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El Cardenal Juan Luis Cipriani saluda al presidente electo del Perú y llama a una reconciliación sincera por el bien del pais

El Cardenal Juan Luis Cipriani saluda al presidente electo del Perú y llama a una reconciliación sincera por el bien del pais

El Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, arzobispo de Lima, saludó y felicitó al presidente electo Pedro Pablo Kuckzynski y a la señora Keiko Fujimori tras conocerse el viernes 10 de junio los resultados finales del proceso electoral celebrado en ese país el domingo 5 de junio.

“Yo quisiera comenzar saludando y felicitando a Pedro Pablo Kuczynski por su elección de Presidente del Perú y también saludar y felicitar a la señora Keiko Fujimori por la nobleza con la que ha aceptado el día de ayer este resultado. Los dos son buenos amigos, honestos, y demuestran claramente un amor al Perú y un deseo de ir adelante”.

Luego, manifestó su preocupación por la situación de la familia peruana:

“A mí me preocupa la familia peruana en cuanto a la necesidad de una paz social, que se requiere para poder educar, gobernar, generar un ambiente de optimismo, especialmente en la juventud. Y esa paz social tiene un componente espiritual y un componente material o externo”.

– “Evitemos la tecnología del insulto”

Más adelante, pidió a toda la ciudadanía dejar de lado los insultos y el agravio personal, anteponiendo el diálogo:

“Si tenemos la tecnología del insulto como manera de diálogo o de la violencia callejera, si este es nuestro lenguaje, como dijo San Juan Pablo II: “No podrá encontrarse nunca un proceso de paz si no maduran los hombres una actitud de perdón sincero. Sin este perdón, las heridas continuarán sangrando y alimentando las generaciones futuras. El perdón ofrecido y aceptado es una premisa indispensable para ese clima de paz social””.

“Tenemos que eliminar de nuestro lenguaje las palabras ofensivas y agraviantes. Hay que saber dialogar sin insultar, hay que saber discrepar sin descalificar y creo que es fundamental para que haya esa civilización de un entendimiento hay que respetar opiniones diversas, dialogar, no hacer campañas mediáticas para agraviar o descalificar a algún sector”.

“Yo creo que vendría muy bien un reconocimiento de agravios innecesarios a las personas; no es fácil que cierre la herida sin una petición de perdón. Yo retiraría los agravios al papá de Keiko Fujimori, los agravios a ella; los personales en los que se ha calificado. Y también creo que decirle a Pedro Pablo que se fue por cobarde del país es un agravio a la persona.

– “Sembremos el idioma de la paz”

Asimismo, recomendó a los líderes del país impulsar un ánimo grande en la población:

“Dios está muy cerca de todos nosotros y es el que inspira el perdón. Cuando uno tiene una cólera muy grande se acerca a Dios para pedir perdón a ver si me ayuda. Entonces creo yo, que ambos contendores, el presidente Kuczynski y la candidata Fujimori, como líderes, tienen la obligación de liderar ese ánimo grande, donde uno tiene que saber perder para ganar”.

“Hoy el Perú nos está pidiendo, y de manera especial a estos dos grandes líderes, al presidente ya electo, que lidere y que todos sus voceros empiecen a sembrar otro idioma. Pueden dar el ejemplo con esa rectificación de las cosas que estuvieron mal”.

– “La pobreza no es cuestión de ideología”

También se refirió a la pobreza que existe en nuestro país, insistiendo en que no es una cuestión de ideología, sino una cuestión práctica:

“No podemos utilizar a los pobres al servicio de una ideología. No podemos ofrecer todo para captar y engañar a la población, no se puede continuar. Hay que ir a lo concreto, por ejemplo, es una vergüenza el hacinamiento que hay en los hospitales. (…) No puede haber la impunidad que hay en la calle en donde se maltrata a todo el mundo. La pobreza no es cuestión de ideología, ni teoría política, es práctica, hay que ir a ayudar cuanto antes en esas necesidades básicas”.

“Dentro de esta paz social, esta urgencia del desarrollo del nivel humano y de los valores humanos, va unido siempre a lo que la Iglesia nos ha enseñado, la dignidad de todo peruano es igual que la del otro, somos iguales, hijos de Dios”.

Finalmente, felicitó nuevamente a ambos líderes por el esfuerzo desplegado en el último preoceso electoral y los instó a buscar una tranquilidad de espíritu:

“Felicitarlos porque ha sido una lucha dura, pero ahora tranquilidad de espíritu, levantar el corazón a Dios, que no queden rencores, pero sí hace falta cerrar bien esas heridas y que todos colaboremos en que haya una mayor unidad hacia ese bicentenario”.

Fuente: Arzobispado de Lima Foto: Archivo Arzobispado de Lima

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