Internacional

Cáritas Española en el Día Internacional de la No Violencia

caritas
caritas

Cáritas Española en el Día Internacional de la No Violencia

Cáritas Española apuesta por acompañar a las Cáritas del Sur en la resolución?pacífica de los conflictos

En la celebración del Día Internacional de la No Violencia  

Hoy, 2 de octubre, se celebra el Día Internacional de la No Violencia, una fecha que conmemora el aniversario del nacimiento de Mahatma Gandhi, líder del movimiento de independencia de la India y adalid mundial de la resolución pacífica de los conflictos.

Con esta conmemoración, la ONU quiere reivindicar en todo el mundo el mensaje de “la no violencia”, especialmente a través de la educación y de la sensibilización, un objetivo que la red Cáritas apoya en todo el mundo en regiones castigadas por enfrentamientos armados, agresiones a los derechos humanos y diversos tipos de violencia.

De hecho, una de las líneas estratégicas de la acción de Cáritas Española en el ámbito de la cooperación al desarrollo es la construcción de la paz, y la promoción de la tolerancia y el diálogo entre grupos enfrentados en regiones que han padecido o padecen graves conflictos y vulneraciones de derechos humanos. El apoyo a este trabajo se lleva a cabo a través del acompañamiento a las Cáritas del Sur en programas de educación y sensibilización para la paz de las comunidades locales, procesos de mediación en conflictos y la protección de las personas que los sufren.

Cáritas Española apoya proyectos que trabajan a favor de una cultura de paz en países tan dispares como Bolivia, Palestina, Colombia, República Democrática del Congo, El Salvador o Serbia, pero que comparten un presente o un pasado cercano marcado por la violencia.

Construyendo la paz en Centroamérica

Centroamérica es una región prioritaria para la Confederación Cáritas en el ámbito de la paz. Allí, la violencia ha crecido enormemente en los últimos años, sobre todo en los países del llamado “triángulo norte” (Honduras, El Salvador y Guatemala), que llegan a alcanzar, en algunas de sus ciudades, la cifra de 129 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Esta pérdida de vidas humanas es un terrible indicador de una verdadera crisis humana, pero no es el único: la historia reciente de la región refleja diversas expresiones de prácticas violentas, como la ejercida contra las mujeres, la violencia ambiental resultado de los múltiples conflictos por el derecho al agua y al territorio, la violencia política en espacios de confrontación ideológica, el cometido por crimen organizado y su relación con el narcotráfico…

Para luchar contra esta violencia estructural, las Cáritas de Centroamérica y México, con el acompañamiento de Cáritas Española y otras Cáritas europeas, están impulsando diversos procesos orientados al fomento de la cultura de paz. Uno de ellos es la red de “Jóvenes Artesanos y Artesanas por la Paz en Honduras”, quienes, a través de espacios eclesiales y sociales, llevan a cabo iniciativas de prevención de violencia y fomento de la cultura de paz en sus entornos más cercanos.

Otra estrategia es la participación en redes que abordan las situaciones de violencia que afectan a la región. Pastoral Social-Cáritas de Honduras está presente en plataformas como “Hagamos Democracia” o la “Alianza por la Paz y la Justicia”, y Cáritas Nicaragua en la Comisión Interinstitucional para la Prevención de la Trata.

Además, teniendo en cuenta que el fenómeno de la violencia en la zona es un fenómeno estructural, complejo y multifactorial, resulta fundamental impulsar iniciativas para el análisis de dichas situaciones y la reflexión en varios niveles. Así sucede con CEPS-Cáritas Mexicana en el desarrollo y divulgación de la exhortación pastoral del episcopado de su país para la construcción de la paz y la vida digna del pueblo.

Por el fin de la guerra en R. D. Congo

Dos décadas de enfrentamiento armado. Este podría ser el demoledor resumen de la historia reciente de la República Democrática del Congo, un país que, en el último año, ha sufrido un recrudecimiento de las hostilidades entre uno de 27 grupos armados que operan en su territorio –el M23– y las fuerzas gubernamentales.

En este escenario de violencia extrema trabaja Cáritas Española desde hace varios años apoyando a las Cáritas locales que atienden a los millones de víctimas causados por esta guerra, muchas veces olvidada por occidente. En los últimos meses, los combates en la provincia de Kivu Norte entre el ejército y el M23 han provocado el desplazamiento de 2,6 millones de personas, que ahora son la prioridad para Cáritas Goma, tal y como ha explicado su director, el padre Oswald Musoni, durante una reciente visita a España.

El padre Musoni se muestra optimista respecto a las negociaciones de paz que en estos momentos sostienen ambas parte, pero recuerda que en el país hay otros 26 grupos armados con los que es necesario dialogar y que la población lleva, desde 1993, sufriendo violaciones de los derechos humanos, desnutrición, desplazamientos, trabajos forzosos, enfermedades infecciosas…

Por eso, Cáritas Goma trabaja, a través de programas de desarrollo comunitario y de acciones de incidencia, en la resolución de conflictos, en el diálogo entre facciones y en la construcción de la paz.

Según indica el director de Cáritas Goma, los proyectos de desarrollo agrícola que apoya la red Cáritas no sólo ayudarán a relanzar la economía local, sino que también dinamizarán las comunidades y mejorarán la cohesión social entre ellas.

Además, esta Cáritas interviene, a través de su Comisión de Justicia y Paz, en la gestión de conflictos entre comunidades y etnias, en la promoción de la cultura de la paz y la democracia y en la educación sobre derechos. Y ha logrado un hito muy importante: la paz entre dos grupos armados que operaban en una zona importante de Kivu Norte. Gracias a su mediación, han dejado las armas y han iniciado el camino de la reconciliación.

Consolidar la reconciliación en Serbia

Pero la Confederación Cáritas no sólo trabaja en lugares de conflicto, sino en regiones que los han sufrido en el pasado y cuyas heridas no han cicatrizado del todo. Es el caso de Serbia, donde se lleva a cabo un programa comunitario para la consolidación de la paz, que Cáritas Española apoya económicamente desde 2009.

Se trata de una acción de formación, sensibilización e incidencia impulsada por las Iglesias católica y ortodoxa, en la que participan 500 jóvenes de ambas religiones y de etnia gitana. Estas personas reciben formación por parte de Cáritas Serbia-Montenegro para que, después, puedan participar en actividades de sensibilización en sus respectivas comunidades religiosas y étnicas que contribuyan al diálogo intercultural.

En estos años, se han organizado talleres, exposiciones y campañas de comunicación en varias zonas del país, que han contribuido al acercamiento entre las diferentes comunidades. Además, se ha logrado involucrar como agentes a las autoridades municipales, como ha ocurrido en la última fase del proyecto, mediante la creación de un centro de interpretación cultural como clave de acceso y conocimiento a las culturas que conviven en terreno. De este modo, se facilita el aprendizaje mutuo y mejora su relación.

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email