Coronavirus

Cáritas convierte el Seminario de Valladolid en albergue para hospedar a las personas sin hogar con mayor deterioro

#LaCaridadNoCierra es la etiqueta que Cáritas está utilizando en las redes sociales en estos días en que el estado de alarma al que ha abocado la propagación del coronavirus ha obligado a suspender misas, pero no la labor caritativa de la Iglesia católica. La archidiócesis de Valladolid, consciente de la envergadura del problema, ha decidido complementar la labor de acompañamiento que llevan a cabo sus sacerdotes y voluntarios, con el ofrecimiento de dos de sus edificios más emblemáticos: el Centro Diocesano de Espiritualidad (calle Santuario) y el Seminario Diocesano. En el primero de los casos, las cincuenta habitaciones con que cuenta el centro se han puesto a disposición de la Consejería de Sanidad para lo que sea necesario en los próximos días, mientras que su albergue (con literas), lo gestionará Cáritas Diocesana para acoger a las familias que puedan ser objeto de desahucio o que hayan tenido que dejar sus pensiones u hoteles.

De forma paralela al traslado que se lleva a cabo hoy por parte del Ayuntamiento de las personas sin hogar del albergue municipal al antiguo Centro Integrado de Servicios de la Dependencia de La Victoria, Cáritas está habilitando (con premura y con las dificultades que entraña el cierre de comercios para el acopio de sábanas, toallas, colchones, etc.) las plantas segunda y tercera del Seminario Diocesano. La finalidad es albergar a aquellos sin techo que sufren un mayor deterioro y presentan problemas añadidos como la drogadicción, el alcoholismo o la enfermedad mental.

Tal y como explica el delegado de la entidad, Luis Miguel Rojo, los trabajadores de Cáritas “se están volcando” en una iniciativa que persigue evitar que las personas sin hogar más vulnerables estén en la calle (se han cerrado los centros de la calle José María Lacort, el de lavandería y aseo de la calle Huelva y el comedor de la parroquia de La Milagrosa). No se trata solo de prevenir posibles contagios, sino  de proporcionarles cobijo. Por sus diferentes situaciones, la veintena de albergados precisará, además de tres comidas diarias, de una atención constante, por lo que Cáritas está también “reclutando” voluntarios formados que no sean de edad avanzada. En cualquier caso, el traslado pretende efectuarse entre mañana viernes y el próximo lunes, 23 de marzo.

Las personas sin hogar permanecerán instaladas en una de las plantas del Seminario, en habitaciones individuales con baño, aunque el propósito es habilitar el segundo piso por si fuera necesario algún aislamiento ante posibles contagios por el coronavirus.

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