CÁRITAS INTERNACIONAL NO ESTÁ SATISFECHA CON EL G-8 SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO
Escrito por Ecclesia Digital
miércoles, 09 de julio de 2008
Para
Cáritas, la cumbre del G-8 en Japón no ha llegado lo
suficientemente lejos en su compromiso de reducir las emisiones de carbono para
hacer frente al calentamiento global.
Los
líderes de los ocho países más industrializados del mundo anunciaron ayer sus
planes para reducir estas emisiones en un 50 por ciento para el año 2050.
El
representante de Cáritas Internacional en la cumbre del G-8 en Japón, Joseph
Cornelius Donnelly, declaró: “El G8 tiene un conocido historial de sacar
declaraciones tipo “vaso medio lleno-vaso medio vacío”. Pero en este tema se
están jugando a cara o cruz el futuro de nuestro planeta con una decisión que
afectará a muchas generaciones incluso cuando el G8 haya caído en el olvido”.
Cáritas
recibe con satisfacción la mejora en reforzar los compromisos desde el año
pasado. Si este es el punto de partida para unas negociaciones, entonces
estamos hablando en serio. Pero si este es el objetivo esperado entonces
representa un enorme fracaso”.
El
G8 declaró que serían necesarios objetivos a medio plazo para alcanzar el
presupuesto compartido, pero que su adopción se dejará al criterio de cada
país. El año pasado, los mismos países únicamente acordaron “considerar
seriamente” una reducción del 50 por ciento para el año 2050.
Para
Cáritas, habría que reducir las emisiones de gas que causan el efecto
invernadero en un 80 pro ciento para el 2050 de manera que el calentamiento
global no crezca por encima de dos grados centígrados sobre la base de las
temperaturas del periodo pre-industrial.
Los
pobres y marginados son los más vulnerables a las catástrofes naturales
causadas o agravadas por el cambio climático. El año pasado más de 20 millones
de personas resultaron damnificados por inundaciones en el Sureste asiático,
México sufrió las peores inundaciones de los últimos 50 años y en África
quedaron sumergidas grandes extensiones de terreno de Este a oeste.
El
peligro es que los escasos recursos que han sido prometidos para el desarrollo
sean desviados para hacer frente al cambio climático. Los programas de
adaptación que ayudan a los países en desarrollo a prevenir las amenazas
causadas por el cambio climático costarán unos 50.000 millones de dólares al
año. Si se tiene en cuenta la capacidad de pago y su historial de
responsabilidad a las causas del cambio climático, Estados Unidos, la Unión
Europea, Japón, Canadá y Australia deberían contribuir con un 95 por ciento a
los fondos necesarios.
Joseph
Donnelly es el jefe de la delegación de Cáritas Internacional ante Naciones
Unidas en Nueva York y ha llevado adelante esta campaña ante el G-8 junto con
Cáritas de Japón.