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50 años de un “banco misionero” que ha ayudado a miles de familias en Bangladesh

50 años de un “banco misionero” que ha ayudado a miles de familias en Bangladesh

Hace una semana, 4.000 católicos de la diócesis de Rajshadi, Bangladesh, celebraban los 50 años de la Bonpara Christian Co-operative Credit Union Ltd., una sociedad de microcrédito abierta por el sacerdote misionero Luigi Pinos. Este misionero del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras – el PIME, el equivalente italiano a nuestro IEME y cauce de los sacerdotes diocesanos hacia la misión – pasó cuarenta años en Bangladesh, y todavía hoy, 13 años después de su fallecimiento, se le recuerda con cariño. Como cuenta la agencia católica AsiaNews, esta institución “bancaria” es tan importante para la comunidad local, que para celebrar el aniversario, cientos de trabajadores han regresado a Rajshahi desde la capital del país, Dhaka, donde trabajan. La celebración se llevó a cabo en una parroquia local, levantada también por el padre Luigi, y fue presidida por Mons. Gervas Rozario, Obispo de Rajshahi.
El misionero abrió el Bonpara Christian Co-operative Credit Union Ltd., en 1964, con 19 miembros, con una suma total de unos 50 céntimos de euro – un capital en aquella época, en aquel país y en aquellas condiciones. Hoy son 2.754 los miembros y el capital alcanza los 1,7 millones de euros. No hay clientes, sino miembros de la cooperativa de crédito, porque se trata de micro-créditos. Es un modelo, éste de los microcréditos, muy conocido actualmente en el mundo gracias al Premio Nobel de la Paz de 2006, Muhammad Yunus, también él de Bangladesh.
Pero el modelo que adoptó el padre Luigi Pinos se inspiró en el creado por el sacerdote misionero americano Charles J. Young en Dhaka, la capital del país. El padre Young, de la Congregación de la Santa Cruz, creó en 1955 una sociedad de microcréditos para ayudar a la comunidad cristiana. En aquella época, Dhaka atravesaba una profunda crisis económica. Los prestamistas locales concedían préstamos con una tasa de interés altísima. Los microcréditos del padre Young salvaron a muchas personas. Inspirado en esta experiencia, en la que colaboraron también misioneros italianos del PIME, el padre Luigi creó una “cooperativa”, que ha hecho mucho más que prestar dinero. Ha enseñado el valor del dinero y cómo ahorrar y, por eso, se ha convertido también en una organización social donde la gente se reúne para hablar de los desafíos, logros y problemas de la comunidad.
Se ayuda a la gente, pero es que la gente responde a la ayuda con una devolución de los préstamos que envidiarían los grandes bancos del mundo. Así que el ejemplo del padre Luigi, lo seguiría también otro misionero del PIME, el padre Paolo Poggi, que creó también en 1974 un sistema de microcrédito en Suihari. Muchos otros misioneros en otros países han hecho lo mismo. Es el óbolo de la viuda del Evangelio… pequeño pero efectivo.

 

OMPRESS-BANGLADESH (6-11-14)

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