Internacional

2000 religiosos en Aparecida (Brasil) en el Congreso Nacional de la Vida Consagrada

Brasil: 2000 religiosos en Aparecida en el Congreso Nacional de la Vida Consagrada

Más de 2 mil religiosas y religiosos de todas las regiones de Brasil, se dieron cita del 7 al 10 de abril, en el Centro de Eventos Padre Vitor Coelho, en Aparecida, durante el Congreso Nacional de la Vida Consagrada. El evento tiene como tema «Asumir el núcleo identitario de la vida consagrada: actitud profética, proceso mistagógico”, y el lema «¿No ardía nuestro corazón cuando Él nos hablaba por el camino? (Lc 24,32)”, a la luz del tema del Año de la Vida Consagrada propuesto por el Papa Francisco, «Vida Consagrada en la Iglesia hoy: Evangelio, profecía y esperanza”.

Don Jaime Splenger, arzobispo de Porto Alegre (Estado del Río Grande do Sul) y obispo referencial para la Vida Consagrada en Brasil por la CNBB (Conferencia Nacional de Obispos de Brasil), afirmó que la historia de la Iglesia de Brasil debería ser escrita a partir de la Vida Religiosa Consagrada, a quien ella le debe mucho. Don Splenger dijo también que el ardor del corazón es propio de quien hizo la experiencia de Jesucristo, a partir del pobre. «Precisamos tener en la Iglesia una vida consagrada que caliente corazones y dé testimonio; que no tengamos miedo de ser quienes somos y amar lo que hacemos», concluyó el arzobispo.

Don Raymundo Damasceno, cardenal arzobispo de Aparecida y presidente de la CNBB, agradeció a los que viven su vocación en las diferentes realidades, con testimonio existencial y misionero, así como por los innumerables servicios apostólicos. «La Iglesia debe un tributo de gratitud por el trabajo incansable en el campo de la pastoral, educación, salud; en la atención a los pobres y marginados; en la promoción y defensa de la vida; en la promoción de la paz y del bien común de todo el pueblo brasilero», declaró el arzobispo anfitrión.

En la conclusión de su disertación, don Damasceno recordó a los santos de Brasil, que atestiguaron su fe como consagrados, representando con ello el tesoro de la Vida Consagrada, invitando a los presentes a renovar su compromiso de fidelidad misionera y al carisma fundacional.

La presidente nacional de la CRB (Conferencia de los/las Religiosos/as de Brasil), Hermana María Inés Vieira Ribeiro, recordó que el Congreso es el mayor evento de los 61 años de historia de la CRB. «Fuimos encontrados, alcanzados y transformados por Cristo. Este tiempo va a marcar la historia personal de cada uno de nosotros. Aquí estamos para reafirmar nuestro compromiso con Él, que nos lanza donde la vida es más amenazada. Es allá el lugar de la Vida Consagrada», resaltó.

«El Congreso Nacional de la Vida Consagrada se realiza en la alegría y en la esperanza de nuevas respuestas a partir del proyecto teológico-pastoral del Papa Francisco”, afirmó el padre Paulo Suess, asesor teológico del Consejo Indigenista Misionero (Cimi). «¿Cómo vivir el carisma de cada comunidad, según la voluntad de Dios y las necesidades del mundo, en la unidad del Espíritu Santo y en comunión con la Iglesia?”. Ésta es, según el teólogo, la pregunta esencial del Año de la Vida Consagrada. Esto porque levanta cuestiones sobre la identidad del carisma, la voluntad de Dios, el sentido de la vida para la humanidad sufrida y la unidad eclesial en la diversidad del Espíritu.

Suess explicó que, esta temática impulsa la búsqueda de vestigios de la voluntad de Dios, no en las nubes, sino en la memoria histórica de «peregrinos vigilantes”, en la visión de «místicos militantes”, que exigen coraje profético y esperanza.

Para Suess, la falta de atracción de la vida religiosa tiene dos causas opuestas: «la primera, porque es sólo una copia amarilleada del mundo y no una señal de contradicción; la segunda, porque nuestra vida es realmente una señal de contradicción, un vivir en el mundo sin ser del mundo”, complementó.

Según el asesor del Cimi, la caracterización de la vida consagrada como «señal profética” es un fenómeno del tiempo pos-conciliar. «Debe ser comprendido como consecuencia del testimonio de tantas religiosas y religiosos en el continente latinoamericano que, en la huella de Medellín, levantaron su voz por la causa del Reino. Profetas contextualizan la palabra de Dios en los hombros de los apóstoles”, dijo el teólogo para recordar a los perseguidos por causa de su carácter profético. «Figuras como, Rodolfo Lunkenbein y la Hermana Genoveva, Don Pedro Casaldáliga y la Hermana Dorothy [Stang], Don Luís Cappio, la Hermana Alberta, Don Erwin Kräutler y todos los sobrevivientes de la gran aflicción”.

El conferencista recordó también los siete imperativos formulados por el Papa Francisco en la Evanguelii Gaudium, aplicables a la vida consagrada: «¡No dejemos que roben nuestro entusiasmo misionero!” (EG 80); «¡No dejemos que nos roben la alegría de la evangelización!” (EG 83); «¡No dejemos que nos roben la esperanza!” (EG 86); «¡No dejemos que nos roben la comunidad!” (EG 92); «¡No dejemos que nos roben el Evangelio!” (EG 97); «¡No dejemos que nos roben el ideal del amor fraterno!” (EG 101); «¡No dejemos que nos roben la fuerza misionera!” (EG 109).

Fuente: NOTICELAM

Foto: Conferencia de Religiosos de Brasi

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