Participantes en el coloquio
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Aunque diferentes, hermanos todos en san Antón

La encíclica Fratelli tutti era el tema a debatir esta tarde en la iglesia de san Antón. En la mesa, presencialmente, el padre Valentín y el padre Ángel, la ex ministra del PP Fátima Báñez y el ex secretario general de CCOO Cándido Méndez. Todos ellos, moderados por la periodista Lorena García, del programa televisivo Espejo Público. Además, no han faltado las participaciones el padre Peio Sánchez de la parroquia de santa Ana, 24 horas al día abierta en Barcelona, el padre Carlos desde el barrio más pobre de Amán (Jordania), y el padre Benito desde Mensajeros de la Paz en Ciudad de México. En definitiva, un nutrido cartel variado en edades, género e ideología, para practicar eso de la hermandad.

Precisamente, quien ha reivindicado lo positivo de esta diversidad ha sido, al cerrar el debate, el sindicalista Méndez. Ha defendido que «era necesaria una muy potente voz con autoridad moral como la del Papa Francisco para, efectivamente, concebir que hay salida muy distinta del hegemonismo, totalitarismo, y crecimiento con desigualdad».

Los musulmanes hablan católico

En el diálogo de esta tarde, el padre Carlos ha sido el primero en intervenir a distancia, en un formato semipresencial. Ha señalado que lo más positio de Fratelli tutti en su contexto es que los musulmanes se acerquen a manejar términos católicos. «Por la primera vez oímos en la televisión que nuestros hermanos musulmanes usan términos católicos y cristianos al hablar de esta encíclica», ha remarcado.

Desde Jordania, el sacerdote ha querido destacar que, como dice el Papa, «tenemos que vivir juntos; si no, vamos a morir juntos». Y ha querido recordar al Santo Padre en la necesidad de proteger a la generación futura. Estas ideas de hermandad universal, ha asegurado, están intersando muy especialmente a los intelectuales del país árabe. «El amor —ha afirmado— debe desafiar los límites de la geografía».

En esa hermandad y desde su experiencia trabajando con los últimos, el padre Carlos ha querido reivindicar que «como dice el Papa, la diferencia entre capacidades y espiritualidades no debe ser obstáculo en camino a la igualdad, como base de la solidaridad humana».

Fátima Báñez: «Es muy valiente»

La ex ministra de Empleo ha resaltado los que, para ella, son los puntos principales de la encíclica. En primer lugar, ha querido agradecer al Papa que «es una encíclica social con mucha relevancia», un texto «muy valiente» y con la virtud de ser «didáctico». «Hace reflexiones profundas para que todos los ciudadanos del mundo pensemos sobre lo que somos y lo que queremos ser», ha apostillado.

Báñez ha querido destacar, también, cómo el Santo Padre señala algunos de los problemas que amenazan la fraternidad universal: «Los nacionalismos cerrados, los que polarizan la sociedad y alientan la confrontación, los conflictos, las guerras, el rechazo a los inmigrantes que buscan salida a su vida». Y también ha apuntado a la importancia de defender la dignidad. «Hasta el extremo de decir que si no se respeta siempre y en todo momento, aceptamos a veces que nos sobra parte de la humanidad y puede ser sacrificada», ha comentado.

Además, la ex ministra ha suscrito las reflexiones del Santo Padre sobre la comunicación. «Nos dice que las relaciones digitales tiene apariencia de sociabilidad, y sin embargo a veces no constituyen un nosotros, porque la conexión digital no basta para tender puentes, no alcanza a unir la humanidad, pq necesitamos sociabilizar, tocarnos, sentir la cercanía de lo que es una relación humana entre personas», ha dicho la política.

Padre Ángel: «Animo a nuestros políticos a que lean la encíclica»

En un momento de polarización política y justo en un día de tensa sesión parlamentaria de control al Gobierno, el padre Ángel ha sugerido que alguna editorial podría enviar la encíclica a los políticos. «Es preciosa, animo a todos a que la lean, gobernantes y políticos», ha afirmado.

Al mismo tiempo, el padre Ángel ha querido señalar que la encíclica tiene na importante vertiente social y política. «Es político encontrar una solución a lo que atente contra los Derechos Humanos Fundamentales», ha apuntado.

Como conclusión, el padre Ángel ha insistido en que la encíclica va de «estar al lado del necesitado». «Y lo más importante —ha añadido—, que todos somos hermanos y hermanas».

Padre Peio: «Construir la fraternidad desde los últimos»

Por videoconferencia ha intervenido el padre Peio, de la parroquia de santa Ana de Barcelona. «Creo que la gran opción, que ya estaba en Laudato Si’, es construir la fraternidad desde los últimos», ha apuntado Y para ello, ha puesto un ejemplo muy gráfico: «Si hay un hijo con una especial debilidad, los padres y los hermanos están especialmente al cuidado del hermano más frágil. Recuperar la fraternidad desde los últimos».

«La fraternidad universal es cuidar des los que están los últimos lugares. Ayuda a colocar los últimos los primeros», ha añadido el párroco. Al mismo tiempo, ha querido  incidir en la necesidad de dejar atrás el enfrentamiento. «La actitud a la que invita el Papa es al diálogo y consensos. Una sociedad que no es capaz de llegar a consensos para crecer en el vivir juntos se precipita la abismo. Estamos viendo cómo las sociedades están fragmentándose, y la situación de desigualdad social que vivimos. Tenemos varios poderes. Esto va a hacer mucho más difícil los encuentros y consensos», ha opinado.

Méndez: «Es una llamada desafiante»

El último en intervenir ha sido el ex secretario general de CCOO, Cándido Méndez. Ha señalado que es una encíclica «inclusiva». «Creo que es una continuación de Rerum novarum Mater et magistra, pero con una diferencia de redacción. Aquellas se dirigían a fieles y jerarquía, y en último lugar a las personas de buena voluntad. Y esta, directamente, a las personas de buena voluntad sin importar quién. Es muy importante en un mundo que avanza a una polarización trágica», ha comentado.

Y también ha querido señalar que es una encíclica «católica y abierta». «Está muy asentada en la Religión católica. Cita a los Padres de la Iglesia, y a teólogos», ha apuntado. Pero, al meismo tiempo, termina hablando del imán de Egipto, Martin Luther King, Desmond Tutu y Gandhi.

Además, en uno de los aspectos más comentados por algunas personas sobre Fratelli tutti, como es la consideración católica de la propiedad, Méndez ha señalado que «no dice nada nuevo», aunque ha reconocido un cambio. «El mensaje del Papa Francisco no está a la defensiva», algo que ha valorado positivamente.

Padre Benito: «En tiempos de pandemia, necesidad de relacionarnos»

También ha intervenido, desde Ciudad de México, el padre Benito. Ha destacado la «Iglesia en salida», y también el contexto actual. «En tiempos de pandemia, hace referencia a esta necesidad de relación entre seres humanos. Ser capaz de ir más allá de distancias de nacionalidad, color o religión. La encíclica abarca varios temas. Al inicio pareciera que no hay esperanza, en sentido contrario al plan salvífico de Dios, parece que el sueño del hombre se desmorona y que hemos perdido la brújula», ha comentado.

Pero hay esperanza. «La encíclica deja sabor universal, donde todos los que habitamos la Tierra estamos invitados a ponernos de acuerdo, sea cual sea nuestra religión, raza o nación, para vivir en fraternidad».

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