Carta del Obispo

Carta del Arzobispo de Valencia a Don Bosco

Por Antonio DIAZ TORTAJADA – Sacerdote-periodista

Con el título “Gracias don Bosco por tu visita a Valencia”, el arzobispo valenciano Carlos Osoro Sierra, escribe en estilo epistolar una carta a Don Bosco en la que “agradecemos tu presencia, porque vuelves a recordarnos la misión más importante, como es acercarse a los jóvenes y ver su situación”. Coincide esta carta a Don Bosco con la presencia en la capital valenciana de la reliquia del santo educador en las diversas instituciones salesianas n el marco de un recorrido por diversos países y ciudades españolas con motivo del bicentenario del nacimiento del santo en 2015.


“ Los jóvenes del siglo XIX, dice monseñor Osoro, tuvieron en tu
persona a un sacerdote cercano, con una capacidad especial para llegar
a su corazón y darles lo que más necesitaban; fuiste para ellos un
gran amigo, confidente, maestro y educador. Diste a los jóvenes lo que
más necesitaban en aquellos momentos, como fue recuperar la dignidad
que tiene el hombre. Esa dignidad que se desenvuelve, se manifiesta y
se contagia, cuando uno se entiende, desde lo que es realmente: hijo
de Dios y hermano de todos los hombres.
Tras recordar las fechas de su nacimiento en 1815 en un siglo nada
fácil cargado de tensiones y conflictos; “era un siglo de tensiones y
conflictos”, “en tu persona don Bosco, dice el arzobispo de Valencia,
se unen admirable y armónicamente los dones de naturaleza y de gracia,
de tal modo que lo humano no solamente no queda anulado, sino
enriquecido de una manera admirable por lo divino.”
“Tuviste una gran madre cristiana. Ella, Margarita Occhiena, muerto tu
padre cuando tenías dos años, se encarga de ayudarte a descubrir el
camino de la santidad, camino verdadero para construir la verdadera
personalidad que ha de tener todo ser humano. Lo hace con su ejemplo y
con sus enseñanzas, te enseña a rezar, a conocer el catecismo, a
hacerte ver la presencia de Dios y vivir siempre en esa presencia”.
“Vienes a Valencia en los comienzos del siglo XXI. Es un momento
importante de la historia de la humanidad y los jóvenes te siguen
necesitando. Como nos ha dicho el sucesor de Pedro, el Papa Benedicto
XVI, vivimos una situación educativa de “gran emergencia”.
Precisamente por ello te necesitamos”, dice el arzobispo más adelante.
“Te agradecemos la presencia, porque vuelves a recordarnos la misión
más importante, como es acercarse a los jóvenes y ver su situación. Ya
tú los viste en Turín en el siglo XIX, abandonados. Observabas por las
calles cómo estaban desocupados, vagando por ellas, tristes,
cabizbajos, desorientados, desconfiados y esquivos, sin presente y sin
futuro, con necesidad de alguien que se acercase a ellos por lo que
son, regalándoles sin engaños la salud y la felicidad verdadera.”
“¡Qué bueno es que nos visites precisamente ahora! Quiero
manifestarte, Don Bosco, que hoy los jóvenes te necesitan, quizá más
que entonces. Gracias por visitarnos. Los jóvenes necesitan de
cercanía y amistad, de vivir un clima de familia, de sentirse
queridos, de llenar sus vidas de contenido, de garantizarles un
porvenir, de encontrarse con el proyecto de hombre que siempre han
soñado y que, cuando entran en la soledad, lo ven claro. Necesitan de
Jesucristo, el único que nos ha revelado un proyecto de hombre cabal.
Por eso, necesitan la cercanía de sacerdotes como tú, que les
manifiesten el rostro de Jesucristo. Siempre lo que más me ha llamado
la atención ha sido tu entrega total e incondicional, sin reservas de
ningún tipo, a los jóvenes. Tu tiempo siempre era para ellos, con
ellos descansabas, no necesitabas otros lugares”, continua escribiendo
el arzobispo valenciano.
Y termina afirmando que “con tu visita suscitas pasión por una
educación que transforma la vida y la historia. Nos lo recuerdan
aquellas palabras del Evangelio: “Pero yo os digo a los que me
escucháis: amad a vuestro enemigos, haced bien a los que os odien,
bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os difamen. Al que
te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite
el manto, no le niegues la túnica. A todo el que te pida da, y al que
tome lo tuyo, no se lo reclames. Y lo que queráis que os hagan los
hombres, hacédselo vosotros igualmente”
“Está claro, Don Bosco, que tú generaste un modelo educativo lleno de
sentido, de fuerza, de fortaleza, de ilusión por llenar la vida del
hombre de todo aquello que no solamente no destruye, sino que lo
ensalza y enaltece. Te apoyaste en tres valores: reconstruir con los
jóvenes el calor de una familia mediante la amistad, despertar su
inteligencia con la escuela y hacerles descubrir el sentido de su
dignidad y de su vida encontrando a Dios. Éste era el sistema
preventivo con los tres ejes: amor, razón, religión. Hoy el problema
sigue siendo, fundamentalmente, antropológico. Los jóvenes tienen
necesidad de un guía como tú, Don Bosco. Gracias por tu cercanía

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email
Etiquetas

Antonio Díaz Tortajada

Antonio Díaz Tortajada nació en 1947 en Castielfabib (Valencia). Sacerdote diocesano desde 1973. Miembro del Instituto Secular Jesús Sacerdote. Licenciado en Teologia, Ciencias de la Información y Diplomado en Psicología. Fundador de la emisora católica "Radio Luz de Valencia". Actualmente Consiliario de la Junta Diocesana de Hermandades y Cofradías. Columnista habitual en los diarios locales valencianos. Autor, entre otros libros, de: "Evangelización, lenguaje y cultura" (1983), "Llamados para anunciar el Evangelio de Dios" (1984), "Me encanta mi heredad" (1989), "Juan Pablo cree en los jóvenes"(1990), "El camino de la Cruz" (1991), "Arriesgar la palabra"(1993), "Plegarias" (1994), "El silencio de Dios" (1994), "Vivir lo que esperamos" (1997), "Viacrucis del Hombre Dios" (2000), "Háblame de Jesús" (2001) y "Variaciones sobre el Génesis" (2005)

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.