carlos-osoro
Iglesia en España

Carta del arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, a las familias

Carta del arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, a las familias

El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, exhortó esta a las familias cristianas a “hacer frente a los desafíos actuales, sin pesimismo ni insultos, sino con un `sí´ rotundo a la vida”, y les alentó a ser “un reclamo en los pueblos y ciudades con vuestra presencia pública, necesaria y urgente, sin violentar a nadie, sino mostrando el rostro de Dios mismo que nos ha dado Jesucristo”.

Durante la homilía en la Eucaristía con motivo de la celebración del “Día de la Familia Misionera” convocado por el propio prelado, monseñor Osoro ha pedido a las familias que no tengan miedo a los “desafíos de hoy”, ha invitado “a decir un `no´rotundo a la economía que excluye y mata” y ha llamado a “no absolutizar el dinero, porque Dios no es el dinero, el dinero no es para beneficio propio sino que es para servir a todos, y especialmente a los más pobres”.

Además, también pidió a las familias cristianas que no tengan miedo “a las persecuciones religiosas, que en unos países son directas y causan la muerte de muchos cristianos, y en otros pueden tener un diseño especial, porque con una apariencia de defender la libertad se quiere acallar el derecho fundamental del ser humano a la libertad para creer y para presentarse ante el mundo en público con su adhesión a Dios, sin esconderlo”.

En este sentido, monseñor Osoro ha alentado a las familias cristianas también a “no entrar en el juego de las ideologías en crisis, que dicen que la adhesión a Dios pertenece a la esfera de lo privado y que hacerla pública estimula totalitarismos, cuando es todo lo contrario: el Dios cristiano estimula acoger a todos, a no rechazar a nadie, y las ideologías sí que instauran totalitarismos creyéndose que son únicas”.

El arzobispo valenciano recordó cómo “hubo tiempos en que en muchos países se prohibía creer en Dios; incluso en algunas constituciones se llegó a decir que Dios no existía”. Sin embargo, “hoy no lo hacemos así, pero confundimos también porque con el aire de decir que somos aconfesionales, en el fondo lo que se quiere decir es `Dios, fuera´. Y esto no es así, no está prohibido hablar de Dios y tenemos que hacerlo”.

En otro momento de su homilía, monseñor Osoro ha recordado que “la familia cristiana es patrimonio de la humanidad, es el lugar donde todos hemos aprendido a convivir en la diferencia, a pertenecer a otros, no a nosotros mismos, es el lugar donde los padres nos han transmitido la fe”, y se ha preguntado luego “¿Qué hubiese sido de España en estos momentos si no hubiese habido familias cristianas, padres pagando el alquiler del piso de sus hijos, abuelos dando de comer a sus nietos?” El Arzobispo ha añadido que “cuando esta estructura no existe, la convivencia se deshace”.

La familia es misionera “cuando asume una espiritualidad misionera, cuando es respuesta alegre de un grupo humano que siente el amor de Dios que nos convoca a la misión y que les hace fecundos cuando se lanzan a anunciar el evangelio” ha manifestado el titular de la archidiócesis de Valencia. También ha exhortado a “no tener miedo a las muchas actividades” porque “la actividad por la actividad te hunde y te cansa, pero la que nace y se vive con motivaciones, con profunda espiritualidad, con adhesión Jesucristo cansa, sí, pero nunca deja vacío”.
Finalmente, el arzobispo de Valencia ha lanzado un llamamiento a la alegría y la esperanza. “¡No seáis pesimistas!”, ha exclamado el prelado que ha reflejado cómo “hay quien se pasa el día diciendo `Esto está muy mal´”, a lo que monseñor Osoro ha respondido: “¡Pues para eso estamos nosotros, para ponerlo bien! Porque los desafíos son para crecer, no para ser pesimistas, las dificultades no son excusa para reducir nuestra entrega y nuestro fervor”. Por ello, el Arzobispo ha invitado a las familias cristianas a “decir `no´ a la conciencia de derrota, decir `sí´ a la audacia, al fervor, a la acogida de Jesucristo en vuestra vida” y les ha pedido que “no os dejéis robar la alegría del Evangelio”

También ha alentado a que “no busquemos nuestra propia gloria, nuestro bienestar personal, no hagamos guerras entre nosotros, porque todos somos necesarios, nadie sobra, porque Jesús ha organizado nuestra vida con unas nuevas relaciones y ha engendrado una nueva forma de ser en nosotros”.

Por último ha invitado a todas las familias cristianas “a salir a la calle, a vivir en vuestras casas, en vuestros pueblos, en vuestras ciudades, mostrando con obras y palabras que entendéis la vida de otra manera y que tenéis la audacia de presentaros en medio de este mundo como escuelas para aprender a vivir como discípulos del Señor, como oferta de salvación, como la gran novedad que este mundo necesita ante las crisis de todo tipo, que son reaccionarias todas, como algo que quita la crisis, y que cambia la humanidad”

Por Antonio DIAZ TORTAJADA
Sacerdote-periodista

Print Friendly, PDF & Email

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.