Internacional

50 años de Misiones Diocesanas Vascas en el Congo

50 años de Misiones Diocesanas Vascas en el Congo

Las Misiones Diocesanas Vascas cumplen 50 años de su llegada al entonces Zaire, hoy República Democrática del Congo. Fueron diecisiete misioneros vascos que, junto a algunas religiosas y un seglar, llegaron a ese país africano en 1965. Luis María Gerrikagoitia fue quien recibió la responsabilidad de la primera misión ubicada en Mufunga, en la diócesis de Lubumbashi.
El sacerdote Pruden Escobar, que fallecía el pasado martes en Bilbao, fue uno de estos diecisiete misioneros que decidieron irse a misiones al Congo. La primera oferta que se les hizo fue la de ir a Venezuela (Alto Orinoco), y después a Brasil, pero por aquel entonces el Gobierno de Franco “no concedía pasaportes a curas vascos, y menos para ir a Latinoamérica”. Así que mientras esperaban que se resolviera esa y otras cuestiones, les llegó la oportunidad de ir al Congo. Pruden Escobar, Gerardo Aldama y Luis María Gerrikagoitia pisaban tierra de Mufunga el 21 de febrero de 1965.
Tomaron el relevo de los tres Padres Benedictinos que tenían la responsabilidad de la misión, situada a 385 Km. al norte, desde Lubumbashi, en plena sabana. Su misión consistía “evidentemente” en proclamar el Evangelio, iniciar a la fe, bautizar, casar, etc., pero pronto constatarían que vivían inmersos en “un mundo de inseguridad a partir de la amenaza de los malos espíritus, del poder de hacer mal por parte de ciertas personas”.
Poco tiempo después constataron que, a su tarea Evangelizadora, se añadía “el deber de romper aquella especie de cadenas que esclavizaban” y su opción preferencial fueron los pobres.
Este aniversario de los 50 años de la llegada al actual Congo de Misiones Diocesanas Vascas coincide con el fallecimiento de uno de estos misioneros pioneros, Pruden Escobar. Hoy jueves, a las 19,30 horas, en la parroquia de San Severino de Balmaseda, se celebrará el funeral por el alma de este misionero vasco, al que todos conocían como Pruden, nacido en Melgar de Arriba, Valladolid, en 1936.
Pruden pasó gran parte de su vida dedicado a las misiones. Hablaba con pasión de su vocación y su tarea: “Nosotros vamos a ellos como fue Jesús. Primero, -decía- sin ánimo de imponer, sino de presentar y ofrecer lo que tenemos. Jesús se preocupó de sus dolencias y de sus problemas materiales, pero también habló de Dios, de su amor, de su deseo de libertad y bienestar para todos los hombres”, añadía en la entrevista.
Hablaba de “motivar” a todos, no sólo a la comunidad cristiana, de modo que estuviesen abiertos a las necesidades de los pueblos empobrecidos. “Recordemos –decía Pruden- que de su situación de pobreza todos somos responsables en mayor o menor medida”.

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Print Friendly, PDF & Email