Internacional

Bogotá acoge el primer Congreso continental de Eticistas

Bogotá acoge el primer Congreso continental de Eticistas

Asistieron cerca de 90 especialistas de más de 20 países de toda América dispuestos a promover la interacción y colaboración entre diversas áreas y disciplinas

De la mano de los nuevos vientos inaugurados en la Iglesia por su santidad Francisco, “la red CTEWC reconoce la necesidad de proyectar una visión común para un mundo más justo, solidario y fraterno; de abordar el reto del pluralismo, dialogando desde y más allá de las culturas locales, e interconectando la reflexión académica para que no esté dominada solamente por el paradigma noroccidental”, comentó James Keenan SJ, quien dirige la red a nivel internacional.

El congreso contó con la presencia y auspicio de diferentes instituciones académicas y sociales del continente (1), y en particular del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). La presencia del CELAM, “es un reflejo de la tradición de colegialidad de los obispos de la Iglesia Latinoamericana, y un signo de estos nuevos tiempos inaugurados por el Papa Francisco” afirmó la Dra. Susana Nuin, directora de la Escuela Social del CELAM y disertante en el Congreso.

La selección de los ponentes y temáticas “iluminó un nuevo liderazgo en la reflexión ética sobre los retos más sobresalientes de la realidad particular de nuestro continente. Diferentes eticistas pudieron exponer la situación particular de su país y la manera particular en que la ética católica puede hoy ofrecer respuestas y posibilidades”, apuntó María Teresa Dávila, integrante del Comité de Planificación del Congreso.

Han participado de este encuentro diversos carismas y realidades, como jesuitas, camilianos, dominicos, lasallanos, benedictinos, miembros de los movimientos de Schoenstatt y Focolares, y laicos, sacerdotes, religiosos y religiosas, que comparten preocupaciones frente a la desigualdad, la pobreza extensa y la exclusión en América.

Un signo de este congreso ha sido también la importante participación de la mujer, y la reflexión acerca de su rol como protagonista de la vida social, de la propia reflexión académica y de la vida de la Iglesia.

También ha sido una excelente oportunidad para testimoniar la vitalidad de una Iglesia Latinoamericana en salida, pensándose a sí misma desde la frontera, desde las periferias existenciales, como señala el papa Francisco.

Nos encontramos con una sociedad “que demanda por más democracia y participación, y con una novedosa “sed de ética”, que puede ser iluminada desde la reflexión Ética y de la Enseñanza Social de la Iglesia” indicó Pablo A. Blanco, miembro del Comité de Planificación para América Latina.

En la misma línea, Emilce Cuda, quien resultó elegida para presidir dicho comité regional para América Latina enfatizó que “este Congreso de 2016 no se presenta como el ‘final’ de un camino, sino como la gran oportunidad para ampliar la mirada y la reflexión, de profundizar la comunicación, de formar relaciones, y establecer proyectos como signo profético y esperanzado para toda la Iglesia”.

Después del Primer Congreso Mundial de Padua 2006, y que continuó en Trento en 2010, “este congreso regional en Bogotá ha sido la antesala de un próximo congreso de eticistas a nivel mundial que esperamos tenga lugar en Sarajevo en el año 2018, y del cual se espera la participación de representantes de todos los continentes, como ocurrió en Padua y Trento” afirmó Andrea Vicini SJ miembro del comité internacional de la Red CTEWC.

(1) Instituciones auspiciantes: Centro Latinoamericano de Evangelización Social (CLAdeES), Faculdade Jesuíta de Filosofía e Teología, Facultad de Teología “San Pablo”, Fundação CAPES, Oblate (School of Theology) y Universidad Católica del Maule.

(ZENIT – Bogotá).-

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