Revista Ecclesia » Cardenal Omella: «Ojalá pudiéramos poner fin al estado de alarma social»
Omella con la mascarilla de ECCLESIA
Destacada Iglesia en España Última hora

Cardenal Omella: «Ojalá pudiéramos poner fin al estado de alarma social»

«La brecha de la desigualdad se ha agravado con 800 mil pobres en España… Así lo ha expresado en cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal Española este 24 de abril.

En el mismo mensaje, ha pedido «que seamos más solidarios con quienes más lo necesitan».

«Desigualdad social»

Precisamente sobre la «desigualdad social» incidió el presidente de la Conferencia Episcopal Española en su discurso de inauguración en la XCL Asamblea Plenaria. Durante sus palabras recordó «que la pandemia ha sacado a la luz muchas de las heridas que no habían cicatrizado».

En España existe un creciente y grave problema que se llama «desigualdad social», insistió el cardenal. «Este es un reto que tenemos que abordar para asegurar la dignidad de todos y la necesaria justicia social que es siempre garantía de paz social.

No es momento para disputas inertes entre partidos políticos, no es tiempo para soluciones fáciles y populistas a problemas graves, no es el momento de defender intereses particulares», destacó Omella.

El arzobispo de Barcelona subrayó que «ahora es el momento para la verdadera política, que sume a todas las partes y que trabaje para el bien común de toda la sociedad y el fortalecimiento y credibilidad de las instituciones en las que se asienta nuestro sistema democrático».

Para ello, pidió a las administraciones «serán necesarias reformas estructurales que superen el vaivén de intereses electorales cortoplacistas. La política existe para servir y ahora está llamada a servir más que nunca y a olvidarse de la consecución de intereses partidistas o su imposición ideológica aprovechando la crisis humanitaria y social que padecemos».

Respuesta de la Iglesia

La Iglesia, a través de Cáritas y de la amplia red capilar de instituciones y comunidades cristianas, «está atenta a todas estas necesidades y está respondiendo, dentro de sus posibilidades, de la mejor forma posible». Como no puede ser de otra manera, matizó, «está llevado a cabo un trabajo en red, en colaboración con otros grupos eclesiales, con entidades civiles y de la administración pública, incluso con organismos internacionales».

Principalmente ha tratado de responder a las necesidades primarias, como la alimentación y medicación de muchas personas que se han quedado sin ingresos económicos, el pago de alquileres, recibos de la luz y del agua. «Sin embargo, somos conscientes de que no nos podemos quedar en el asistencialismo de emergencia; la deuda social con los más desfavorecidos incluye su promoción como personas».



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa