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Beneficios fiscales de la iglesia católica en España

[box_light]José Barros Guede[/box_light]

El cuarto Acuerdo sobre Asuntos Económicos, del 4 de siembre de 1979, entre el Estado español y la Santa Sede, establece determinados beneficios fiscales en cinco capítulos para poder financiarse la Iglesia Católica en España, en sustitución de lo ordenado en el capítulo 19.2 del Concordato de 1953, donde se establecía una dotación económica a la Iglesia Católica como indemnización por las pasadas desamortizaciones de los bienes eclesiásticos y como contribución a su obra a favor de la Nación Española.

Vista de la catedral de Santiago de Compostela

En el capítulo primero expresa. La Iglesia Católica puede libremente recabar de sus fieles prestaciones, organizar colectas públicas y recibir limosnas y oblaciones.

 En el capítulo segundo manifiesta: El Estado se compromete a colaborar  con la Iglesia Católica en la consecución de su adecuado sostenimiento económico, con respecto absoluto del principio de libertad religiosa. Trascurridos tres ejercicios completos desde la firma de este Acuerdo, el Estado podrá asignar a la Iglesia Católica un porcentaje del rendimiento de la imposición sobre la renta o patrimonio neto u otra de carácter personal por el procedimiento técnicamente más adecuado.

 Para ello, será preciso que cada contribuyente manifieste expresamente, en la declaración  preceptiva, manifieste su voluntad a cerca del destino de la parte afectada. En la ausencia de la declaración, la cantidad correspondiente se destinará a otros fines. Este sistema sustituirá a la dotación a que se refiere el apartado siguiente, de modo que proporcione a la Iglesia Católica recursos de cuantía similar.

 En tanto no se aplique el nuevo sistema, el Estado consignará en los Presupuestos Generales la adecuada sustentación a la Iglesia Católica, con carácter global y único, que será actualizada anualmente.

Durante el proceso de sustitución, que se llevará a cabo en el plazo de tres años, la dotación presupuestaria se minorará en cuantía igual a la asignación tributaria recibida por la Iglesia.

La Iglesia Católica declara su propósito de lograr por si misma los recursos suficientes para atención de sus necesidades. Cuando fuere conseguido este propósito, ambas partes se podrán de acuerdo para sustituir los sistemas de colaboración financiera expresada en los párrafos anteriores de este artículo, por otros campos y formas de colaboración económica entre la Iglesia y el Estado.

El capítulo tercer ordena: No estarán sujetas a los impuestos sobre la renta o sobre el gasto o consumo, según proceda:

 a) Además de los conceptos mencionados en el artículo 1 de este Acuerdo, la publicación de las instrucciones, ordenanzas, cartas pastorales, boletines diocesanos y cualquier otro documento de las autoridades diocesanas competentes y tambien su fijación en los sitios de costumbre.

b) La actividad de la enseñanza en los seminarios diocesanos y religiosos, así como de las disciplinas eclesiásticas  en Universidades de la Iglesia.

c) La adquisición de objetos destinados al culto.

El capítulo cuarto expresa: La Santa Sede, la Conferencia Episcopal, las Diócesis, las Parroquias, y otras Circunscripciones territoriales, las Órdenes y Congregaciones religiosas y los Institutos de vida consagrada y sus Provincias y sus Casas tendrán derecho a las siguientes exenciones:

A) Exención total y permanente de la Contribución Territorial Urbana de los siguientes inmuebles:

1.- Los Templos y Capillas destinados al culto y asimismo, sus dependencias o  edificios locales anejos destinados a la actividad pastoral.

2.- La residencia del Obispos, de los canónigos y de los sacerdotes con cura de almas.

3.-Los locales destinados a oficinas de la Curia diocesana y a oficinas parroquiales.

4.- Los Seminarios destinados a la formación del clero diocesano y religioso y las Universidades eclesiásticas en cuanto emplastan enseñanzas propias de disciplinas eclesiásticas.

5.- Los edificios destinados primordialmente a Casas o Conventos de las Órdenes, Congregaciones religiosas e Institutos de vida consagrada.

        B) Exención total u permanente de los impuestos reales o de producto sobre la renta y sobre el patrimonio. Esta exención no alcanzará a los rendimientos que pudieran obtenerse por el ejercicio de explotaciones económicas, ni a los derivados de su patrimonio cuando su uso se halle cedido, ni a las ganancias de capital, ni tampoco a los rendimientos sometidos a retención en la fuente por impuestos sobre la renta.

         C) Exención totales de los impuestos sobre Sucesiones y Donaciones y Transmisiones Patrimoniales, siempre que dichos bienes o derechos adquiridos se destinen al culto, a la suspensión del Clero, al sagrado apostolado y al ejercicio de la caridad.

         D) Exención de las contribuciones especiales y de la tasa de equivalencia, en tanto caigan dichos tributos sobre los bienes enumerados en la letra A) de este artículo.

 Las cantidades donadas a los entes eclesiásticos enumerados en este artículo y destinados a los fines expresados en el apartado C), darán derecho a las mismas deducciones en el impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que las cantidades entregadas a entidades clasificadas o declaradas benéficas o de utilidad pública.

El capítulo quinto manifiesta: Las Asociaciones y Entidades religiosas no comprendidas  en las enumeradas en el capítulo IV de este Acuerdo y se dediquen a actividades religiosas, benéfico-docente, médicas u hospitalarias o de asistencia social, tendrán derecho a los beneficios fiscales que el Ordenamiento jurídico tributario del Estado Español prevé para las entidades sin fin de lucro y en todo caso los que se concedan a las entidades benéfico privadas.

Como podemos observar por todo lo expuesto, los beneficios fiscales concedidos por el Estado Español a la Iglesia Católica son en la actualidad de cuatro clases:

Primero.- De colaboración y recaudación de un porcentaje de la asignación voluntaria sobre la declaración de la renta líquida de las personas físicas devengada a Hacienda Pública que cada contribuyente voluntariamente señale con una X en la casilla del impreso dedicado a la Iglesia Católica. El Gobierno Socialista de Felipe González lo fijó en el 0´53%, que resultó escaso, y el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero lo elevó al o`7% para cubrir el presupuesto de gastos e ingresos confeccionado por la Conferencia Episcopal Española

Segundo.-De exención de impuestos sobre prestaciones, colectas públicas, limosnas y oblaciones de los fieles, sobre la Contribución Territorial Urbana, sobre rentas, patrimonio, sucesiones, donaciones, transmisiones patrimoniales, siempre que estos bienes o derechos adquiridos se destinen al culto, a la sustento del clero, al sagrado apostolado y al ejercicio de la caridad cristiana y sobre contribuciones especiales y de la tasa de equivalencia de los entes eclesiásticos citados en el capítulo cuarto de este acuerdo.

Tercero.- De deducciones fiscales sobre el impuesto sobre la renta de las personas físicas por las donaciones hechas a los entes eclesiásticos citados y destinadas a los fines citados del apartado C, las cuales tendrán los mismas deducciones que las cantidades entregadas a entidades clasificadas o declaradas benéficas o utilidad pública.

Cuarto.- De  beneficios fiscales a las asociaciones y entidades, distintas a las señaladas en el capítulo IV de este Acuerdo, que se dediquen a actividades religiosas, benéfico-docente, médicas u hospitalarias o de asistencia social, las cuales tendrán derecho a los mismos beneficios fiscales que a los previstos para entidades sin fin de lucro, y en todo caso, a los que se concedan a entidades benéfico privadas.

 De todos estos beneficios fiscales, el principal y base de financiación a la Iglesia Católica es la asignación voluntaria de las personas físicas en la casilla del impreso señalado a Iglesia Católica sobre el impuesto líquido devengado por la Hacienda Pública. Los demás beneficios son exenciones y deducciones fiscales por los conceptos y operaciones citados que le aportan escasa financiación.

 La Iglesia Católica, aunque tiene un grande e importante patrimonio inmobiliario, histórico, artístico y cultural, no dispone de la financiación dineraria necesaria para pagar el IBI y menos para restaurar y divulgar dicho patrimonio, dado que en gran parte se halla abandonado o deteriorado.

 Este presente Acuerdo sobre Asuntos económicos fue aprobado por el Pleno del Congreso  de Diputados con 279  votos a favor, 21 en contra y 5 abstenciones y por el Senado con 188 votos a favor, ninguno  en contra y ninguna abstención, formando parte del ordenamiento interno del Estado de España, cuyas disposiciones solo podrán derogarse, modificarse o suspenderse en la forma prevista en los propios tratados o de acuerdo con las normas generales del Derecho Internacional y por denuncia aprobada por mayoría absoluta en el Congreso y en el Senado.

 Por su parte, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy ha manifestado que no tiene intención de denunciadlo, contestando, de este modo, a algunos políticos y alcaldes que manifestaron su deseo de que la Iglesia Católica pagase la Contribución Territorial, llamado actualmente IBI.

José Barros Guede

A Coruña, a 22 de junio del 2012.

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José Barros Guede

José Barros Guede, sacerdote incardinado en la archidiócesis castrense de España. Fue coronel capellán. Licenciado en Teología y en Derecho Civil. Falleció el día 22-03-2016 en La Coruña a los 77 años.

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