Revista Ecclesia » Carta Pastoral. «Día del seminario», por Julián Ruiz Martorell
Carta pastoral del obispo de Jaca y Huesca, Julián Ruiz Martorell:«Contagia solidaridad»
Cartas de los obispos

Carta Pastoral. «Día del seminario», por Julián Ruiz Martorell

Queridos hermanos en el Señor:

Os deseo gracia y paz.

 «Padre y hermano, como san José» es el lema del Día del Seminario 2021. San José, patrón de los seminarios y padre de los seminaristas, es un referente de vida, de acogida, de disponibilidad. Él estuvo atento a las manifestaciones de Dios que le iba indicando el sendero y las iniciativas que tenía de llevar a cabo, vivió aguardando el cumplimiento de las promesas y contribuyó a que los designios de Dios se hicieran realidad. San José cuidó y forjó las manos y la persona de Jesús, fue educador y acompañante, supo instruir en la noble condición del trabajo.

El seminario es «un lugar y un tiempo privilegiado, para que cada seminarista descubra cómo Dios lo hace crecer a través de la Iglesia y de Su mano providente. Desde esta experiencia profunda del cuidado que Dios ha tenido con ellos, podrán el día de mañana, salir al mundo como sacerdotes, dispuestos a decirles a todos: “No temas; basta que tengas fe” (Mc 5,36)» (Día del Seminario 2021. Reflexión teológico-pastoral, p. 5-6).

Es preciso valorar y cultivar las vocaciones y reconocer en ellas un don de Cristo a su Iglesia al servicio del Evangelio. El Señor llama personalmente, convoca a una peculiar vida de seguimiento, de amistad y de entrega. A la Iglesia le corresponde la trascendental tarea de acompañar y discernir las vocaciones al sacerdocio.

El ministerio de los sacerdotes en el corazón de la Iglesia es insustituible. Benedicto XVI dijo que lo que ha de distinguir a un ministro de la Iglesia es: «el amor a Cristo, una serie competencia teológica en plena sintonía con el Magisterio y la Tradición de la Iglesia, la meditación constante y personal de su misión salvadora y una vida intachable acorde con el servicio que presta al Pueblo de Dios» (Discurso a los Obispos de la Conferencia Episcopal de Uruguay en Visita ad limina apostolorum, 26-9-2008). Y también afirmó que «un hombre no puede hacer nada más grande que dar a los fieles el cuerpo y la sangre de Cristo, y perdonar los pecados» (Discurso a la Conferencia Episcopal Francesa, Lourdes, 14-9-2008).

Los seminaristas se van formando, como personas y en comunidad, a través del estudio, de la dirección espiritual, del sacramento de la Reconciliación, de la oración personal y litúrgica, de la actividad pastoral, abriéndose a las distintas realidades eclesiales. En cada jornada, la Eucaristía es celebrada y sentida como el centro de la propia vida.

Toda la comunidad diocesana reza por el Seminario y con el Seminario.

 

+ Julián Ruiz Martorell
Obispo de Jaca y Huesca



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa