Revista Ecclesia » Caritas de Valencia atendió en el 2012 a 101.775 personas
caritas valencia
Iglesia en España

Caritas de Valencia atendió en el 2012 a 101.775 personas

 Caritas de Valencia atendió en el 2012  a 101.775 personas
Los casos de pobreza y vulnerabilidad se hacen crónicos y se alargan por la dureza de las crisis. Además, los recortes en las ayudas públicas empeoran aún más si cabe la situación, ha destacado hoy Cáritas de Valencia durante la presentación de la memoria de actividades de 2012.

Esta organización eclesial atendió el año pasado a 101.775 personas, el 3,6% de la población de provincia de Valencia y norte de Alicante lo que supone un 9 % más que el año anterior y un 170% por encima de las cifras de 2007.

Cáritas Diocesana de Valencia ha informado de que un total de 101.775 personas, (el 3,6% de la población de la Diócesis de Valencia) fueron beneficiarias de su acción en 2012. De este modo, se han incrementado respecto a 2011 un 9 por ciento, y un 170 por ciento desde el comienzo de la crisis, en 2007.
La secretaria general de la Institución, Fani Raga, en la rueda de prensa de presentación de la Memoria Institucional del año 2012 ha mostrado, entre las causas principales de este incremento “un proceso sostenido de destrucción de empleo, que reduce de manera drástica las posibilidades de ingresos económicos en los hogares; junto a la consolidación de la reducción y el agotamiento de las ayudas de protección social”.

Además, los datos del último ejercicio, muestran que el porcentaje de personas nuevas ha sido del 34 por ciento frente a un 66 por ciento de atendidas con anterioridad, lo que confirma, según Raga que “las situaciones de pobreza y vulnerabilidad se cronifican y alargan”.

En cuanto al perfil de personas atendidas por Cáritas en la diócesis, el porcentaje de españoles se ha incrementado este año hasta alcanzar el 49 por ciento (10 puntos porcentuales por encima del ejercicio anterior); aunque siguen siendo las mujeres (71%) inmigrantes las que más acuden a las Cáritas Parroquiales a solicitar ayuda. Sin embargo, las personas extranjeras siguen siendo mayoría en las vicarías de Valencia ciudad (Vicarías 1 y 2) y en la 8, que agrupa las comarcas de La Safor, La Marina y La Valldigna.

En los primeros momentos, –según ha añadido la portavoz de Cáritas Diocesana–, los efectos de la crisis afectaron más rápidamente a los más vulnerables, principalmente extranjeros; pero con el paso del tiempo, son las personas españolas y de estrato social medio, las que se están viendo abocadas a una pobreza económica que el sistema de protección no es capaz de paliar”.

Además de los efectos perversos en las personas que está teniendo la crisis, Cáritas manifiesta su preocupación por la invisibilización de la pobreza severa, por saturación y por extensión de la misma a colectivos cada vez más amplios. Esta inquietud alcanza también a los países empobrecidos, debido a los recortes de la ayuda al desarrollo, que en el caso de la Generalitat Valenciana son de un 79 por ciento.

Las demandas que destacan las Cáritas Parroquiales como más habituales son las relacionadas con la vivienda y el empleo, así como las de alimentación, que Cáritas canalizó, fundamentalmente, a través de sus 39 economatos.

Para cubrir estas demandas, durante 2012, Cáritas Diocesana y las más de 400 Cáritas Parroquiales de la Diócesis, con el trabajo desinteresado de 4.757 personas voluntarias, invirtieron 2.747.840 euros en ayudas directas a personas y familias, junto al trabajo de promoción, atención social  y acompañamiento que se realiza en los diferentes proyectos.

En cuanto a los ingresos, que ascendieron en 2012 a 3.989.371 euros, la mayor parte del dinero que recibe Cáritas Diocesana proviene de fondos propios (76 por ciento del total).

Además, Cáritas Diocesana de Valencia reclama a las administraciones públicas “que garantice el acceso a los derechos básicos de toda la población, pero especialmente de los colectivos más vulnerables”. En palabras de la directora de la Institución, Mª de la Concepción Guillén: “Llevamos ya varios años haciendo esta petición a las administraciones. Para nosotros no es una buena noticia atender cada año a más personas. Es una muestra de que Estado, Comunidad Autónoma y ayuntamientos no están cumpliendo su función”.
La persona no es el centro de la economía y esta no está al servicio de los seres humanos y del bien común, –añadido Guillén, que ha recordado que: “desde la Iglesia, desde Cáritas, seguiremos redoblando los esfuerzos para acompañar y estar cerca de las personas más vulnerables.

Además de destacar la labor del voluntariado de Cáritas, el obispo electo de Tortosa, Enrique Benavent, ha recalcado que “la parroquia que no tiene Cáritas le falta algo esencial”. Asimismo, el hasta hace unas semanas obispo auxiliar de Valencia ha afirmado que “no se puede dejar sin vivienda a familias que se quedan en la calle a veces, con engaños del sistema bancario”



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cada semana, en tu casa