Revista Ecclesia » Aurelio García en su ordenación episcopal: «Gracias a Dios por todo, porque es eterna su misericordia»
Destacada Iglesia en España Noticias Última hora

Aurelio García en su ordenación episcopal: «Gracias a Dios por todo, porque es eterna su misericordia»

Aurelio García Macías ha sido ordenado obispo esta tarde en la Catedral de Valladolid. El pasado 27 de mayo de 2021, el papa Francisco nombró a Aurelio subsecretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, con rango episcopal y asignándole la sede titular de Rotdon. La Eucaristía de ordenación Episcopal ha sido presidida por el cardenal arzobispo de Valladolid,  Ricardo Blázquez. Se trata de un acontecimiento singular y, en la Diócesis, inédito, ya que se ordena en la catedral a un sacerdote vallisoletano que desempeñará su ministerio en la Curia de Roma.

A la celebración han asistido hasta 44 personalidades de la Iglesia, entre los que destacan numerosos obispos, los cardenales Carlos Osoro, Antonio Cañizares, Aquilino Bocos y el cardenal emérito Carlos Amigo. Además, se ha contado con la presencia de el Nuncio de su Santidad en España, Bernardito Auza.

Durante la homilía, Ricardo Blázquez ha tenido unas palabras para el nuevo obispo, «has sido elegido por Dios, has sido llamado por Jesucristo porque te llevaba en el corazón, para que estuvieras con Él y para enviarte a predicar y a curar. Hoy te marca con el sello de su Espíritu Santo. Su envío te hace portador de una misión con la autoridad del Señor. Eres enviado no aisladamente sino en fraternidad, como hemos escuchado en el Evangelio, “de dos en dos”; el apóstol debe transparentar existencialmente el estilo de vida de Jesús».

Blázquez ha continuado afirmando que «la herencia que hemos recibido del Señor es garantizada por la sucesión apostólica en el ministerio. Para la Iglesia es motivo de gratitud y confianza el que el Señor haya instituido un ministerio que garantice su fidelidad en tiempos pacíficos y en turbulencias, cuando el mar está en calma y cuando es batido por olas amenazadoras».

Finalizando su intervención, el arzobispo cardenal de Valladolid se dirigía a Aurelio García, «en ti se unirán, querido hermano Aurelio, el “carisma veritatis certum” del episcopado, una larga experiencia pastoral como párroco y formador de presbíteros, una preparación académica seria y profunda en Centros Superiores de Liturgia y el trabajo en la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, de la que terminas de ser nombrado “Subsecretario”. La colaboración cercana con el Papa desde la Congregación, la comunicación con los Obispos y Delegados de Liturgia de las Conferencias Episcopales, tú competencia reconocida en historia, teología, espiritualidad y pastoral de la Liturgia se unen al ministerio episcopal que hoy recibes. Tu cuidado y diligencia, serenidad y paciencia orden y precisión, comunicación atenta y respetuosa te ayudarán en los numerosos trabajos y relaciones. Ambas encomiendas no son divergentes; estamos seguros de que tu personalidad las concertará estrechamente».

En sus primeras palabras ya como obispo, Aurelio García ha querido comenzar afirmando que «desde que recibí la noticia de este nombramiento ha sido inevitable recorrer el camino particular de mi vida y entonar una acción de gracias a Dios por todo, porque es eterna su misericordia. Gracias Señor por la vida, porque Él es el autor de la vida, por eso el primer agradecimiento es a mis padres, aquí presentes». También ha querido agradecer a «todos los que me han acompañado a lo largo de este camino y han contribuido a madurar mi vocación presbiteral».

Tras hacer un repaso de su carrera y vida relacionada a la Iglesia, momento que él mismo ha definido como «una pincelada vital para agredecer a todos», ha agradecido al Señor «por la llamada al ministerio episcopal. Bien sabemos todos que no son tiempos fáciles para ser obispo en esta sociedad occidental tan indiferente al hecho religioso. Nunca han sido tiempos fáciles, da la impresión de que estamos tan satisfechos de nosotros mismos que no necesitamos ni a Dios. Sin embargo la experiencia multisecular de la Iglesia sabe que el ser humano busca a Dios y que en lo profundo del corazón humano siempre hay un interrogante que trasciende su racionalidad».

Unidos en la fe y la misión

«El señor me llama esta tarde a la misión de servir por la unción de su santo espíritu. He sido agregado al grupo de los apóstoles para continuar la misma misión confiada por Jesucristo a los doce. Antes que nosotros ha habido muchos otros obispos y después de nosotros seguirán muchos otros más, pero todos unidos por el mismo espíritu, la misma fe, la misma misión».

Ha finalizado su primera intervención como obispo definiendo su nombramiento con tres palabras, «servicio, caridad y comunión».



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Cada semana, en tu casa