Carta del Obispo Iglesia en España

Carta para el Año de la Fe del arzobispo de Santiago de Compostela, Julián Barrio Barrio, y para el DOMUND 2012

Julian Barrio Barrio

Misioneros de la Fe. Queridos diocesanos: Con este lema “Llamados a hacer resplandecer la Palabra de verdad”, el Papa nos invita a celebrar la Jornada Misionera Mundial en el contexto del cincuenta aniversario del Concilio Vaticano II, de la apertura del Año de la fe y del Sínodo de los Obispos que tiene como tema la preocupación de la Nueva Evangelización para que siguiendo el mandato de Jesús el Evangelio llegue a todas las gentes. Misión evangelizadora e identidad cristiana

El Papa quiere avivar el espíritu misionero de la Iglesia, sobre todo en aquellos lugares donde la fe se ha debilitado por la presión del secularismo. Los bautizados en Cristo estamos llamados a “dar razón de la esperanza que tenemos” y la preocupación misionera sigue teniendo toda su vigencia. El Papa nos recuerda unas palabras del beato Juan Pablo II, en las que manifiesta que “los hombres que esperan a Cristo son todavía un número inmenso”, por lo que “no podemos permanecer tranquilos, pensando en los millones de hermanos y hermanas, redimidos también por la Sangre de Cristo, que viven sin conocer el amor de Dios”

1. La misión evangelizadora forma parte de nuestra identidad cristiana. En este sentido Benedicto XVI en su mensaje nos advierte que “necesitamos retomar el mismo fervor apostólico de las primeras comunidades cristianas que, pequeñas e indefensas, fueron capaces de difundir el Evangelio en todo el mundo entonces conocido mediante su anuncio y testimonio”

 

2. Sintiendo la urgencia y la necesidad de la acción misionera, nuestro Plan Pastoral Diocesano contempla el compromiso de anunciar la Palabra de Dios, celebrarla y testimoniarla, sabedores de que como observa el Papa “el inmenso horizonte de la misión de la Iglesia, la complejidad de la situación actual, requieren hoy nuevas formas para poder comunicar eficazmente la Palabra de Dios”

3. que nos lleva a la conversión y es el fundamento de la evangelización.

 Arzobispo de Santiago

Encontrarnos con Cristo conlleva la necesidad de darlo a conocer. “Es necesario renovar el entusiasmo de comunicar la fe para promover una nueva evangelización de las comunidades y de los países de antigua tradición cristiana, que están perdiendo la referencia de Dios, de forma que se pueda redescubrir la alegría de creer”

4. El anuncio se transforma en caridad

¡Ay de mí si no evangelizase!, dice el apóstol Pablo (1 Co 9,16). Estas palabras resuenan con fuerza para cada cristiano y para cada comunidad cristiana. “El encargo de anunciar el Evangelio en todas las partes de la tierra pertenece principalmente a los obispos, primeros responsables de la evangelización del mundo, ya sea como miembros del colegio episcopal, o como pastores de las iglesias particulares. Ellos efectivamente, han sido consagrados no sólo para una diócesis, sino para la salvación de todo el mundo, mensajeros de la fe que llevan nuevos discípulos a Cristo y hacen visible el espíritu y el celo misionero del Pueblo de Dios, para que toda la diócesis se haga misionera”

5. También en las Iglesias de los territorios de misión, iglesias en su mayoría jóvenes, frecuentemente de reciente creación, el carácter misionero se considera una dimensión connatural, incluso cuando ellas mismas aún necesitan misioneros.

Misioneros de la Fe Los misioneros son las personas (obispos, sacerdotes, religiosos y laicos) que entregan su vida o un período largo de ella, a la primera evangelización. “Aunque la tarea de propagar la fe incumbe a todo discípulo de Cristo según su condición, Cristo Señor llama siempre de entre sus discípulos a los que quiere para que estén con él y para enviarlos a predicar a las gentes” (Ad Gentes, 23).

El misionero comunica la fe, don de Dios, a los que aún no conocen a Cristo, no sólo para que tengan noticia del mensaje sino para se adhieran a la persona de Cristo y le presten su asentimiento, en la certeza de que “la fe se fortalece dándola” (Redemptoris Missio, 2). Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas de todas partes del mundo, laicos y hasta familias enteras dejan sus países, sus comunidades locales y se van a otras iglesias para testimoniar y anunciar a Cristo, en el cual la humanidad encuentra la salvación. Se trata de una expresión de profunda comunión, de un compartir y de una caridad entre las Iglesias, para que cada hombre pueda escuchar o volver a escuchar el anuncio que cura y, así, acercarse a los Sacramentos, fuente de la verdadera vida. “La cooperación misionera se debe ampliar hoy con nuevas formas para incluir no Arzobispo de Santiago sólo la ayuda económica, sino también la participación directa en la evangelización” (Redemptoris Missio, 82). La celebración del Año de la Fe y el Sínodo de los Obispos sobre la Nueva Evangelización serán ocasiones propicias para un nuevo impulso de la cooperación misionera, sobre todo en esta segunda dimensión”

 

6. Imitemos a san Juan de Ávila, gran evangelizador, proclamado Doctor de la Iglesia hace unos días, que predicando el amor de Dios, manifestado en Jesucristo, exclamaba: “Quien pudiere tener mil millones de lenguas para pregonar por todas partes quién es Jesucristo”. Que la Jornada mundial de las misiones reavive en cada uno el deseo y la alegría de «ir» al encuentro de la humanidad llevando a todos a Cristo, pidiendo con el beato John Henry Newman: “Acompaña, oh Señor, a tus misioneros en las tierras para evangelizar; pon las palabras justas en sus labios, haz fructífero su trabajo”.

Os saluda con afecto en el Señor,

+ Julián Barrio Barrio,

Arzobispo de Santiago de Compostela

 

1 BENEDICTO XVI, Mensaje para la Jornada Misionera Mundial 2012, 3.

2 Ibid.

3 BENEDCITO XVI, Verbum Domini, 97.

4 BENEDICTO XVI, Mensaje…, 8.

5 Ibid., 4.

6 Ibid., 6.

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