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«Al hilo» de los ¡Bravo!

La Comisión de Medios de Comunicación Social entrega esta mañana los Premios ¡Bravo!. El galardón relacionado con las nuevas tecnologías ha recaído este año en Antonio Moreno, (@Antonio1Moreno). Este periodista malagueño es licenciado en Ciencias de la Información y bachiller en Ciencias Religiosas. Trabaja en la delegación de medios de comunicación de la diócesis de Málaga y cada semana podemos verlo en el programa Periferias, de TRECE, en la sección #LaNube, además de leerle en su columna «En mis trece», en la web del área de Religión de COPE.

Hace justo un año, la directora de ECCLESIA publicaba en nuestro número 3971 un reportaje sobre los «hilos» en las redes sociales que «teje» cada día Antonio Moreno en twitter que «rescatamos al hilo de los ¡Bravo!».

Los hilos de Dios

¡Cómo ha cambiado la vida! Es la frase más pronunciada por nuestros mayores. Muchos la dicen con la sonrisa puesta, enganchados al móvil para chatear con nietos y amigos. Otros, con resignación, se van aislando, luchando contra lo que ya se ha impuesto. No hay marcha atrás. Lejos quedan las plazas de nuestros pueblos donde niños, jóvenes y mayores disfrutaban de las buenas conversaciones, los chascarrillos de unos y de otros que amenizaban los días, sobre todo, los fines de semana. Hoy los pueblos buscan personas para vivir y la conversación, como en las ciudades, se convierte en monólogos, mientras se wasapea con varias personas a la vez que viven al otro lado del Atlántico.

La plaza del pueblo se llama hoy Twitter, Instagram, Facebook. Y hay muchas personas que han descubierto el enorme potencial que puede ofrecer la Red de las Redes. No se trata de dar la espalda a la realidad que ya se ha impuesto, tampoco es cuestión de dejarse llevar sin más. Se trata, eso sí, de asumir y tejer un equilibrio bien importante con los hilos de Dios.

«Me subí al tren en marcha»

«Desde mis tiempos de estudiante de Comunicación, siempre he estado atento al desarrollo de Internet y a las diversas oportunidades de comunicación del Evangelio que las nuevas tecnologías nos han venido ofreciendo», dice Antonio Moreno, periodista y experto en «hacer hilos» en Twitter . Él lo tuvo muy claro: «En estos últimos años, los dispositivos móviles y la aparición de las redes sociales han supuesto una revolución histórica. Entendí que existe un antes y un después en las relaciones humanas y que había que hacer presente el Evangelio en este nuevo entorno. Así que me subí al tren en marcha, vi que la gente respondía y aquí sigo».

Llevaba muchos años en Twitter, pero Antonio confiesa que no se le había ocurrido crear un hilo. En realidad… ¿qué es un hilo? «Un hilo de Twitter es una sucesión de tuits para formar un relato. Los 280 caracteres de cada tuit cobran una nueva dimensión permitiendo posibilidades narrativas desconocidas hasta ahora en la red del pajarito», así lo explica en su página web www.antonio-moreno.es, donde hace una invitación hermosa a quien se acerca a sus hilos: «Te invito a tomar el extremo de alguno de los hilos que lanzo. No para pescarte, no hay anzuelo al final del sedal, sino para que, tú por un lado y yo por otro, comencemos a hacer un ovillo y liando, liando, lleguemos a encontrarnos. Bienvenida. Bienvenido».

«Cerca de la Navidad del año 2017, estando en clase de Sinópticos, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas San Pablo, el profesor explicaba la formación de los Evangelios y cómo los evangelistas se dirigían a una comunidad concreta, con las claves propias de esa comunidad. ¿Y cuáles son las claves del hombre y de la mujer de hoy?, pensé. ¿Cómo le explicarían hoy Mateo o Lucas a la gente de la calle que se ha producido un acontecimiento cósmico como es el nacimiento del Hijo de Dios? Enseguida pensé que hoy nos informamos a través de las redes sociales y que el lenguaje informativo propio de los medios de comunicación es el más fácilmente entendible por la gente de a pie. Decidí escribir un hilo informativo, narrando los acontecimientos del Nacimiento del Señor en tiempo real, como una especie de “regalo de Nochebuena” para mis seguidores en Twitter. Mi sorpresa fue cuando, en la mañana del día de Navidad, empecé a recibir llamadas de medios de comunicación para interesarse por ese hilo porque se había convertido en viral y había llamado la atención d  e cientos de miles de usuarios de Twitter. Vi de Dios que había que seguir explotando ese filón y así hasta hoy».

Aprendiendo de Jesús

Sus hilos no se escriben en unos minutos y no son producto de la impulsividad. Detrás de cada palabra hay horas. «Hay algunos hilos muy elaborados, como los de Navidad o los de Semana Santa que, al contar con recursos de tipo audiovisual, montajes fotográficos, etc., requieren una producción más larga, incluso de varias semanas. Otros, como los Hilos del Evangelio, donde predomina la palabra escrita, son relativamente más fáciles de escribir, aunque requieren un tiempo de estudio de la Escritura, de documentación, de oración y, cómo no, de inspiración. Escribo solo en mis ratos libres, que son muy pocos, porque mi familia es mi principal vocación; así que puede que un hilo me absorba una semana entera. Cuando ya tengo clara la idea, escribir es lo más fácil, me puede llevar tres o cuatro horas».

La acogida es muy positiva y Antonio se muestra fascinado porque la red social es un lugar proclive a la crítica, «y un ámbito tan delicado como es el religioso, particularmente el católico, no he recibido prácticamente ningún ataque ni reacciones negativas. Todo lo contrario, son muchas, muchas, las personas que se dirigen a mí manifestándose no creyentes o agnósticos que se felicitan por haber encontrado los hilos y que dicen enterarse, gracias a ellos, de cosas que nunca habían entendido sobre Jesús o la Iglesia».

Realmente, engancha. Porque con pocas palabras y unos cuantos tuits el hilo llega a múltiples personas, católicas o no. Y la madeja aparece de manera actual, presentando, por ejemplo, el pasaje del evangelio con lo medios de hoy. Muchos católicos están enganchados y le piden más: «Me sugieren temas, incluso me preguntan si he escrito un hilo sobre tal o cual asunto en el que tienen dudas o sobre el que quieren explicar algo a sus hijos. Muchos sacerdotes me confiesan que usan los hilos para preparar sus homilías… Soy un escritor bastante mediocre, por lo que todo esto solo puede deberse a que la Palabra de Dios es “viva y eficaz” y sigue buscando alcanzar hoy los corazones de la gente. Twitter y yo somos meros instrumentos de la gracia».

«Con el primero, el de la Navidad, se alcanzaron las 300.000 impresiones (forma en que Twitter cuenta el número de personas a quienes ha llegado tus tuits en un día), cifra similar al del hilo del Viernes Santo, en el que narré la muerte de Jesús, o al del Día de la Inmaculada, en el que novelé la concepción de María. Los hilos del Evangelio (para un público mucho más “de casa”) suelen rondar las 150.000 impresiones».

Otro hilo fue el del 6 de enero: «URGENTE El Ministerio del Interior confirma a esta hora (8.30 CET) que los Reyes Magos no han venido esta noche. Los teléfonos de emergencias han recibido más de 300.000 llamadas. Ampliamos información en breve #HiloDeLaEpifanía #NoHanVenidoLosReyes». En el siguiente, el sentido del humor es central: «El Ministerio de Sanidad recomienda no acudir a los servicios de urgencia de los hospitales ante el colapso provocado por las numerosas crisis de ansiedad. Se pide a las familias que tranquilicen a los niños hasta que el Gobierno encuentre una respuesta a lo sucedido». Y así, Antonio va contando una historia, «haciendo líos», que al fin y al cabo es lo que el Papa Francisco dijo a los jóvenes en la JMJ de Brasil en 2013: «¡Hagan lío!». Después, en el 2015, en Paraguay, lo repitió: «Hagan lío, pero organícenlo bien. Un lío que nos dé un corazón libre, que nos dé esperanza; un lío que nazca de haber conocido a Jesús». Pues Antonio Monero, desde Málaga, crea líos a través de hilos. Y todo para evangelizar.

El secretario general también teje

El testimonio de Antonio Moreno puede impulsar a muchas personas a seguir tejiendo con el hilo del Evangelio historias novedosas y actuales. Precisamente, el secretario general de la CEE, Luis Argüello, obispo auxiliar de Valladolid, sorprendía a todos el 9 de enero con la creación de su cuenta de Twitter @MonsArguello: «Comienza mi viaje por esta red. Un saludo a los compañeros de camino. Espero anunciar Buena Noticia y serviros a los que frecuentáis esta senda». Este fue su primer tuit. Y a los tres días, desde las Jornadas de Pastoral de Valladolid, el secretario general tejió un hilo hablando de la indignación. «La indignación va por barrios». «Algunos se indignan por medidas “económicamente correctas”. Otros por decisiones “políticamente correctas” o por un ambiente de asfixiante corrección cultural». «A todos, una buena noticia: Es posible indignarse porque se nos ha regalado a una dignidad sagrada». «Sin acoger la dignidad de todos y de cada uno, la indignación solo es rabia o estrategia politiquera. Buen Domingo». Cierra hilo.

Se trata de llevar el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia a las personas del siglo XXI, se trata de subirse al tren, aunque esté en marcha y vaya rápido.

Con formación y actualidad

Obispos, diócesis, congregaciones, institutos, asociaciones, movimientos, colegios, hombres y mujeres de a pie que sienten por dentro la necesidad de evangelizar y se han subido al tren, hilan mensajes cada día con las diferentes actividades que realizan. Un arduo trabajo. Un buen trabajo. Pero «los hilos» son otra cosa. Más elaborada. Más catequética. La Iglesia necesita personas que agarren ese hilo y lo tejan con formación y actualidad. Y hay quien tiene arte para esto, como Antonio Moreno, y se lanza.

Aunque sabemos que Twitter también puede llevarnos a algún que otro disgusto, es necesario correr el riesgo, equivocarse y hasta salvar las situaciones con la simpatía con la que lo hace @policia. En las plazas de nuestros pueblos siempre ha habido discusiones, pero ahí, en el diálogo, hemos crecido aprendiendo de los mayores y con el impulso de los jóvenes.

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