioteca,  sino que se interesó por la relación evolución-catolicismo, sin causarle problema o reacción alérgica alguna contra sus creencias, al tiempo que comprendiendo pero no compartiendo, y nunca odiando o menospreciando, a quienes dentro de la Iglesia adoptaban posturas alérgicas contra la teoría de la evolución. Se preocupó seriamente de transmitir la fe a sus hijos..¡un científico católico, sí!…

Participó en las conocidas Conversaciones Intelectuales de Poblet, que se llevaron a cabo anualmente durante nueve años, a partir del 1959, y  en las que científicos católicos destacados se reunieron y hablaron con teólogos sobre los problemas religiosos que podía producir en los creyentes la irrupción de teorías como la evolución.

Prevosti publicó sus participaciones en la revista Apostolado Sacerdotal. Fue entrevistado a la clausura del Conciclio Vaticano II en la revista Forja, donde manifestó la conciliación que ciencia y fe resultaban en su persona, por obra y gracia del Espíritu Santo:  “Todos los valores del mundo de la cultura, de la vida pública del pueblo y de la misma Iglesia se integran íntimamente al descubrimiento de nuevos medios para cristianizar nuestra vida … para llegar a Dios.”

Prevosti también participó en conversaciones del mismo tipo en el Monasterio de Montserrat, participando también en las actividades de la Asociación Menéndez Pelayo, que buscaba restablecer los valores cristianos en la cultura y la ciencia, o con el Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos y Pax Romana, o en reuniones privadas en la Facultad de Teología de San Cugat del Vallés, o colaborando con revistas religiosas como Apostolado sacerdotal, Orbis catholicus o Forja…todo ello sin participar de la ideología del nacionalcatolicismo, como muchísimos otros de su misma condición.

Según la historia de la ciencia Prevosti formó parte de una generación de científicos que puso a la biología española a la altura internacional. Lo que dicha historiografía ignora sistemáticamente es que fueron católicos sin más, no nacionalcatólicos ni defensores de totalitarismos. Así de simplemente exponía sus creencias sobre la evolución y Dios:  “Capaz de actuar libremente, el hombre estuvo preparado para recibir el alma y poder amar a Dios.”

Su discípulo Jaume Baguñà, catedrático de genética de la Universidad de Barcelona, exalumno y exdoctorando del genetista, describió a su mentor como un hombre de talante más bien conservador tanto en política como en moral o costumbres, a pesar de tener un espíritu liberal y una mente muy abierta en temas científicos y filosóficos, que creía que la mejor herramienta para conseguir el conocimiento era sin duda el método científico.

 



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