Revista Ecclesia » Bogotá: Crónica de la primera jornada del Congreso de Vida Consagrada de la CLAR
Internacional

Bogotá: Crónica de la primera jornada del Congreso de Vida Consagrada de la CLAR

Bogotá: Crónica de la primera jornada del Congreso de Vida Consagrada de la CLAR

Desde el jueves 18 hasta el domingo 21 de junio, la capital colombiana acoge el Congreso de Vida Consagrada. Bajo el lema: “Escuchemos a Dios donde la vida clama” el evento reúne a cientos de religiosas y religiosos de toda América Latina y  El Caribe, además de los delegados de las Conferencias de Religiosos de Estados Unidos y Europa.CRÓNICA JUEVES 18 NUEVOS ESCENARIOS Y SUJETOS -CLAMORES-

Horizontes de novedad en la vivencia de nuestros carismas hoy; escuchemos a Dios donde la Vida Consagrada clama”.

JORNADA DE LA MAÑANA

Agradecemos al Señor este primer día del Congreso. A las 8 de la mañana nos dimos cita todos los congresistas y responsables de la actividad.

Se inició la apertura del Congreso con la entronización de la Palabra de Dios, como pilar del evento. Una vez entronizada en el escenario, se entonó el canto de Diego Torres: “Color Esperanza”.

Posteriormente, se hizo de una forma hermosa la presentación de los diferentes países participantes con su bandera correspondiente.

A continuación tuvo lugar la presentación de invitados especiales: el Cardenal Joao Braz de Aviz, Prefecto de CIVCSVA (BRASIL); la  Presidenta de la CLAR, Hna. Mercedes Casas; obispos; superiores mayores; delegados de las Conferencias de Religiosos de América, Europa y USA. Nuevas Generaciones y laicos.

Moderó el primer día la Hna. Altagracia Ortiz, con el tema: Nuevos escenarios y sujetos –clamores-.

SALUDOS INICIALES

Seguidamente se dieron los siguientes saludos:

El Nuncio apostólico, Mons. Ettore Balestrero, se dirigió a la asamblea con las palabras del papa Francisco que manifestaron su saludo cordial a los participantes en el congreso; su unión en la oración para que profundicemos en el valor y significado de la VC hoy inspirados en los fundadores y en la Iglesia y podamos, así, recibir nuevas fuerzas y transparentar el Evangelio, siguiendo  a Cristo más de cerca. El obispo de Roma encomendó este congreso a la Virgen María con el interés de que recibamos abundantes bendiciones.

Un segundo saludo estuvo a cargo de la Superiora General de la Caridad de Santa Ana. La religiosa dio la bienvenida al cardenal Joao Braz, a la CLAR, y agradeció al colegio del Pilar que recibió para realizar este Congreso. La superiora invitó a  despertar del sueño; a retirar las vendas que nos limitan, para gritar a todos el  amor de Jesús: todos estamos  invitados a poner los ojos en el Dios que nos ama. A su parecer, no podemos perder de vista el año de la Vida Consagrada ni la celebración de los 50 años de Perfectae Caritatis. Señaló que el Papa en su documento a los consagrados nos anima a dejarnos encender. Este mundo inmerso en la injusticia, necesita testimonio profético, y una Vida Consagrada que sea encarnación de la mística y profecía, esperanza, amor, vida. Dio un saludo especial a la presidenta del CLAR y al Secretario General, P. Gabriel Naranjo.

El tercer saludo lo dirigió el Presidente de la Conferencia de Religiosos de Colombia, Hno.  Leonardo Tejeiro. Recalcó en sus palabras que estamos aquí como el campesino que escucha la tierra fresca, porque también nosotros debemos escuchar donde la vida clama. Profundizó la analogía: el campesino, por no escuchar bien, afina su oído, hace silencio y vuelve a escuchar; con mejores resultados, pues, constata que se acercan los invitados. El Hno. Tejeiro invitó a que hagamos ese silencio donde la vida clama, donde la Vida Consagrada clama. Colombia, como la cruz, nos recibe con los brazos abiertos; en ella la vida clama por la paz y para que no haya más violencia. Según Tejeiro, este anhelo de paz lo podemos encauzar hacia hacer y construir la paz, suscitar reconciliación y perdón verdadero, un perdón que libera del rencor y la ira. Otras ideas: la paz debe ser el programa de la Vida Consagrada en Colombia, de los Superiores y de la Conferencia del país. El bien que traemos significa intercesión común. Antes de finalizar, manifestó su alegría de compartir con la VC de Colombia esta bienvenida para todos.

El cuarto saludo nos lo dirigió el Cardenal Rubén Salazar Gómez, Arzobispo de Bogotá, quien destacó que la Vida Consagrada es importante para la Iglesia. Según el cardenal, la iglesia entera ha tomado conciencia en estos últimos años de que la Vida Consagrada es parte esencial de la vida de la iglesia. Por ello un congreso como este tiene una enorme importancia, ya que los consagrados de los diferentes países pueden compartir la riqueza de muchas experiencias. El prelado también nos recordó que el sábado en la tarde presidirá la eucaristía con la cual concluirá el Congreso. Estos días nos acompañará con la oración, aunque no esté presente. Terminó dándonos de corazón la bienvenida.

El quinto saludo nos lo ofreció el Cardenal Joao. Afirmó el purpurado que la Vida Consagrada es un tesoro eclesial. Consideró la riqueza de su encuentro con las hermanas contemplativas, a quienes comparó con los pararrayos que nos atraen muchas cosas de cielo. A la Vida Consagrada en general la compara con los odres nuevos del vino nuevo el Evangelio. El cardenal estará en el Congreso hasta hoy viernes por la tarde.

Por su parte, las palabras de la Presidenta de la CLAR acentuaron el hecho de que donde hay consagrados hay alegría. Hay alegría en reconocernos convocados para este congreso. Según Hna. Casas, este es un momento de gracia; motivada por la iniciativa del Papa Francisco con el documento para la Vida Consagrada y por un contexto como los 50 años de Perfectae Caritatis y Lumen Gentium. El papa Francisco ha empleado  varias expresiones: “¡Abran puertas!”, “¡Despierten al mundo!”, “¡Vayan a las periferias!”, “¡Sean testimonio de un mundo distinto!”. Con los documentos se nos ha  motivado a muchas reflexiones. Este congreso que ha desbordado la geografía lationoamericana y caribeña nos ha enriquecido, señaló Casas. Según ella, la tierra donde nos encontramos, con sus diferentes culturas, está pasando por situaciones socio-económicas, políticas y religiosas que condicionan su libertad. No queremos que nada nos quite nuestra alegría pero también se percibe desde allí  la exigencia de mas mística y profecía; por tanto tenemos que vivir estos días como cuerpo que escucha los clamores de Vida Consagrada y busca caminos y horizontes de mayor compromiso. Los conferencistas, talleristas y otros serán medios para alcanzar el objetivo. Escuchar el Espíritu: pues todos somos responsables de este congreso, con nuestra participación personal y comunitaria. Con el anhelo de una Vida Consagrada mejor, la Hermana nos invitó a que seamos cómplices del Espíritu y compartamos en todos los momentos  nuestra vida e inquietudes; también a tomar en cuenta la jornada de las Nuevas Generaciones y aquella dedicada a la Vida Contemplativa.

A su parecer, es urgente que estemos atentos, con actitud teologal, con corazón creyente. La Vida Consagrada ha estado siempre dinamizada por el Espíritu. Ello no quiere decir que no tengamos que revitalizarnos y cambiar. Las cosas y el contexto han cambiado y nosotros también necesitamos ponernos al día en sueños y utopías y en respuesta a la llamada de Dios y a los clamores de la humanidad. Jesús nos habla de morir para dar fruto y Él mismo se convirtió en ello, en proceso pascual. No tenemos miedo a morir;  estamos hechos para hacer pascuas, para llevar a la vida y a la luz. Este congreso debe prender fuego en el continente y en el mundo entero. La auténtica fraternidad debe alimentar nuestra alegría y la misión da plenitud de vida. Las comunidades religiosas, familias carismáticas, iglesias particulares y los pobres a quienes intentamos ayudar a vivir su ciudadanía eclesiológica es lo que el Papa espera de nosotros. Hay que darle la razón a lo espiritual que nos impulsa a resucitar a una vida más evangélica y de seguimiento a Jesús, a una Iglesia en salida. Betania nos lleva a Pentecostés pero primero hay que retirar la piedra para que la Vida Consagrada pueda caminar a la luz del Espíritu con confianza y alegría.
ORACIÓN

Después de estos saludos se hizo la oración, dirigida por Nuevas Generaciones y según la propuesta del Manual de la Lectio Divina, terminando con el canto “Déjame llevar”.
PRIMER PONENCIA (Mons. Pierre Jubinville)

A continuación tuvo lugar la primera ponencia del Congreso dirigida por Mons. Pierre Jubinville, obispo de la diócesis de San Pedro apóstol en Paraguay, cuyo título fue: “Donde la vida clama”, Escenarios y sujetos emergentes en la realidad sociocultural y en la Vida Consagrada.

En su conferencia destacó los siguientes escenarios .

Existen ofrece 4 escenarios reflexionados desde el ver y que son importantes examinarlos.

1.      La juventud: el 70% de la población tenía menos de 30 años en Paraguay. Es un país muy joven, como joven es América Latina y el Caribe. El bono demográfico  implicó en el país la  promoción de la juventud. Una situación: una tasa de desempeño muy alta, con sacrificio de educación por empleo mal remunerado. La juventud mirada de forma mercantil.

En cuanto a la relación juventud-familia: antes la familia figuraba en el centro de los valores, estaba en un lugar seguro ante incertidumbres sociales y económicas. Los mismos jóvenes son conscientes ahora de la fragilidad de su familia. La cohabitación se prolonga. Todavía la solidaridad familiar es más importante que los lazos horizontales. Ejemplo: la educación escolar y las redes digitales. La familia como seguro social para poblaciones vulnerables.

El escenario cambió: aumentaron los divorcios; alta tasa de embarazos precoces; debilitamiento y resistencia de la familia extensa; nuevos paradigmas relaciones hombre-mujer… todo esto se tendría que reflexionar más a fondo. Nuestro trato eclesial con la familia es que carecemos de momentos evangélicos, nos unimos para defender la  institución sagrada sin mirar cómo el Evangelio nos ha llamado a vivir fuera de ella. La preocupación por la familia sigue siendo válida, pero mejor es buscar vivir el valor liberador dentro de las familias reales que tenemos. Hay poco impacto de nuestras acciones pastorales.
Relación juventud-iglesia: también  existe la búsqueda de refugio por parte de jóvenes en nuestra Iglesia. El joven encuentra un grupo acogedor; se experimenta un espacio para disfrutar de la  convivencia y organización, y para vivir experiencias intensas.

Para los que pueden, aumentan las posibilidades de una educación superior. Aumenta el número de jóvenes que entran en formación técnica o avanzada. Sigue el mismo mal americano: para los ricos educación universitaria gratis, para los pobres educación privada y cara. Es un mercado de aprovechadores; universidades de garaje, organizadas en roscas mafiosas. ¿Cómo puede incidir la educación eclesial en estos ámbitos? Hay proyectos para favorecer a los desfavorecidos.

Hoy cambió el paisaje; el estado ofrece más posibilidades, nosotros tenemos que preguntarnos: ¿Qué podemos ofrecer diferente? Es difícil pero no imposible para atraer a agentes para una educación de la fe. Hay muchas congregaciones que quieren involucrarse en poblaciones más pobres. Hace falta más acompañamiento o mentores; jóvenes que se acerquen a la juventud, que acompañen de forma educativa en su ejecución y celebración.

Los adultos tienen miedo a acercarse. ¿Por qué? Hay falta de formación, la dificultad del ambiente, los  cambios culturales, “adolescentización” de la vida adulta que no permite sana diferenciación.  Pero hace falta presencia de personas significativas que acompañen procesos de los jóvenes.
2. El Ecosistema (a partir del caso paraguayo de San Pedro). Hemos llegado a la deforestación casi total. El negocio promueve el deforestar todo, con etapa de reconcentración de la tierra en manos de grandes propietarios. La mutación se hace sin respeto a las leyes de la naturaleza. Se enquistan la producción de marihuana y drogas para el mercado nacional e internacional. Gracias al aumento de soja y carne hay incremento de producción, pero fruto de una macroeconomía muy buena pero de microeconomía preocupante por el crecimiento de la pobreza. Evitar la estabilidad macroeconómica de corto plazo porque no es suficiente.

Sobre el éxodo campesino y las mutaciones culturales, se ve que aparece una monocultura, que el guaraní (lengua originaria del país) está perdiendo terreno. La iglesia ha entrado en una cultura religiosa distinta a la cultura étnica básica para las comunidades de base.

El tema ambiental es cuestión también de salud. Surgen nuevas enfermedades fruto de fumigaciones. Otros cultivos (cuyo cultivo depende de la pureza del ambiente) se encuentran contaminados. Más soja, menos gente. El precio de la tierra aumenta, la tentación de vender es grande. Los campesinos se mudan a la periferia urbana. ¿Qué futuro para estas familias? Desarraigo. ¿Quiénes son los sujetos emergentes en este escenario? Predomina el deterioro del medio ambiente con el sistema económico, pero se buscan alternativas. Varios grupos de mujeres buscan ahondar una agricultura familiar, que no niega los desafíos del mercado capital pero los integra en mercado sostenible. La supervivencia del mundo campesino depende del sostenimiento del propio nicho. Tiene que gestarse una resistencia y creatividad práctica. Hay una retórica de reclamos sin proponer alternativas, al menos en obras. Surgen nuevos líderes gracias a las redes, pero a  veces, desconectados del mundo campesino. La asistencia técnica y el modelo de enseñar están agotados. Hay un llamado a soñar que se le hace a la Vida Consagrada.
3. Cultura y ciencia

La pobreza rural es más acuciante que la urbana. La acción del gobierno pareciese querer el éxodo rural para industrializar el campo y traer mano de obra. ¿Cuál es el modelo mismo? La ciencia trae evidencias pero no son claras. Este es un escenario nuevo: la competencia entre un nuevo clero preparado frente a un pueblo ignorante. Las ciencias hacen parte de las nuevas culturas, traen nuevas exigencias para las luchas (nuevas ONG); todas las luchas tienen trasfondo científico.

Entre las ciencias reinas figura la biología; también la ciencia económica, que ha perdido la dimensión de la precariedad de sus modelos. Las farmacéuticas, las mineras, las industrias de todo tipo acentúan cada vez más lo científico. Frente a esto las organizaciones movidas a puro pulmón, basadas en discernimiento del pueblo sencillo, perciben la desigualdad. La ignorancia de asuntos profundos es ignorante, incluso, en medios científicos. Hay que desvelar el uso político de la ciencia que se asemeja al uso de la ley y cultura política; esto es una lucha de poderes. No vale lamentarse hay que reconocerlo. Las ciencias son herramientas. Los científicos también son ciudadanos. Esta cultura se enfrenta contra la cultura religiosa popular. Propone desterrar valores de trascendencia. Frente a esto la religiosidad popular tiene fuerza de resistencia, con una gran  significación. Hay que pensar en diálogo intercultural en el marco de la relación Iglesia-pueblo.

4. La Eclesiología. El papa  Francisco llega como una primavera a la Iglesia. Él es un modelo concreto de la alegría del Evangelio y un modelo de lo que es la misión. Es la imagen de lo que pretende Aparecida, no una domesticación del misterio de la misión del complejo proceso de discernir, llegar al otro, y no una campaña casa por casa, que ata al pueblo y hasta a los mismos servidores.

El papado mueve un retorno a la eclesiología. Ha habido debilitamiento de las comunidades de base. La definición de las conferencias episcopales están en el limbo desde hace tiempo. Francisco propone la comunión, el diálogo inter-ecuménico. Todavía estamos friolentos ante esto: acostumbrados a las ansias de apertura pero acostumbrados también a quedarnos en nuestras dudas.

Francisco propone una Iglesia que vibra por el misterio que la hace existir y mete sus dedos en las llagas de los crucificados de nuestro tiempo. Hay una eclesiología todavía por hacer. El balance de nuestra realidad amerita re-evangelización. Ser y sentirse Iglesia es ahora complejo y doloroso hasta en la Vida Consagrada. Hemos envejecido, hemos vivido pruebas de soledad. Se necesita una nueva síntesis donde la fe (cimiento central).

La mejor manera de transformar la realidad es describirla. San Óscar Romero hizo esto; él contaba y esto era tan poderoso que le costó la vida. Ver y contar es importante.

PANEL DIRIGIDO POR NUEVAS GENERACIONES

Después de esta ponencia se dio a la asamblea un espacio para las resonancias en torno a preguntas y respuestas.  A continuación y tras un receso, se ofreció un Panel dirigido por Nuevas Generaciones (NG) como resultado de sus reflexiones en diferentes pre-congresos.

El tema que expusieron: Las nuevas generaciones nos interpelan.

Sus aportes estribaron en torno a signos, ataduras, interpelaciones y sueños.

Entre los signos destacaron:

–       La Intercongregacionalidad, dimensión valorada y favorecida por la Vida Religiosa, en la diversidad de carismas y culturas presentes en cada conferencia nacional, proyectos en común.
–       La experiencia de Jesús: Dios sigue llamando.
–       La presencia de la Vida Consagrada: es una respuesta a los signos de los tiempos con alegría;  dejándose interpelar por la realidad, presencia que llama a la creatividad, a la fidelidad, a  mantener y hacer nuevos cambios.
–       La comunión. Signo de la presencia de Jesús resucitado en medio de nosotros.
–       El testimonio de vida de hermanos que viven atentos a la vida y se dejan interpelar.
–       Las nuevas generaciones. Vida Consagrada e inserción, y en los espacios de misión.
–       Los encuentros de las  nuevas generaciones. Se subraya la dimensión profética y dinámica.
–       Los nuevos escenarios pastorales que atienden poblaciones concretas desde la vivencia compartida. No solo desde el carisma particular.

Entre las ataduras destacaron:

-Para tirar piedras es necesario discernir con sinceridad y deseo de salir fuera y andar, para ser hijos de Dios con libertad.

-El activismo: evita el autoconocimiento, el contacto con la vida, olvidando el ser por el hacer, y el mal uso de los medios de  comunicación.

-La auto-referencia que provoca el desencuentro con nosotros, nos orilla a acciones, a soledades, a vivir en el “quejismo” sin aportar. Perdemos el horizonte de fe a la hora de decidir.

-El egocentrismo, el individualismo y la falta de asertividad en la comunicación.

-El conformismo y acomodamiento, reflejado en búsqueda de confort y cosas fáciles, con miedo a salir de la comodidad, permeadas de lo postmoderno y la cultura liquida. Es necesaria la formación en todos los ámbitos: académico, afectivo, integral.

-La falta de creatividad y audacia para priorizar la Intercongregacionalidad. Se ve la riqueza de la Intercongregacionalidad e interculturalidad.

-La falta de protagonismo de las NG por miedo y desánimo por falta de compromiso personal.

-La desconfianza que proviene del miedo. Las generaciones mayores desconfían que las nuevas sean suficientes para sostener la misión.

-Las estructuras asfixiantes e inflexibles y maneras de vivir la misión muy tradicionales, que repiten esquemas autoritarios que no son evangélicos.

Las cuatro ataduras hacen referencia al miedo que  es lo que anquilosa. Reconocernos que queremos dejarnos desatar y ayudarnos mutuamente a quitar las piedras.

Seguir andando juntos y al lado del Maestro y Amigo Jesús. Insuflar la Ruah de vida que nos renueva, despertando al llamado de Dios-Padre a ser hijos e hijas, hermanos/as en su creación.

Entre las interpelaciones destacaron:

-Una Vida Consagrada carente de formación humanizadora, en ocasiones.

-En la vida fraterna: la autosuficiencia que genera individualismo y no da cabida a las Nuevas Generaciones; así como la indiferencia, aburguesamiento, egocentrismo, incapacidad de negociación, acomodamiento y falta de compromiso.

-El seguimiento de Jesús. Poco profetismo, deterioro de la memoria histórica, falta de radicalidad, incoherencia entre ser y quehacer; la  incoherencia de  la sociedad posmoderna provoca parálisis que genera la crisis vocacional.

-En relación al liderazgo: horizontalidad y misión compartida. ¿Es mejor trabajar de forma colegial y no jerárquica? ¿Cómo ser casa abierta?

-Nuevos escenarios y sujetos emergentes: jóvenes, mujeres, ancianos, víctimas de la trata, migrantes, la pobreza, la violencia, el sinsentido, las familias desintegradas, los refugiados.

-Las condiciones eclesiales que por rigidez de la iglesia  acentúan más el pecado y la culpa, dando más importancia a la norma. Cuesta romper el molde para vivir a la manera de Jesús.

-Miedo a los medios de comunicación y a la oportunidad que ellos ofrecen. Es necesario educar en las TIC.
Entre los sueños destacaron:

-Una Vida Consagrada centrada en Jesús y su reino; que beba de la vida, del amor y de la Palabra, de presencia compasiva y misericordiosa donde estamos insertos/as.

-Una Vida Consagrada testimonial, sencilla, pobre, itinerante, coherente, fraterna, desinteresada, desinstalada, encarnada, humana, liberadora, servidora, auténtica, abierta, alegre, que luche por la justicia, entusiasta, acogedora de lo diferente que interpele y ayude a la humanización de las personas.

-Osar caminos, hacer proyectos intercongregacionales para responder a la realidad; despojarse de los miedos que nos cierran a la novedad del Espíritu.

-Rescatar la mística y el  profetismo.

-Vivir la comunión y la pluriculturalidad de dones y carismas.

-Una iglesia fiel a Jesús, servidora, alegre, sencilla, acogedora, solidaria, creativa, de puertas abiertas, con estructuras flexibles, que comulgue con el pueblo, que forme en la fe, que luche por la igualdad, que cuide de la creación optando por la vida. Menos ritualista y más humana, con celebraciones que partan de la vida, que sean orantes.

-Responder a las nuevos escenarios y sujetos emergentes con acciones concretas de los carismas y la vitalidad de las Nuevas Generaciones. Se puedan crear redes que ayuden a humanizar los apostolados y se venzan los miedos a las estructuras.

-Que las Nuevas Generaciones sean escuchadas.

-Escuchemos a Dios donde la vida clama pues con pasión nos habla.

Por último, la asamblea señala lo siguiente:

-Felicitaciones a los jóvenes ponentes. Esto genera esperanza. Es necesario crear diálogo intergeneracional, tomando en cuenta el conocimiento personal, el empeño en la formación personal, no descuidando la formación inicial y permanente. También la apertura ante lo diferente.

-Nuevas Generaciones hace referencia al juniorado, es decir hasta los votos perpetuos.

-Se trata de soñar juntos, ante los cambios de época, los signos del mundo.

-Estamos es una época donde no se puede imponer.

-El proceso formativo tiene que discernirse. Es muy importante escucharnos juntos ya que tenemos la misma meta que es Cristo-Jesús.

-Purificar la imagen de Jesús que se quiere seguir.

-Hay una brecha entre los que tienen más experiencia y los que tienen menos. Esto genera una crisis que es oportunidad para acercarnos.

-Hay una necesidad fuerte de abrirnos para vislumbrar qué Vida Consagrada queremos.

-Los procesos totalizadores para nuestros laicos. Cada vez las personas que nos acompañan lo son. ¿Cómo abordar esa realidad? Con amor y no con resentimiento; con desprendimiento.

-Nuestras comunidades deben ser casas de acogida: ver-escuchar, sentir y compartir nuestra vida que es la riqueza del propio Evangelio.

-Reconocer la gratuidad de los proyectos personales y comunitarios.

-Relativizar la institución en función del Evangelio.

-Las Nuevas Generaciones piden confianza y vida.

JORNADA DE LA TARDE

Después del almuerzo y tras un descanso se inician los talleres, mientras simultáneamente se tienen las jornadas alternativas. Dentro de cada taller se forma una comisión de relatoría para hacer la síntesis interpretativa.

A las 6 p.m. culminamos el día con la Eucarístia, presidida por Mons. Joao de  Braz. La monición de entrada la realizó la presidenta de la CRB (Brasil). Las lecturas se proclamaron en portugués.

La Homilía de Monseñor fue muy sentida y de gran mensaje para toda la Asamblea. Después de saludar y entregar el saludo del Santo Padre comentó: “La lectura de hoy para  la Iglesia es la de convivir con un papa que nos precede en todo; en coherencia, capacidad con los pobres, experiencia de Dios que deja nuestro corazón en paz, capaz de luchar. Hasta en el vaticano estamos viendo estructuras a purificar y cosas muy simples porque el pueblo entiende el lenguaje del papa;  vemos en él también la oración que pide el papa para que tenga  el tiempo suficiente para llevar las reformas necesarias en la  iglesia de Jesús y  que no tenga marcha atrás.

Este momento es de simplificación, de captar las cosas de las cuales la humanidad tiene necesidad. La iglesia tiene esta posibilidad de realizar lo que Cristo realizó. Que el saludo de esta mañana del santo padre sea consuelo en nuestro camino.

Hace 4 en años había una idea en Roma: la de trabajar para que los consagrados aprendieran el arte de morir. Se referían mucho a los carismas. Se empezaron a preguntar: ¿quién creó estos carismas? ¿Fuimos nosotros? ¿Quién puede decir cuando el carisma se termina si viene de lo alto? Dios determina el momento del inicio del fin. Entendemos que en el corazón del Santo Padre hay una pasión por la Vida Consagrada, porque el también es  un consagrado. Cuando  en nuestras comunidades consagradas entra el Evangelio y el carisma de los fundadores, de forma sencilla, empiezan a crecer frutos de calidad y de cantidad. Lo importante es caminar en este derrotero carismático del Evangelio. Nuestros fundadores fueron hombres de Evangelio.

Hoy tenemos que caminar no solo mirando a la belleza de la flor, que es nuestro carisma, sino tener el coraje de mirar y amar todas las flores de este inmenso jardín  de la Iglesia, que son los carismas que existen. Pensemos en los institutos seculares, unos juntos y otros solos, pero son una manera muy bonita de consagración que se está multiplicando mucho. Tenemos el orden de las vírgenes desde el inicio de la Iglesia, tenemos las órdenes y congregaciones masculinas y femeninas; también los eremitas. Mas o menos un millón de personas en 3.000 órdenes.

Lo que cuenta es que Pablo dice a la comunidad de Corinto: “yo viví solo en medio de vosotros predicando a Jesucristo. Es volver a Jesús como discípulos”. Este es nuestro primer paso;  para todos: superiores, cardenales, a la persona de Jesús. Nosotros no tenemos una palabra nuestra, sino la de Jesús, que produce frutos. El Evangelio es capaz de modificar tantas situaciones. En este sentido, hay que acentuar esta manera de hacer primero con el Evangelio. Esto modifica la manera de hacer la formación, que sea continuada, que no sea solo inicial, que los formadores no se sientan formados sino que caminemos juntos en este camino. Tenemos que pasar de una espiritualidad que es individual  a una espiritualidad de comunión, que nos indicó san Juan  Pablo II para este nuevo milenio, como criterio para nuestra vida. Es necesario porque si no damos un testimonio juntos no somos  creíbles. Hay que llegar a esto: “conocerán que sois mis discípulos si nos os amáis unos a otros”. Estoy feliz porque la Vida Contemplativa está participando aquí, que es un momento de toda la Vida Contemplativa en América Latina.

Muchas veces no tenemos tiempo en nuestra casa. Hay que recuperar el sentido de estar juntos. Las obras son necesarias, pero sin comunión no sirven. Recuperar el ver en el otro la posibilidad de experimentar a Dios, porque me permite vivir de una manera nueva, amando. Jesús nos ayudará a salir de nuestra ceguera.

Agradezco a la CLAR este inmenso esfuerzo de creer en la Vida Consagrada. Si un carisma sufre no es solo de ese carisma el que sufre; también nosotros sufrimos con él y también su problema es nuestro problema. Tenemos que ayudarnos. El futuro será mas humano si siguiendo a Cristo hacemos que Jesús llegue a todos con sencillez”.

Fuente y foto: Comisión de Comunicaciones Congreso de Vida Consagrada – CLAR



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada mes, en tu casa

Últimas entradas