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Arzobispo de Antequera-Oaxaca (México): Hagamos todos un compromiso por la reconciliación y la paz

Arzobispo de Antequera-Oaxaca (México):  Hagamos todos un compromiso por la reconciliación y la paz

Con motivo de la celebración de la Semana Santa, monsenor José Luis Chávez Botello, arzobispo de Antequera-Oaxaca, jurisdicción ubicada al sur de México, ha llamado a realizar un compromiso de paz y reconciliación. “¡No añadamos más dolor al sufrimiento!, ha expresado en un artículo publicado la Conferencia del Episcopado Mexicano.
Hagamos todos un compromiso por la reconciliación y la paz

En nuestro recorrido por todas las parroquias de la Arquidiócesis tocamos los daños y estragos que está causando la violencia, la pobreza por injusticia social, la corrupción, la ilegalidad, la baja calidad de educación y el vacío de los valores fundamentales. Nos duele lo que vemos: comunidades divididas y enfrentadas, jóvenes encadenados por adicciones y sin sentido de la vida, angustia por falta de trabajo; escuchamos a víctimas de la violencia, a familiares de desaparecidos, a padres y madres de niñas violadas y asesinadas, de adolescentes y jóvenes asesinados. El malestar y la preocupación es general. ¡No añadamos más dolor al sufrimiento!.
Hoy iniciamos la celebración de la Semana Santa tan participada entre nosotros. El Señor nos muestra el camino pero nos interpela a elegir: a Jesús o a Barrabás, la paz o la violencia, el bien o el mal, la vida o la muerte. La violencia solo será doblegada con el  compromiso de todos por  la justicia, la reconciliación y la Paz. ¿Cómo?.

Personal. Decidamos dejar el mal y optemos por el camino del bien, de la vida y de la paz; ejercitémonos en tratarnos más y mejor; ayudemos a un amigo, compañero o vecino a salir de alguna adicción o situación de violencia, rechacemos toda injusticia y corrupción. Los católicos reafirmemos este compromiso con el sacramento de la Confesión lo más pronto posible.

En la familia. Si hay malestar o algún problema en la familia, hagamos algo pronto para solucionarlo y evitemos se dañe la confianza, el respeto, la unidad y el amor; si algún miembro ha caído en  problemas o adicción urge darle la mano y atenderle como a un enfermo, la comprensión y el amor junto con la ayuda médica son la mejor medicina. Los esposos con dificultades luchen hasta lo imposible por salvar su matrimonio, sobre todo si hay niños de por medio. Fomentar la comunicación, comer juntos, convivir, ayudar a que los demás se superen y estén contentos forja una familia sana, unida y feliz.

Hacia la comunidad. Cada quien desde su servicio, trabajo o profesión, realice  acciones claras por la reconciliación y la paz entre vecinos, barrio o comunidad, escuela o lugar de trabajo; cuidemos la buena presentación y aseo de nuestra calle y espacios públicos cercanos, rescatemos su buen uso como lugares de descanso, de encuentro familiar y convivencia; evitemos se conviertan en basureros. No permitamos centros de vicio cercanos; promover la convivencia y el deporte sería una manera eficaz para cultivar mejores relaciones y el sentido de pertenencia al barrio o comunidad; los adolescentes y jóvenes, apoyados por adultos, pueden darle vida con eventos sanos.

Apoyemos a organizaciones que ya trabajan entre nosotros en restaurar o en levantar la vida de personas concretas, por ejemplo, Alcohólicos y Neuróticos Anónimos, centros de rehabilitación de adicciones, niños en situación de calle como CANICA, etc. Gastemos nuestras capacidades, experiencia o autoridad moral en bien de la reconciliación y de la paz.

Urge rescatar el noble sentido de la política como servicio al bien común, urge responder y atender las necesidades fundamentales de la sociedad y los problemas vitales que la dañan; urgen gobernantes y legisladores custodios y defensores de la vida y de la dignidad humana; es urgente abatir la inseguridad, la violencia, la corrupción y la pobreza. La sociedad está cansada;  es grave la desconfianza y falta de credibilidad hacia la política y políticos; el clamor y la exigencia es patente: ya no Partidos y Políticos que dividan comunidades y a la sociedad, ya no oposiciones que solo obstruyen y destruyen sin construir, ya no la búsqueda de intereses personales o de partido a costa del bien común, ya no candidatos solo de discursos y descalificaciones.  Es apremiante rectificar el camino con hechos que den frutos palpables.

Ante el inicio de Campaña y próximas Elecciones, recogemos el clamor de muchos ciudadanos, apoyados en el corazón generoso y buena voluntad de la mayor parte de los oaxaqueños, hacemos un llamado respetuoso a las Agrupaciones, Partidos Políticos, Candidatas y Candidatos que participan en el actual proceso electoral a expresar, de cara a la sociedad, un Compromiso de Civilidad que coadyuve a la generación real de un clima de seguridad y respeto y que, desde su convicción personal, abone a la Reconciliación y a la Paz de nuestro Estado también. Confiamos en su buena voluntad y en su amor a Oaxaca. ¡No añadamos más dolor al sufrimiento!.

Entremos así todos a celebrar y a vivir la Semana Santa con un compromiso; el Señor nos apremia a elegir entre el bien y el mal, entre la vida y la muerte, entre Él y Barrabás; la respuesta es personal de cada uno, de cada familia y de la sociedad. Siguiendo a Jesucristo sí habrá futuro, victoria sobre el mal y vida auténtica.

Con mi saludo y bendición para todos.

+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca

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