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El cardenal Parolin a Luis Miguel Muñoz, nuevo nuncio de Eritrea y Sudán: «Estás llamado a dar a conocer el pensamiento del Papa»

La catedral de Toledo ha acogido este 25 de julio la ordenación episcopal de Luis Miguel Muñoz, presidida por el secretario de Estado de Su Santidad, Cardenal Pietro Parolin. El cardenal ha expresado que «las Iglesias particulares, para avanzar en plena armonía, necesitan apoyarse en el seguro carisma de verdad encarnado en la persona del Sucesor del Bienaventurado Apóstol Pedro». Además, Parolín ha hablado de la misión del obispo español, que llegará a Eritrea y Sudán, dos de los países más pobres de África: «la tarea del nuncio es una obra de construcción de la paz y de la armonía en la Iglesia y entre las naciones. Podrás servir a la Iglesia con corazón libre y ánimo sereno».

El cardenal ha expresado que su misión como nuncio del Santo Padre «será presente y efectiva al ponerse al servicio de la comunión y de la fraternidad en Cristo de todas las Iglesias. Es un punto de conexión para que prevalezca la caridad en la verdad, como garantía de un ordenado ejercicio de la libertad de cada uno y como tutela del inestimable valor de la unidad, para que toda legítima distinción produzca una sinfonía de alabanza al Señor y no un ruido incomprensible y discordante, que quitaría credibilidad al testimonio cristiano». Además, ha proseguido indicando que «la tarea del Nuncio es una obra de construcción de la paz y de la armonía en la Iglesia y entre las naciones, que desean escuchar palabras de esperanza y de sabiduría y percibir, incluso de modo implícito, que la sabiduría de la Iglesia, “experta en humanidad” (cf. Carta enc. Populorum progressio, 13), se fundamenta en la Palabra y la Persona de Cristo, en la misericordia de Dios, que intervino con poder para salvar al ser humano de la perdición».

«Hacer percibir la cercanía del Santo Padre»

En su homilía, el cardenal Parolin ha continuado profundizando en una de las misiones que tendrá el nuevo nuncio en Sudán y Eritrea: «Estás llamado a dar a conocer y enseñar a apreciar el pensamiento del Papa, de modo especial en lo referente a la dignidad de toda persona desde su concepción hasta su muerte natural, a la promoción de los más pobres y abandonados, al fomento de la paz entre las naciones y el respeto de la libertad religiosa, así como también en lo que respecta a la preservación del medio ambiente y el desarrollo de una economía equitativa e inclusiva, para evitar que muchos queden atrapados en un destino de marginación».

Una de tus preocupaciones, le ha dicho directamente al nuevo nuncio, será hacer percibir la cercanía del Santo Padre y de la Sede Apostólica a las respectivas comunidades católicas que se encuentran allí y promover un diálogo fructífero con las otras confesiones religiosas, mostrando al mismo tiempo a la sociedad civil y a las autoridades políticas de esos Estados que la Santa Sede tiene como objetivo únicamente el bien y el crecimiento humano, social y civil de esos pueblos, en el respeto mutuo, la colaboración y el diálogo confiado».

Compromiso misionero

Durante su alocución inicial, el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, ha presentado la archidiócesis como una sede «cargada de frutos pastorales con un numeroso clero joven, vida consagrada, con un gran compromiso misionero». Además, ha subrayado que la misión «como nuncio la vivimos como una llamada del Señor para reforzar nuestro compromiso evangelizador».
Al finalizar la celebración, Luis Miguel Muñoz, ha agradecido a los presentes haberle acompañado en este «compromiso» con la Iglesia universal y «las Iglesias locales de su destino, por cuyas gentes siente ya «un especial cariño».

El arzobispo de Toledo, que actuó como consagrante principal, estuvo acompañado por el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados dentro de la Secretaría de Estado de la Santa Sede. Además, concelebraron, una docena de arzobispos y obispos, el nuncio Bernardito Auza, y los cardenales Juan José Omella, Carlos Osoro y Antonio María Rouco Varela.

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