Gloria Cecilia Narváez / OMP
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Alegría por la liberación del Padre Maccalli, decepción por la cautividad de la Hermana Gloria

Alegría inmensa y enorme decepción. Todo a un tiempo. Alegría desbordante por la liberación del religioso italiano Pier Luigi Macalli, de la Sociedad de Misiones Africanas, secuestrado en su misión de Bomoanga (Níger) el 17 de septiembre de 2018. Y decepción mayúscula, descomunal, porque por desgracia prosigue el cautiverio de la religiosa colombiana Gloria Cecilia Narváez, de la Congregación de las Franciscanas de María Inmaculada, cuya liberación fue erróneamente anunciada en un primer momento. La Hermana Gloria se halla privada de libertad desde el 7 de febrero de 2017.

A las 21.30 horas de ayer jueves, 8 de octubre, se conocía la puesta en libertad en Malí de cuatro rehenes capturados por grupos terroristas vinculados a Al Qaeda: el líder opositor maliense y exministro Soumaïla Cissé, el turista italiano Nicola Chiacchio, el misionero Gigi Maccalli y la trabajadora humanitaria francesa Sophie Petronin. Esta última llevaba en cautividad la friolera de 1.380 días, desde diciembre de 2016.

Al mismo tiempo trascendía que el gobierno maliense había puesto en libertad a al menos 200 combatientes yihadistas, veinte de ellos «peces gordos» con atentados a sus espaldas en Ouagadougou (Burkina Faso) y Bamako (Mali).

«Incomprensible»

Inicialmente se informó de que la hermana Gloria era uno de los rehenes liberados, pero por desgracia no es así. Lo confirma a ECCLESIA José Morales, Padre Blanco, exprovincial y misionero en Malí durante 38 años. «He hablado con el secretario del cardenal Jean Zerbo, arzobispo de Bamako, y con otras fuentes sobre el terreno, y me lo han desmentido. El presidente del gobierno de transición ha leído los nombres de los liberados y el de la hermana Gloria no está. El presidente ha dicho estar preocupado por la suerte de los otros rehenes extranjeros —seis de ellos de países occidentales— y malienses que siguen en cautividad, aunque señala que hará todo lo posible por conseguir su liberación».

Que la misionera colombiana no figure entre los liberados le parece al Padre Morales algo «incomprensible». «No lo puedo entender de ninguna forma. Estaba junto con la señora Sophie, la rehén francesa liberada. Esta hizo anoche unas declaraciones en la que decía que había sido duro, pero que lo había vivido como unos ejercicios espirituales. Y yo creo que ello ha sido influencia de la hermana Gloria, que la ha ayudado a aceptar la situación. ¿Que si se sabe algo sobre el estado de salud de la religiosa? No. Sophie no ha hecho declaraciones sobre la situación en que se halla la hermana».

Padre Pier Luigi Maccalli

Antonio Porcellato: «La alegría es inmensa»

Entre tanto, y a la espera de nuevas y mejores noticias al respecto, toca festejar la liberación del Padre Maccalli. «La alegría de nuestra gran familia es inmensa. Nuestra gratitud a Dios es aún mayor», ha declarado a la agencia Fides el superior general de la Sociedad de Misiones Africanas, Antonio Porcellato. «La liberación del Padre Pier Luigi Maccalli es el don más preciado por la Jornada Mundial de las Misiones que celebraremos el próximo 18 de octubre», añade antes de agradecer a todos aquellos que han orado, tanto en la diócesis de Crema como en la archidiócesis de Niamey, por el retorno del religioso, y de pedir nuevas oraciones por quienes «siguen en manos de los secuestradores y por las numerosas víctimas de esta violencia ciega e indiscriminada que afecta al Sahel».

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