Iglesia en España

27.000 declaraciones más a favor de la Iglesia católica

«7.191.387 personas marcaron la X en la Declaración de la Renta, lo que supone, contando las declaraciones conjuntas, 8,5 millones de contribuyentes» que en un «ejercicio de democracia fiscal, han decidido apoyar la labor de la Iglesia católica». Así ha explicado el secretario general de la CEE, Luis Argüello los datos de la asignación tributaria registrados a favor de la Iglesia en la Declaración de la Renta de 2019, correspondiente a la actividad económica desarrollada en 2018.

Juncto con el vicesecretario para Asuntos Económicos, Fernando Giménez Barriocanal, han presentado este jueves 20 de febrero las cifras que muestran que más de 8,5 millones de contribuyentes destinan a la Iglesia el 0,7% de sus impuestos. «Esto supone que el porcentaje de asignación asciende al 32,32%», ha expresado Barriocanal. «Durante la campaña de la renta, 26.885 nuevas declaraciones marcaron la X de la Iglesia. En general, el que marca la casilla no solo repite año a año, y cada año nuevos contribuyente marcan la casilla de la X por primera vez».

Récord en cifras

En la declaración de 2019 la cantidad destinada por los contribuyentes a la Iglesia católica aumenta en 16,6 millones y alcanza los 284,4 millones de euros, un incremento del 6,19% con respecto al año anterior. Es la cifra más alta desde el comienzo del actual sistema de asignación tributaria en 2007. El aumento de la cantidad que los españoles destinan de sus impuestos a favor de la Iglesia católica en los últimos tres años se debe a la evolución de la situación económica en España, con un aumento significativo tanto del número de contribuyentes que realizan la declaración como de la renta declarada por los contribuyentes.

Esto significa que la Iglesia católica cuenta con más recursos para continuar con su actividad asistencial, educativa, evangelizadora, cultural y de servicio al conjunto de la sociedad.

Datos por Comunidades autónomas

La cantidad recaudada a favor de la Iglesia crece en todas las comunidades autónomas sin excepción, y en nueve de ellas, además, se constata también una subida del número de contribuyentes que marcan la X. Sobre todo, en Madrid, Andalucía, Murcia y Canarias. Las regiones donde mayor porcentaje de personas decide colaborar con su IRPF al sostenimiento de la Iglesia son Castilla La Mancha (45%), La Rioja (44,9%), Extremadura (44%), Murcia (43,8%) y Castilla y León (42,2%). Casi la mitad de las declaraciones optan por sostener la labor de las entidades religiosas. En el otro extremo, Canarias (25,95%), Galicia (24.9%) y Cataluña (17,43%) marcan las tasas más bajas de asignación.

Datos en relación a otras variables

Las aportaciones a la Iglesia en la declaración de la renta se presentan también según otras variables. Por edades, el tramo de edad que más marca la X en la Declaración de la Renta es el de los contribuyentes entre 40 y 60 años. Los jóvenes menores de 19 años también lo hacen por encima del 32,6% y entre los de 20 y 29 años se han incorporado 10.000 nuevas declaraciones, indicadores ambos de la implicación de las nuevas generaciones.

En cuanto al sexo del declarante (o del primero en declaraciones conjuntas), las mujeres siguen siendo más proclives a poner la X. Lo hace un 34,90%, frente al 32,6% de los hombres. También son más las liquidaciones individuales a favor de la Iglesia que las conjuntas: un 34,02% frente a un 26,46%.

No privilegios, pero tampoco injusticias

En la ronda de preguntas, el secretario general contestó a las preguntas de actualidad relacionadas con el área económica y sobre la polémica del posible cobro del IBI a la Iglesia católica. «Reconocemos el derecho que tiene cualquier gobierno a plantear sus medidas, pero nos sorprende que se mire sólo a la Iglesia y no a otras entidades no lucrativas que regulan también su situación fiscal a través de la Ley de Mecenazgo, la Ley de Haciendas Locales o el impuesto de sociedades. Estamos dispuestos a dialogar». Así lo explicó el obispo que insistió en que «nos nos parece legítimo que se quiera modificar la situación actual, pero no nos parecería justo que se pensara solo en la Iglesia católica», añadió. Al mismo tiempo reivindicó el papel de la Iglesia católica no solo en el ámbito religioso, sino la «importancia que para el sistema del estado de bienestar tiene que se fomenten las actividades como la enseñanza, la sanidad, los servicios sociales y como no, a los templos con valor litúrgico además de turístico, económico y patrimonial en cientos de pequeños pueblos, y más ahora que se quiere cuidar a la España vaciada. Por ello, el buen gobernante tiene que facilitar que estos centros, colegios, templos o lugares de acción social tengan esta ayuda por parte del sistema fiscal de un Estado». En esta sentido también se pronunció Giménez Barriocanal, que destacó que «las desgravaciones fiscales que se conceden a todas las entidades no lucrativas son la mejor inversión de la Administración pública» y ha vuelto a poner en valor que «cada euro que se invierte en la Iglesia revierte a la sociedad en dos, tres y hasta cuatro euros. En términos económicos, es una gran inversión».

 

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