Carlos Bascaran
Opinión

Carlos Bascarán, misionero comboniano: In memoriam

La muerte del misionero comboniano asturiano Carlos Bascarán es un testimonio de grandeza de espíritu y de compromiso con los más vulnerables según el espíritu más puro  de la Bienaventuranzas, esencia del mensaje evangélico. Carlos en la vida civil lo tenía todo que se puede apetecer y gozar:  posición social, familia respetada, estudios universitarios, prestigio,  buenos amigos y  un futuro como deportista de élite. Todo cambió en su vida cuando se encontró con el espíritu misionero de san Daniel Comboni y  en sus manos cayó la revista  que mejor conoce e informa sobre la realidad, tan  compleja de África, Mundo Negro, de obligada lectura para conocer  un continente tan  olvidada como explotado, en donde las mafias que controlan  la emigración  ilegal siembran las destrucción y la muerte. A Carlos  le causaron una gran impresión las denuncias de San Juan Pablo  cuando hablaba  de las estructuras de pecado y que el Papa Francisco sintetizó en su gran programa misional Evangelii Gaudium, como el mal consentido de  la injusticia. 

Su labor como misionero comboniano no fue  nunca un simple agente de desarrollo, sino fue un anunciador de la Buena Noticia  de Jesucristo, supo Carlos ver  el Evangelio con total coherencia para renovar  las personas entre las que desarrolló su misión como misionero  especialmente en Brasil donde en su compromiso  con los más necesitados se sirvió no solo de sus dotes   persuasivas como agente de pastoral  misionera  basada en el inculturación de la Fe católica. Sus mismas habilidades deportistas y futboleras le servían  para acercar el mensaje del evangelio en  todos los sitios por donde transcurría su labor de misionero hijo del gran Comboni. Su fallecimiento en el hospital de Joao Pessoa,  víctima del COVID-19  que  a nadie respeta en ningún sitio del mundo ni en el país de Pelé, ha  causado una gran impresión solidaria y apenada en Oviedo donde su familia goza de un merecido reconocimiento  público por su  reconocido servicio a la sociedad ovetense. Descanse en paz el ovetense sacerdote y misionero, Carlos Bascarán.

Regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

REGISTRARME