Especiales Ecclesia JMJ Cracovia 2016

?Homilía de monseñor Damian Muskus a los Voluntarios de la JMJ Cracovia 2016

Homilía de monseñor Damian Muskus a los Voluntarios de la JMJ Cracovia 2016

 

El obispo Damian Muskus, Coordinador General de la JMJ, predicó homilía durante la misa para los voluntarios de la JMJ en la basílica de la Divina Misericordia de ?agiewniki: “Vosotros, queridos jóvenes, decís hoy al mundo que todos estamos en los brazos de Dios que nos ama, nos da fuerza y valor, es fuente de poder y de la esperanza firme”.

 Misa con voluntarios JMJ

¡Queridos voluntarios!

En el inicio de su servicio como voluntarios de la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia, escuchamos hoy las palabras que son el corazón de la Buena Nueva y la respuesta a las aspiraciones más profundas del corazón humano. Jesús profesa Su amor hacia nosotros, nos llama amigos y nos promete el don de la alegría más pura, cuya fuente es el amor eterno de Dios y el poder compartirlo con nuestros hermanos. Él nos recuera que nadie está aquí por azar: Jesús fue quien los eligió y los amó, antes de que ustedes Lo eligieran y Lo amaran.
Cuando escuchamos sobre el verdadero amor en el Evangelio, nos damos cuenta de que el nuestro, el amor humano, es defectuoso y está lleno de debilidades; puede lastimar y causar dolor. A veces es fugaz; muy a menudo es rechazado y en muchas ocasiones se confunde con emociones. Tendemos a ofrecer muy rápidamente nuestro corazón a falsificaciones del amor, a esa versión del amor que el mundo propone tan fácilmente. Confiando en el mundo, perdemos nuestra capacidad para distinguir el amor real de sus substitutos. Cada vez más a menudo tenemos problemas tanto para dar amor, como también para recibirlo.
Y, mientras tanto, Jesús viene y nos dice: “Amen a los otros así como yo los amé”. Este no es el tipo de amor que podamos encontrar dentro de nosotros, que podamos generar; este amor que experimentamos viene de Dios y sólo gracias a este amor es que podemos amar a los demás.  Este es el amor del Padre que es fuente de nuestra existencia y su único significado. Este amor sin dobleces se ofrece a los demás; no tiene que ser necesariamente un acto de martirio sino, simplemente, nuestra entrega a los demás, en la vida de cada día. Jesús no quiere que nos amemos los unos a los otros con un amor lleno de explosiones de pasión y poesía. Él quiere que podamos amarnos los unos a los otros con Su amor, con un amor hasta el final; todos los días, hora tras hora. Él no quiere que amemos al mundo de una forma abstracta: construir la civilización del amor comienza en las cosas concretas de cada día, en nuestros vínculos con las personas más cercanas, en la gente con la que vivimos, en aquellos que están al alcance de nuestras manos.
¡Queridos amigos de Jesús! ¡Aquí están! ¡En la fuente de la Misericordia que late en el Santuario de ?agiewniki porque respondieron a la elección de Jesús al elegir con el corazón! Tengan valor para buscar el amor verdadero. Reconózcanlo en los ojos del Señor misericordioso que los está mirando aquí, con Su infinita ternura, la que van a experimentar en el encuentro con sus hermanos, a los que han sido enviados para amarlos en el amor que nace de Dios. A través de sus manos, de sus palabras y de sus miradas. Él obrará milagros más grandes de lo que se puedan imaginar. Sólo si lo permiten, Su amor abrirá sus corazones y los llenará con devoción, compromiso y generosidad hacia aquellos que necesitan de su consejo, ayuda y bondad. Sirvan con entusiasmo y alegría que, si se viven profunda y verdaderamente, podrán salir de ustedes mismos y compartirlo con el mundo.
Para este mundo, atormentado por la violencia, la presencia de ustedes entre nosotros es un signo elocuente. Nuestra tierra inquieta está sedienta de paz y esperanza. Ustedes, queridos jóvenes, le anuncian al mundo de hoy que estamos en manos del Dios del amor, que es quien les da fuerza y coraje, fuentes de una fortaleza y una esperanza inquebrantables. Con su presencia en ?agiewniki, en Cracovia, unos días antes del comienzo de la Jornada Mundial de la Juventud, están dando testimonio de sus convicciones, de que su futuro se construirá sobre las sólidas bases de la fe y de la confianza en Dios y que la única respuesta al mal y a la violencia es el amor y la bondad.
La Iglesia de Cracovia, la Iglesia de Juan Pablo II y de la Hermana Faustina Kowalska les da las gracias hoy por su disposición para reconocer al Dios de Amor en el servicio a los demás. Han dejados sus actividades y sus mundos; han sacrificado su tiempo libre y han venido, más allá de las opiniones contrarias o diferentes a fin de construir con nosotros la Jornada Mundial de la Juventud. En las dificultades del servicio de cada día, en la fidelidad a las tareas encomendadas, en el cansancio y también en la alegría, en la humildad y en la esperanza experimentarán la fortaleza de la Divina Misericordia, que es infinitamente más grande que nuestras debilidades y temores. Vayan con confianza y llenen nuestras iglesias, nuestras calles, hogares y plazas con el entusiasmo de su juventud, alegría, fe viva, amor sincero por Jesús y por sus hermanos, con la oración que nace desde lo más profundo de sus cálidos corazones y la devoción de los testigos de la Divina Misericordia, signo de su relación con nuestro amado Señor.
Foto: Misa para Voluntarios JMJ Santuario de la Divina Misericordia, Kraków-?agiewniki, 20.07.2016

Fot. Paulina Krzy?ak
Trad. al español: Clara Retta
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