Papa Francisco

Angelus del Papa Francisco, II domingo de Adviento, 10 diciembre 2017

Angelus del Papa Francisco, II domingo de Adviento, 10 diciembre 2017

“El Adviento es un tiempo para reconocer los vacíos que hay en nuestras vidas, suavizar la aspereza del orgullo y hacer un lugar en nuestro corazón a Jesús que viene”, palabras del Papa Francisco a la hora del rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el domingo 10 de diciembre, II del tiempo de Adviento.

Acompañado por miles de fieles y peregrinos de varias partes del mundo, el Santo Padre reflexionó sobre la liturgia dominical en la que el profeta Isaías se dirige al pueblo anunciando el final del exilio de Babilonia y el regreso a Jerusalén.

Haciendo alusión a las profesías de Isaías, “Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado»(40,3); el Pontífice explicó que los valles que se levantarán representan todos los vacíos de nuestro comportamiento ante Dios, como puede ser el hecho de no orar, la falta de caridad; así como todos nuestros pecados de omisión. Mientras que los montes que “debemos allanar”, son el orgullo, la soberbia, y la prepotencia.

“Debemos adoptar una actitud de mansedumbre y humildad para poder preparar la venida de nuestro Salvador, que es manso y humilde de corazón (cfr Mt 11,29)”, afirmó el Sucesor de Pedro, indicando que todas estas acciones deben llevarse a cabo con alegría, ya que están «encaminadas a la llegada de Jesús».

“El Adviento, es por tanto, un tiempo propicio para orar más intensamente, para reservar a la vida espiritual un lugar importante, y para estar más atentos a las necesidades del prójimo, como lo estuvo Juan el Bautista”, dijo Francisco recordando que si actuamos de esta manera, “podremos abrir caminos de esperanza en el desierto del corazón árido de tantas personas”.

«El Salvador que esperamos es capaz de transformar nuestra vida con la fuerza del Espíritu Santo y con el amor», concluyó el Obispo de Roma pidiendo a la Virgen María, que ha preparado la venida de Cristo con la totalidad de su existencia, «que nos ayude a seguir su ejemplo y guíe nuestros pasos hacia el Señor, que viene».

Print Friendly, PDF & Email

Añadir comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.