Revista Ecclesia » Anuncio del Jubileo de la Misericordia, por Julián López, obispo de Léon
año misericordia
Sin categoría

Anuncio del Jubileo de la Misericordia, por Julián López, obispo de Léon

ANUNCIO DEL “JUBILEO DE LA MISERICORDIA”

Queridos diocesanos:  Se acerca la apertura del Año Santo extraordinario convocado por el Papa Francisco como Jubileo de la Misericordia que cada Iglesia particular deberá vivir como un momento extraordinario de gracia y de renovación espiritual”.

Será inaugurado “como signo visible de la comunión de toda la Iglesia”, primero en Roma el 8 de diciembre de 2015, solemnidad de la Inmaculada Concepción de María y 50º aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, y el 13 del mismo mes, domingo III de Adviento, en las demás diócesis, celebrándose hasta el 20 de noviembre de 2016, solemnidad de Jesucristo Rey del Universo. Como ya he ido anunciado en algunos encuentros con diversos sectores de la Diócesis, realizaremos la apertura el citado domingo a partir de las 5 de la tarde, mediante una procesión penitencial que transcurrirá desde la Catedral hasta la Basílica de San Isidoro, donde se abrirá la puerta del perdón o puerta santa, para entrar por ella y celebrar las II Vísperas del día y un breve acto eucarístico. Posteriormente se celebrará también la Santa Misa, para los que lo deseen. Consideraos ya invitados todos, sacerdotes y diáconos, seminaristas, vida consagrada, asociaciones y fieles en general, a participar en esa inauguración como expresión de la comunión eclesial entre nosotros y con toda la Iglesia.

Esta breve peregrinación de la comunidad diocesana entrando por la puerta santa de la basílica isidoriana, tendrá el valor de signo expresivo de las actitudes que debemos vivir a lo largo del Jubileo. Ponernos en camino -recordad que esta misma idea está en la base del programa pastoral diocesano del presente curso-, avanzar juntos rezando o cantando, acceder al interior de la iglesia por una puerta de especial significado, etc., induce a vivir la experiencia del hijo pródigo cuando, después de reconocer su miserable situación, decidió ponerse en camino hacia la casa paterna, siendo acogido y perdonado por su padre con una inmensa ternura y compasión. La puerta del perdón que se abre ante nosotros representa a Jesucristo. Él dijo en el discurso sobre el buen pastor: “En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas… quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos” (Jn 10,8-9). Por eso Jesucristo se manifiesta ante nosotros como el rostro de la misericordia del Padre”, referencia central de este Año Jubilar, de manera que el que lo ve a Él, ve al Padre (cf. Jn 12, 45; 14, 9-10a).

Es cierto que siempre tenemos abierto el acceso a Dios a través de Jesucristo, pero nos viene bien una llamada o convocatoria como la del Año Jubilar para caer en la cuenta y beneficiarnos de esta consoladora verdad que olvidamos con relativa frecuencia. En efecto, como escribe el papa Francisco: “Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz. Es condición para nuestra salvación… Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre” (Bula “Misericordiae Vultus”, nn. 2-3).

Este es el motivo y el significado del Jubileo de la Misericordia. Por eso, ya desde ahora, convoco e invito a todos a participar gozosa y sinceramente en la apertura y en los diversos actos que se irán organizando a lo largo de año para los fieles en general y por edades, para las familias, las comunidades, los grupos eclesiales, etc. Con mi cordial saludo y bendición:

+ Julián, Obispo de León



O si lo prefieres, regístrate en ECCLESIA para acceder de forma gratuita a nuestra revista en PDF

HAZME DE ECCLESIA

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cada semana, en tu casa