Bolivia: monseñor Silva y monseñor Charbonneau en el CAM 5
Internacional

Bolivia: monseñor Silva y monseñor Charbonneau en el CAM 5

Bolivia: monseñor Silva en el CAM 5: “Evangelizar siendo imagen de Cristo”

En el 5° Congreso Misionero Americano de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), titulada “América en misión, el Evangelio es alegría” se vivió un clima de compromiso y de esperanza. La reflexión sobre el tema “Anunciar a Cristo en el mundo de hoy” (así se tituló su conferencia), fue encargada a Mons. Santiago Silva, Obispo castrense y Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile.

El obispo tomó las lecciones del modo de evangelizar de Jesús en el mundo judío, quien proponía un cambio de paradigma profundo, así como lo hizo Pablo. Éstos – señaló – se vieron en la necesidad de interactuar con otra cultura, la grecorromana, para comunicar el Evangelio. Frente a una cultura “de muchos dioses”, del culto al cuerpo y del placer, del rango y de la influencia social, el apóstol propone cambios culturales: El honor no viene más de la “auto exaltación y de ser servido,” sino “de la humildad y del servir”; el estatus social importante ya no se basa más en ser amos y tener esclavos, sino en la “libertad para servir”; el control de los demás a través de la política es superado “por el servicio y la solidaridad”. En fin, la estructura familiar patriarcal da lugar a la “familia de fe”. Pablo llama a abandonar los cultos que “no generan vida” (“nadie hasta ese momento había intentado que otro cambiar de religión”) para abrazar el Dios que da vida.

Y sugiere su testimonio. ¿”Pablo lo ha logrado: no lo lograremos nosotros? ¿Pablo tenía el don del Espíritu Santo: no lo tenemos nosotros también? ¿Paolo enfrentaba una cultura de que lo retaba: y nosotros? ¡Valentía: Podemos!” dijo a los presentes Mons. Silva, a quienes todos respondieron en coro de “¡Sí, sí se puede!” El prelado recordó, luego, la transformación profunda de una evangelización pre conciliar, centrada en la Iglesia como único medio de salvación, a una concepción que le quita a la Iglesia la exclusividad sobre la presencia de Cristo, que “es más grande que la Iglesia”. La Iglesia, comentó, está “al servicio de la misión”, “sale no para dejar que otros entren, mas para colaborar en el proyecto del Padre, a fin de que Cristo germine donde todavía no está”.

Por lo tanto, la evangelización hoy en día es “dialogar con las diferentes realidades, donde faltan las semillas de la palabra”. Hoy en día es necesario “hacerse cargo de la humanidad de la persona” para presentar en una cultura de la imagen, “la imagen de Cristo en nuestra persona”. “Debemos pasar de una evangelización centrada en la argumentación a una centrada en las imágenes”, afirmó. “El kerigma es un acto de comunicación”, no sólo verbal. Por eso, se requiere que “nuestra propia corporeidad esté evangelizada” y “que nosotros mismos seamos la buena noticia”.

El jesuita Sergio Montes, de Bolivia, en la segunda conferencia del día, insistió sobre la necesidad que los misioneros estén “plenamente compenetrados en la realidad social”. “Si esta sociedad, violenta e injusta no es parte de mi vida, le predico a las nubes”, dijo. Pidió también una reflexión sobre la predicación del Evangelio “en el continente donde la mayoría se declara cristiana mientras que tenemos tanta violencia, desigualdad y pobreza”. Ante una realidad que a veces desalienta, sostuvo, podemos “derribar muros, construir puentes, reconciliar, coser heridas, reparar daños, si nos dejamos inspirar por el Espíritu Santo” y después “pasar a la acción” para construir comunión. Podemos hacerlo, resaltó, “se nos sentimos corresponsables de eso que vive la sociedad en la cual anunciamos un Reino de Dios, que comienza aquí y ahora”, a través de la propuesta del Evangelio atestiguado sobre todo “con nuestra participación en la vida del otro, saliendo de nosotros mismos para encontrarlo realmente.” (SM) (Agencia Fides 13/07/2018)

CAM5: MONS. Charbonneau del encuentro con Jesús al compromiso misionero

Suman 2.800 los delegados de 24 países que han invadido las comunidades parroquiales en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra, donde cientos de familias los han acogido en sus casas por el quinto Congreso Misionero Americano (CAM 5). Una experiencia misionera que revive la de los 72 discípulos enviados por Cristo a predicar el Evangelio, para llevar la paz a los hogares de quienes los recibieron. “Es muy importante para nosotros que las familias nos reciban en sus hogares, en su intimidad”, dijo a Fides la joven paraguaya Zully Orrego. “Son momentos preciosos para compartir. Sientes que lo que es suyo es nuestro”.

Los 165 voluntarios de la Pastoral Juvenil de la diócesis, como explica la coordinadora Carla Núñez, están repartidos por toda el área donde se realiza el evento, desde el aeropuerto, para la bienvenida, hasta el ingreso de las sedes de las comisiones de trabajo. Los jóvenes ayudan a los participantes con el transporte y la seguridad. “Nuestros corazones están llenos de alegría por la respuesta inmediata de los jóvenes, que están recibiendo con mucho amor a los congresistas”.

“Fe y misión se alimentan mutuamente,” dijo durante el acto inaugural, el presidente de las Pontificias Obras Misioneras, Mons. D. Giampietro Dal Toso. Luego, el Obispo Guido Charbonneau, de la diócesis hondureña de Choluteca, sostuvo la primera conferencia del evento, en la mañana del 11 de julio, sobre el tema “La alegría apasionante del Evangelio”. Para presentar el Evangelio con alegría y pasión es imprescindible “comunicar con alegría el encuentro con el resucitado, que nos llena de alegría contagiosa” y que se traduce en la conversión: la experiencia de los discípulos de Emaús, sostuvo Charbonneau.

Como ellos, “nuestros pueblos no puede ocultar su tristeza,” se sienten “humillados, frustrados, cansados de tantas promesas rotas”. Pero con el encuentro con Jesús, descubren “el sentido profundo de las escrituras y eso los llena de fuego interior” y, con él, “la alegría apasionante del Evangelio.” Su alegría es incontenible y proviene de Bienaventuranzas, que muestran también un camino de santidad y ayudan a encontrar la fuerza y la esperanza para afrontar experiencias de sufrimiento. La misericordia de Dios es otra fuente de alegría evangélica así como la Eucaristía, ambos alimentos para la tarea de la evangelización. Finalmente, Mons. Charbonneau pidió a los obispos americanos “que siempre haya apertura a los misioneros laicos, lo que implica la aceptación y el apoyo económico de las misiones”.

En la tarde del miércoles 11 de julio y durante los dos días siguientes, el congreso desarrolló doce temas y 5 asambleas que profundizaron y enriquecieron con propuestas concretas los conceptos sugeridos al inicio del evento. Hubo 4 mesas redondas sobre las nuevas perspectivas de misionología, comunicación y misión, infancia y adolescencia misionera, y misión y pastoral universitaria. Los trabajos de grupo de trabajo se realizaron con la metodología del “ver, juzgar y actuar.” (SM) (Agencia Fides 12/07/2018)

Santa Cruz de la Sierra (Agencia Fides)-

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email