Internacional

El Cardenal Cipriani consagra el templo de un monasterio en Manchay

El Cardenal Cipriani consagra el templo del monasterio San José y Santa Teresa de Jesús, en una localidad pobre de la capital peruana: “Dios está presente en este rincón de Manchay”

“Hoy ponemos este templo en manos de Jesús, de María y de José. Y de manera especial se lo ponemos en manos de esta comunidad de madres carmelitas para que lo cuiden y para que desde aquí se hagan muchos milagros”, expresó el Cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima, en la Misa de Consagración del templo del monasterio de San José y Santa Teresa de Jesús, en Manchay, una de las localidades más pobres de la arquidiócesis de Lima, Perú.

Mencionó que lo que se celebra con esta consagración es una decisión de Dios, quien quiere que en este rincón de Manchay se tenga un lugar dedicado a San José.

“Es importante porque la Iglesia está hecha de ladrillos, de piedras, de luces, de pisos, es un trabajo humano. Pero ahora pensemos: Y la Iglesia que es el templo de tu propia vida donde Jesús quiere habitar. Tu casa, tu alma, tus pensamientos, tu familia, tus ilusiones, tus dificultades, tus problemas, Jesús quiere santificar todo. Y ese templo, que es la santidad de cada uno, hay que construirla no con ladrillos sino con los sacramentos, con la oración. Por eso, en este rincón vamos a poder encontrar a Dios, porque en este rincón vendrá la gente a acompañar a Jesús”.

“En esta Fiesta del Apóstol San Juan vamos a dedicar la Iglesia a San José, maravilloso patrono de la Iglesia, maravilloso hombre que nos enseña a rezar, nos enseña a cuidar a María, nos enseña a amar a Jesús, nos enseña a trabajar, nos enseña a cuidar el matrimonio de la Sagrada Familia, un gran hombre José. Y el monasterio está dedicado a San José y a Santa Teresa, aquella alma maravillosa de una mujer que amaba a Jesús con pasión”.

Dijo también que el Espíritu Santo convertirá este lugar en un rincón donde todas las personas puedan encontrar a Jesús, a María y a José, en la oración y con los sacramentos.

“Por eso, aquí las madres del monasterio tendrán ese sagrario donde podrán acompañar a Jesús, donde la gente de por aquí cerca y de más lejos empezarán a pasarse la voz: Allá hay un rincón donde se puede rezar. Y empezará a haber esa gente que quiere paz, que quiera acompañar a Jesús. Y vendrán de lejos para rezar, para confesarse. De esa manera también pediremos por las vocaciones a la vida contemplativa para que broten en este monasterio y también rezaremos por la vida de los sacerdotes”.

“A todos hoy el Señor nos bendice y nos dice “Déjame hacer a mí. Yo haré de esta comunidad un lugar maravilloso, yo haré de este rincón de Manchay un lugar maravilloso. Y siempre, como soy agradecido –dice Jesús- estaré muy agradecido a todos los benefactores, especialmente a Yaeko, a Luis, a sus hijos”. Por eso, Dios a todo este barrio lo bendice mucho. Cuiden su templo, manténganlo siempre bien”, finalizó.

De manera especial, agradeció a la familia Hiraoka, a Luis, a su esposa Yaeko y a sus hijos; al ingeniero José López; a la madre Priora, María Rocío del Niño Jesús, y a toda la comunidad de Carmelitas.

Concelebraron con el Cardenal Cipriani el padre José Chuquillanqui, párroco de Manchay; el padre Luis Ayala, vicario de Acción Social; el padre Litman, el padre Omar Bellido, el padre Hermes, el padre Paulo Piérola.

Al finalizar la Santa Misa, los niños de la orquesta “Sinfónica del Colegio Virgen del Rosario” y los pobladores de Manchay saludaron al Cardenal Juan Luis en las vísperas de su cumpleaños.

Fuente: Arquidiócesis de Lima

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