Iglesia en España Última hora

Auza destaca a san Juan de Ávila como guía «de una interioridad que lleve a la identidad cristiana»

Bernardito Auza ha presidido esta tarde la Eucaristía de clausura del Año Jubilar Avilista en Baeza, según informa la diócesis de Jaén. En su homilía ha querido resaltar la figura de San Juan de Ávila.«Enseñó el camino de una interioridad que lleve a la identidad cristiana y con ella a cuantos modos desarrolla un cristiano en la vida social, a la coherencia de la fe vivida y con una conducta exterior lejana a toda superficialidad», ha asegurado durante la homilía. Además, ha querido agradecer al obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro, la invitación a la clausura. Una clausura que ha tenido lugar oficialmente al finalizar la Eucaristía,  en la capilla de san Juan de Ávila entonando el himno del Apóstol de Andalucía y cerrando de esta forma sencilla este Año Jubilar.

 «El reinado de nuestro Señor Jesucristo pasa por nuestros corazones.  Y la vida y mensaje de San Juan de Ávila nos ofrece una pauta que concreta la forma de corresponder en nuestra vida a la forma con la que Cristo reina», ha afirmado el nuncio. Para continuar diciendo, «el Evangelio de hoy viene a presentarnos como cada uno de nosotros nos encontramos en la vida con dos formas de mirarlas, dos maneras que son irreconciliables. En este Evangelio el Señor nos revela en sus palabras que hay un proyecto desde la creación del mundo.  Se nos ofrece un plan desde que Dios dio existencia y vida al mundo. Pero cada uno de nosotros está invitado a descubrirlo, a unirnos a él, a colaborar con él».

En este sentido, el Nuncio Apostólico ha asegurado que «el Evangelio habla de dos modelos de entender y vivir la vida, dos perspectivas que se encuentran ante el juicio de Dios. Cada uno de nosotros tiene la posibilidad de abrirse a la fe y practicar el mensaje de salvación desde el corazón o cerrarse a él».

Para finalizar su predicación ha animado a los fieles «de que el mayor servicio a la Iglesia al mundo es poner a éste en relación de vida con Dios», para lo que ha apelado a la intercesión de María para que «siguiendo el magisterio de San Juan de Ávila a vivir una permanente renovación de vida cristiana y sacerdotal desde la verdad de lo que somos, viviendo y asimilando las actitudes de Cristo Rey del Universo».

Rodríguez Magro agradece este año

En la celebración, el obispo de Jaén ha tomado la palabra como acción de gracias del Año Jubilar Avilista: «Cuando estamos a punto de concluir el año jubilar y echamos la vista hacia atrás,  el día de su inauguración no podíamos sospechar lo que iba a suceder. Y no me refiero solo a la pandemia y sus fatídicas consecuencias. No podíamos sospechar todo lo que ha pasado que ha sido muy bueno  muy grande y muy de Dios».

El prelado ha querido recordar que el fin último de este año era poner de relieve la figura y el magisterio de San Juan de Ávila a la vez que a través de él llegáramos a un encuentro con Cristo.

«San Juan de Ávila, —ha expresado Rodríguez Magro—,  se ha convertido en modelo para todo cristiano pero sobre todo para esta tierra, ya que es Apóstol de Andalucía, pero sobre todo es modelo de sacerdotes según modelo de corazón de Cristo. San Juan de Ávila ha sido Maestro de vida sacerdotal. Por eso a lo largo de este año santo han pasado muchos cientos de personas, también muchos lo han vivido desde sus casas, debido a la enfermedad, pero todos han tenido al Maestro Ávila como fuente de gracia. Porque cuando uno se pone ante la vida de los santos tiene que buscar el modelo de santidad que reflejan. Los fieles que han pasado por aquí lo han hecho porque confían en el Señor y confían en la Iglesia que nos regala estás oportunidades de encuentro con el Señor».

Por último, el obispo ha recordado que la «Iglesia diocesana ha aprovechado un proceso de conversión pastoral para descubrir que  somos discípulos misioneros con gestos de misión importantes».

Después dirigiéndose al Nuncio ha expresado, «agradecemos al Papa Francisco que nos esté marcando este rumbo renovado en la Iglesia y en especial por esa mirada a los más frágiles, a los más pobres. Y gracias al nuncio por su asistencia a este acontecimiento. Se lo agradecemos prometiéndole que rezaremos por usted para que lleve a buen puerto esa renovación pastoral  y la tarea que tiene designada y que sea un santo como san Juan de Ávila quien inspire a la Iglesia de España para su renovación».

Regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

REGISTRARME