Carta del Obispo Iglesia en España

Carta a los niños de primera comunión, Eusebio Hernández Sola, obispo de Tarazona

comunion

Carta a los niños de primera comunión, Eusebio Hernández Sola, obispo de Tarazona

 Queridos hermanos y amigos: Como cada año quiero, en este mes de mayo, dirigir una carta a los niños y niñas que ya habéis recibido o recibiréis en estos próximos días vuestra primera comunión.

El día de vuestra primera comunión es un momento importante en vuestras vidas; tan importante que, al menos, durante dos años habéis participado en las catequesis en vuestras parroquias. ¡Cuántas cosas habéis aprendido en estos años! Lo más importante, sin duda, ha sido conocer a una persona que se llama Jesús, que os quiere como nadie y que quiere ser el amigo que os acompañe durante toda vuestra vida.

Al conocer más a Jesús, sabéis que Él quiere que seamos sus amigos. Por nuestros despistes vivimos a veces sin ser conscientes de la amistad que Jesús quiere tener siempre con nosotros y así nos olvidamos de rezar cada día o de ir a misa los domingos. Espero que después de vuestra primera comunión, sabiendo que Jesús quiere ser siempre nuestro amigo, os acordéis cada día de rezar, aunque sea una breve oración que surja de vuestro corazón y que os acostumbréis a ir a Misa todos los domingos. Estoy convencido de que vuestros padres o abuelos estarán muy contentos si les decís que queréis ir a Misa y que irán con mucho gusto con vosotros.

También habéis aprendido que como Jesús es nuestro amigo Él siempre nos perdona. Muchas veces hacemos cosas que no están bien y que incluso hacen daño a los demás, pero sabemos que hacer el bien nos hace ser más felices y, por lo tanto, más alegres. Por ello necesitamos que Él nos dé su fuerza porque muchas veces somos débiles; así, además de prepararos para la primera comunión, también os habéis preparado para recibir el sacramento de la reconciliación o de la penitencia. Cada vez que lo necesitemos debemos confesarnos, sin miedo ni vergüenza, como nos dice el papa Francisco. Cuando nos confesamos decimos lo que hacemos mal -nuestros pecados- y el sacerdote que representa a Jesús, nos vuelve a recordar que Dios nos ama, nos perdona y siempre sigue esperando lo mejor de nosotros mismos. ¡Qué paz sentimos en el corazón! Y, ¡qué fuerza para hacer el bien nuevamente!

Habéis aprendido también que la vida es un camino en el que siempre debemos aprender. Ahora sois niños y en la medida de vuestra capacidad conocéis a Jesús y lo amáis, pero debéis seguir formándoos en la fe cristiana para que cuando seáis adolescentes, jóvenes o adultos la fe nos siga ayudando en el camino de nuestra vida. Por eso os animo a que sigáis en la catequesis después de la primera comunión o bien, que participéis en algún grupo que haya en vuestras parroquias. En el colegio no sólo nos limitamos a aprender a sumar o a escribir y leer, cada año se aprenden cosas nuevas: hacer problemas complicados, aprender otra lengua, conocer nuestra historia y nuestra geografía y muchas más cosas. Pues igual pasa con nuestra fe: sabemos que Jesús es nuestro amigo que nos quiere pero, según vayáis creciendo, os va a enseñar muchas más cosas de forma que vuestra vida sea más plena y feliz.

Finalmente, también habéis aprendido que el cristiano es siempre una persona que da gracias. Y en estos días de vuestra primera comunión debéis darlas, en primer lugar a Dios que os quiere, os ha hecho cristianos y nos ha dado a Jesús. Sin duda, el día de la primera comunión es un día de alegría y de felicidad para toda la familia. Por eso: ¡Gracias, Señor! Pero también debéis dar gracias por todas las personas que tanto se han preocupado para que llegará este momento. En primer lugar a vuestros padres que un día os bautizaron y se han preocupado para que vayáis a la catequesis y os preparéis para recibir a Jesús, también a muchos de vuestros abuelos que os acompañado a la catequesis, os han llevado a Misa muchos domingos y os han hablado de Dios y de la Virgen María. Gracias a los catequistas que de una forma desinteresada y llena de generosidad han querido estar con vosotros tantos días durante vuestra preparación, os han dado lo mejor de sí para que conocierais a Jesús. También a los sacerdotes de vuestras parroquias que con tanta entrega se preocupan de vosotros y de vuestra formación.

Felicidades a todos vosotros, a vuestros padres y familia y a cada parroquia que cada Pascua ve con alegría a tantos niños y niñas que son ya un presente prometedor y del que tanto esperamos.

Con todo afecto os saludo y os bendigo.

 

+ Eusebio Hernández Sola, OAR

Obispo de Tarazona

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Carta a los niños de primera comunión, Eusebio Hernández Sola, obispo de Tarazona, 7.0 out of 10 based on 3 ratings
Print Friendly, PDF & Email