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Laura Menéndez, enviada de Manos Unidas a la COP21

Laura Menéndez, enviada de Manos Unidas a la COP21: “La Laudato Sí ha sido un revulsivo para todos en el trabajo por la casa común”

Laura Menéndez miembro de Manos Unidas en Castellón

Laura Menéndez (Castellón, 1978) es una de las personas que forman parte de la delegación de Manos Unidas que viaja estos días a París para participar en actos enmarcados en la Conferencia del Cambio Climático de París. Su presencia tiene como objetivo hacer hincapié en la triple demanda que se hace desde las organizaciones de la sociedad civil: que los acuerdos sean vinculantes, que comprometan todos los países para que el planeta no se deteriore, y que sean justos teniendo en cuenta los que más sufren y tienen mayores necesidades de adaptación. Y desde Manos Unidas, especialmente se quiere resaltar las consecuencias que el Cambio Climático ya está  teniendo en las personas de los países más desfavorecidos del planeta, que son los que menos lo han provocado, así como difundir los mensajes que el Papa Francisco ha transmitido en su encíclica “Laudato Si´”.

–       ¿Cuál será vuestra participación en la Conferencia del Cambio Climático de Naciones Unidas COP21 de París de la semana que viene?
Dentro de la conferencia de Estados hay la participación de la Sociedad Civil, y Manos Unidas estaremos como parte de CIDSE, que es una alianza internacional de asociaciones católicas para el desarrollo. Es muy importante la movilización y que también los católicos estemos dentro de la política. Durante la COP recibimos información de primera mano, participamos en mesas de trabajo y organizamos talleres.

–       ¿Cómo están vinculados el cuidado del planeta con el desarrollo?

La encíclica del Papa Laudato Sí ha sido un revulsivo de un tema que todos tenemos que trabajar: cuidar el planeta y darse cuenta que quien más sufre los problemas del cambio climático son los más pobres. Por eso estamos comprometidas las organizaciones de desarrollo, y no por puro ecologismo. El otro día hablaba con un misionero en Togo que me explicaba que al alargarse la época de sequía a ocho meses, aumenta la hambruna porque la agricultura de subsistencia no de más de sí con solo cuatro meses de lluvia.

–       Tras los atentados en París, ¿cómo pueden condicionar vuestro trabajo de desarrollo y testimonio cristiano en países de mayoría musulmana?

Nuestra misión es ir con los más pobres y mientras misioneros y ONG estén trabajando ahí codo a codo con la población, estaremos presentes. Al final nosotros trabajamos con personas y no sería justo retirarnos por otra gente que ha hecho estas barbaridades.

–       Además de los proyectos que cada año se asumen, ¿qué actividades pensáis para la próxima campaña que tendrá como eje precisamente el clima?

Lo que podemos trabajar desde aquí es nuestro estilo de vida en temas como el consumo responsable, no derrochar ni tirar comida o ropa… En tres años vamos a sembrar, regar y cosechar, y para ello difundiremos macetas con semillas; Ese es el mensaje: si cuidamos nuestro planeta, al final vamos a recoger sus frutos.

Fuente: Obispado de Segorbe-Castellón



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