Iglesia en España

Carta de Amadeo Rodríguez Magro, obispo de Plasencia ante la Campaña contra el hambre de Manos Unidas

MANOS UNIDAS

Campaña contra el hambre 20015

“Yo me apunto. Apúntate tú también”

 

Queridos diocesanos:

Un año más os escribo una carta de apoyo, pero que también supone mi compromiso personal, con motivo de la campaña contra el hambre. Se aproximan los días en los que, desde Manos Unidas, se nos llamará la atención a todos para que tomemos una vez más conciencia de las pobrezas de nuestro mundo. Eso significa que también se nos dice que, en la medida de nuestras posibilidades, apoyemos los proyectos de desarrollo que esta institución asume en las zonas más pobres del mundo.

En esta ocasión, la invitación a colaborar se nos hace con la presentación de lo que los hombres y mujeres que animan en España Manos Unidas hacen: LUCHAMOS CONTRA LA POBREZA. Gracias a ellos somos muchos en toda España los que nos podemos sentir incluidos y, por tanto, podemos decir lo mismo. Pero la solidaridad tiene que aumentar; tiene que crecer el número de los que se unen, en esa primera persona a lo que ya hacen tantos. Por eso, a esa rotunda afirmación de muchos luchadores, le sigue una pregunta, que también es una invitación al compromiso: ¿te apuntas?

Si esta pregunta llega a muchos y logra que muchos digan “nosotros también queremos luchar contra la pobreza”, no solamente podrá sobrevenir una ola de solidaridad, también será posible la solución de algunos problemas, algunas situaciones a las que aún no se puede llegar. No nos olvidemos de que la solución definitiva llegará cuando todos conjuguemos el verbo “luchar” en primera persona del plural.

Mientras tanto, aquí estamos nosotros, los ciudadanos y, entre ellos, de un modo muy especial los católicos de la Diócesis de Plasencia. Pero que nadie se sienta excluido en razón de su fe religiosa. No obstante, me permito recodaros a los católicos placentinos que nosotros tenemos un punto de partida para el compromiso en esta lucha: siempre partimos del corazón de Jesucristo. De su amor hacia nosotros procede el amor con que nos acercamos a las pobrezas del prójimo. Jesús nos “primerea” en el amor, como dice Francisco, y atraídos por su corazón, nos invita a andar por la vida llevando amor hacia los que son sus preferidos, a aquellos con los que él se identifica.

Con esta reflexión quiero invitaros a todos a dejaros llevar por la iniciativa de los que nos invitan cada año – cada día del año – a pensar en los pobres del mundo y, sobre todo, a preguntarnos qué podemos hacer por ellos. Vivismos en unos tiempos en los que nos toca, por desgracia, estar pendientes de nuestros problemas, que quizás sean muchos. Ahora toca poner lo mejor de nosotros mismos y pensar en los que están peor que nosotros. Y si por si acaso estuviéramos nosotros como ellos o en una pobreza aún más severa, toca ser solidarios de un modo heroico: compartir nuestra pobreza con los pobres.

Os animo a no dejar de participar en la Campaña contra el hambre. Os recuerdo que hay dos momentos en estos días de solidaridad; el viernes 6 de febrero será el día del ayuno voluntario; el domingo 8 de febrero será la Jornada de Manos Unidas. Colaborad con generosidad.

Estamos, como sabéis, en Año de Misión. Pues bien hagamos misión: mostremos con nuestra generosidad el corazón de Jesucristo pobre, hermano de los pobres.

Con mi afecto y bendición.

+ Amadeo Rodríguez Magro

Obispo de Plasencia

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