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Carta del obispo de Sigüenza-Guadalajara a los nin?os de Primera Comunio?n

Carta del obispo de Sigüenza-Guadalajara, monseñor Atilano Rodríguez, a los nin?os de Primera Comunio?n

Queridos nin?os: Como se? que muchos nin?os de la dio?cesis, conocien- do mejor a Jesu?s despue?s de unos an?os de catequesis parro- quial, desea?is recibirle por primera vez en el sacramento de la Eucaristi?a, quisiera ponerme en contacto con vosotros por medio de esta carta para compartir vuestra gran alegri?a.

Os felicito por esta decisio?n, pues estoy seguro de que ese acontecimiento estara? muy presente en vuestra vida como uno de los di?as ma?s felices. Yo au?n recuerdo, como si fuese ayer, el di?a de la Primera Comunio?n en la parroquia de mi pueblo, acompan?ado de mis padres y de los compan?eros del colegio.

En vuestra casa con la familia y en los encuentros semanales con los catequistas y sacerdotes de la parroquia, habe?is descubierto que Jesu?s os ama ma?s que nadie y desea ser vuestro amigo. Cuando le abrimos la puerta del corazo?n y le dejamos entrar, descubrimos que Jesu?s nos acompan?a siempre y desea ser nuestro amigo.

El di?a de vuestra Primera Comunio?n, Jesu?s vendra? a vosotros para recordaros que os quiere, y deciros que cuenta con vosotros para hacer el bien y ofrecer su amor a todos los hombres. Por eso, os invito a que, despue?s de comulgar en la Santa Misa, haga?is silencio en vuestro interior y os olvide?is de todo para escuchar solamente a Jesu?s y para pedirle que oso ayude siempre a ser sus amigos.

Si le escucha?is con atencio?n, descubrire?is que os invi- ta a amar a todas las personas como E?l nos ama. Entre estas personas, a las que debe?is mostrar vuestro amor, esta?n vues- tros padres, hermanos, abuelos, profesores y compan?eros de colegio. De un modo especial, Jesu?s os pedira? que mire?is con amor a los pobres y a los necesitados, a las personas que sufren y a las que se sienten solas. El Evangelio nos dice que Jesu?s se acercaba a todos, se compadeci?a de ellos, les miraba con gran ternura y curaba sus dolencias y enfermedades.

Teniendo en cuenta la importancia del di?a de la Pri- mera Comunio?n, vuestros padres, que os quieren mucho, seguramente desean hacer una gran fiesta para celebrar este acontecimiento. Debe?is agradecer siempre el carin?o y los sa- crificios que hacen por vosotros, pero pode?is decirles que no

es necesario gastar mucho dinero en la fiesta, pues la mayor felicidad es poder recibir a Jesu?s. E?l es el gran regalo de Dios para todos los hombres.

Tambie?n pode?is decir a vuestros padres que la mejor forma de acompan?aros el di?a de la Primera Comunio?n y de compartir la alegri?a de la fiesta es que ellos acojan el perdo?n y la misericordia de Dios, celebrando con vosotros el sacra- mento de la Penitencia y recibiendo a Jesu?s en la Eucaristi?a. Que no olviden nunca que Jesu?s les quiere y cuida cada di?a de ellos para que se quieran mucho ma?s.

Despue?s de recibir la Sagrada Comunio?n, comienza para vosotros una etapa nueva. En ella sera? importante el encuentro frecuente con Jesu?s, participando cada domingo en la Eucaristi?a dominical de la parroquia con los otros nin?os y los mayores. Por supuesto, sera? muy bonito que re- ce?is vosotros personalmente a Jesu?s al levantaros por la man?ana o al final del di?a al acostaros, o tambie?n junto a vuestros padres y hermanos en familia. Adema?s dad gracia a Dios por ellos, por los amigos y las personas que os quie- ren, y por tantas cosas buenas como E?l os ofrece cada di?a.

Como sois muy inteligentes y se? que me entende?is muy bien, os animo a dema?s a seguir participando en la catequesis de la parroquia, par que no se os olvide lo apren- dido y aprenda?is nuevas cosas de la fe cristiana. Y sobre todo, es muy importante que crezca?is en la amistad con Je- su?s, que le quera?is ma?s y que complete?is un di?a vuestra ini- ciacio?n cristiana recibiendo el sacramento de la Confirma- cio?n.

Los sacerdotes y catequistas de vuestra parroquia, que os quieren bien, tienen gran intere?s en colaborar con vues- tros padres para ayudaros a progresar en la formacio?n cris- tiana y en el conocimiento de Jesu?s. Ellos no van a ahorrar esfuerzos y entrega para que llegue?is a ser unos buenos cris- tianos y para que crezca?is en la amistad con Jesu?s durante toda vuestra vida. Como os deci?a antes, Jesu?s cuenta con vosotros y con vuestro buen ejemplo de vida para que su amor llegue a otros nin?os y tambie?n a las personas mayores. A?nimo y adelante.

Con todo mi carin?o, os saludo y os deseo la paz y la alegri?a de Jesu?s



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