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"Cristo, nuestra esperanza", lema de la visita
papal del 15 al 20 de abril
1.- La visita del Pastor Supremo a una
de las principales Iglesias locales de la catolicidad.- En su mensaje del 9 de abril a los
católicos y habitantes de Estados Unidos de América, Benedicto XVI habla de
como la fe está bien enraizada en este país. En efecto, los católicos
norteamericanos constituyen uno de los principales y más numerosos contingentes
humanos de toda la Iglesia, tras los católicos en Brasil, México y Filipinas y
numéricamente también por encima de Italia y de España, Polonia y Francia. 
Con
fecha 31 de diciembre de 2006, el número de católicos ascendía a 67.530
millones de personas, de un total de 299.226 millones de habitantes. En torno a
25 millones de católicos norteamericanos son de origen hispano.
El
número de obispos católicos en el primer país de la tierra es de 436, el
episcopado más numeroso de la Iglesia junto a los de Brasil e Italia. Los
sacerdotes diocesanos son 30.000, a los que hay añadir otros cerca de 15.000
religiosos sacerdotes. Los religiosos no sacerdotes con 5.254, las religiosas
se acercan a 65.000 y los diáconos permanentes son 15.101. Hay también 416
miembros de Institutos Seculares, 536 misioneros laicos y 405.071 catequistas.
El número de seminaristas mayores se aproxima a los 5.000 y el de seminaristas
menores es de 1.286.
La
presencia social de la Iglesia católica norteamericana es también muy notable.
Cuenta con 11.159 escuelas de educación infantil y primaria; 1.277 escuelas
medias y secundarias; 266 centros de educación superior y universitaria; y
3.003 centros de educación especial y de reeducación. El número de hospitales
católicos es de 570 más otros 261 ambulatorios. Son 1.256 las casas de para
ancianos, inválidos y menores; 1.411, los orfanatos; 1.348 los consultorios
familiares y centros para la protección de la vida; y hay también otras 993
instituciones de servicios eclesiales y sociales varios.
Desde
otoño pasado, el misionero oblato de María Inmaculada Francis Eugene George,
cardenal arzobispo de Chicago, es el presidente de la Conferencia Episcopal
USA. El secretario general y coordinador de esta visita papal es monseñor David Malloy. Estados Unidos de América
cuenta con 17 cardenales, cuatro de ellos ya con más de 80 años. Es el segundo
país, tras Italia, con mayor número de cardenales.
Las
relaciones entre la Santa Sede y Estados Unidos de América tienen 230 años. En
enero próximo se cumplirán 25 años de la formalización plena de dichas
relaciones diplomáticas en su máximo rano. Un dato significativo al respecto es
que la actual embajadora de Estados Unidos ante la Santa Sede es la profesora Mary
Ann Glendon, antigua presidente de la Pontificia Academia de las Ciencias y
representante de la Santa Sede en la IV Conferencia de la ONU sobre la mujer
(Pekín, 1995). Benedicto XVI se entrevistará, como es natural, con George
Bush, presidente federal del país, en el despacho oval de la Casa Blanca,
en la mañana del miércoles día 16. También lo hará con el secretario general de
la ONU, el surcoreano Bam Ki-mon.
Por
todo ello, el primer contexto, la primera clave de esta visita papal es la
propia de cualquier otro viaje del Pastor Supremo de la Iglesia a una Iglesia
local, añadiéndose a ello la importancia intrínseca -ya indicada- y extrínseca
-USA es el primer país del mundo y con gran influencia en el resto del
planeta-.
2.-
Tras las huelas de sus predecesores Pablo VI y Juan Pablo II.- Pablo VI viajó en octubre de 1965 a
este país y Juan Pablo II lo recorrió en cinco ocasiones: octubre de 1979,
septiembre de 1987, agosto de 1993 (Jornada Mundial de la Juventud de Denver,
en el Estado de Colorado), octubre de 1995 y en enero de 1999.
Juan
Pablo II estuvo tantas veces en Estados Unidos como México y en España y sólo
por debajo de las siete veces que visitó Francia y las nueve en que regresó a
su Polonia natal. A Brasil, el país católico más poblado, fue en cuatro
ocasiones.
3.-
La importancia y significación de Naciones Unidas.- En la ciudad de Nueva York, en
Manhatann, se halla la sede Naciones Unidas. El próximo mes de diciembre se
cumplen sesenta años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La
Santa Sede mantiene ante la ONU un observador permanente, que suele ser un alto
eclesiástico y diplomático. Actualmente es el arzobispo italiano Celestino
Migliore. Durante años lo fue el actual cardenal Renato Martino,
presidente de los Consejos Pontificios Justicia y Paz y de Pastoral de
Migraciones.
Una
de las citas más esperadas de este periplo papal es precisamente su visita a la
ONU, donde pronunciará un discurso en la mañana del viernes 18 de abril. La
fundamentación antropológica y ética de los Derechos Humanos, la sagrada e
inviolable dignidad de la persona humana en todas las etapas de la vida y la
defensa y promoción de la paz, de la justicia y de la solidaridad serán ejes
indiscutibles del discurso papal, transido de la experiencia y de la sabiduría
del mensaje y aportación del cristianismo.
4.-
"Cristo, nuestra esperanza", lema del viaje.- "Cristo,
nuestra esperanza" es la frase elegida para el viaje del Papa Benedicto
XVI a Estados Unidos de América, que comenzaba el pasado martes, día 15 de
abril y que concluye el domingo 20. Precisamente, el día 16 -segundo día de la
visita- Benedicto XVI cumple 81 años.
El
lema elegido refleja la segunda encíclica del Papa, "Spe salvi".
Junto al lema, también hay ya logotipo y cartel para este viaje. Han sido
diseño de Donna Hobson, directora de la Publicaciones de la
Universidad Católica de América. "He querido incorporar -ha
declarado- los colores papales, amarillo y blanco, y mi objetivo era mostrar al
Papa Benedicto como una persona acogedora, con los brazos abiertos y
sonriente". El cartel, en efecto, muestra al papa -en imagen de la
misma tarde de su elección pontificia-, con la cúpula de la basílica vaticana
al fondo y sobre la citada leyenda o lema -en inglés, "Christ our
hope", Pope Benedict XVU, Apostolic journey to the United States
2008"- una paloma sobrevolando.
A este lema y a su significado aludía el
Papa varias en su ya citado mensaje del 9 de abril al pueblo norteamericano.
"Jesucristo -señalaba Benedicto XVI- es la esperanza para los hombres y
las mujeres de toda raza, lengua y condición social. Sí, Cristo es el rostro de
Dios aparecido entre nosotros. Gracias a El nuestra vida encuentra su plenitud
y juntos podemos formar una familia de personas y de pueblos que viven en fraternidad,
según el designio perenne de Dios”.
Más
adelante subraya el Santo Padre: "El mundo, en fin, tiene más que nunca
necesidad de la esperanza: esperanza de paz, de justicia, de libertad, pero no
podrá realizar esta esperanza sin obedecer a la ley de Dios, que Cristo ha
llevado a su cumplimiento en el mandamiento del amor fraterno".
5.-
El reencuentro necesario con la ley natural.- La regla de oro del mandamiento cristiano y hasta
humano del amor cristiano "se encuentra en la Biblia, pero vale para
todos, también para los no creyentes. Es la ley escrita -seguimos
transcribiendo del mensaje previo al viaje de Benedicto XVI- en la conciencia
humana y en ella podemos todos reencontrarnos, de modo que el encuentro de las
diferencias sea positivo y constructivo para la entera comunidad humana".
Benedicto
XI, en suma, va a abogar en Estados Unidos y en la ONU por esta recuperación de
la ley natural como espacio común, compartido y sagrado por y para todas las
personas de buena voluntad. El Papa lleva tiempo ya insistiendo en esta
dirección, complementaria con otra de sus constantes llamadas al diálogo entre
fe y razón, que también, sin duda, estará presente en los contenidos de su
viaje.
6.-
Agradecer, fortalecer, revitalizar y sanar a la comunidad católica en Estados
Unidos de América.- En su aludido ya varias mensaje del 9 de abril,
Benedicto XVI agradece y reconoce el importante papel y servicios de los
católicos norteamericanos. Si visita papal está destinada, pues, a fortalecer y
revitalizar sus comunidades. Así aparece claro en el itinerario del viaje.
El
primer acto público con los católicos norteamericanos se produce a las 17,45
horas del miércoles día 16 en el santuario nacional de la Inmaculada Concepción
de Washington. El Papa se encontrará con los cerca de quinientos obispos del
país, rezaba con ellos vísperas y pronunciaba su segundo discurso.
El
jueves 17, a las 10 de la mañana, Benedicto XVI presidirá la Eucaristía en el
estadio nacional del equipo local de béisbol, y por la tarde, a las 17 horas,
es el encuentro con el mundo universitario católico. El primero de ellos tenía
lugar en la sala de conferencias de la Universidad Católica de América, en su
sede de Washington y el segundo en el Centro Cultural "Juan Pablo
II". En ambas ocasiones, Benedicto XVI pronunciará un esperado discurso,
muy propio de su sensibilidad y prioridades pastorales: la educación y la
universidad y el diálogo interreligioso. La relación fe-razón es uno de los
hilos conductores de esta visita papal.
El
sábado 19 de abril aguardan al Papa otras dos importantes citas: una Eucaristía
en la catedral neoyorkina de San Patricio, con sacerdotes, religiosos,
religiosas y seglares, a las 9,15 horas; y a las 16,30 horas, en el seminario
de San José, otro encuentro con los jóvenes y con los seminaristas.
El
último día de la estancia papal en USA es el domingo 20 de abril. Están
previstos tres actos: a las 9,30 horas, visita a la "zona cero", en
Manhattan, en el memorial del atentado terrorista del 11-S sobre las torres
gemelas. Es un momento de intensa oración a la misma hora en que se producía la
tragedia el 11 de septiembre de 2001. A las 14,30 horas, Benedicto XVI celebra
la Eucaristía dominical en el Yankee Stadium de Nueva York; y a las 20,30
horas, el aeropuerto internacional "John Fitzgerald Kennedy" de Nueva
York acoge la ceremonia de despedida del Santo Padre, que estará en Roma, de
regreso, a las 10,45 horas, del lunes 21 de abril.
Benedicto
XVI viaja también a Estados Unidos de América a sanar. El cardenal Tarcisio
Bertone, en declaraciones de prensa de estos días, no ha obviado la
polémica por algunos secándolos sexuales vividos años atrás en esta Iglesia.
Son "un hecho doloroso que ha golpeado a la Iglesia y no a ella, sino
también a todas las instituciones", ha afirmado el secretario del Estado,
quien asimismo ha subrayado que se trataban de una minoría pues "la
grandísima mayoría de los sacerdotes, pastores y educadores católicos de los
Estados Unidos han permanecido fieles y con una integridad indiscutible".
Como es indiscutible la firmeza y honradez de Benedicto XVI -como ya lo fuera
de Juan Pablo II- a la hora de afrontar estos problemas. Ahora, Benedicto XVI
aportará, sin duda, el bálsamo preciso para purificar y sanar las heridas,
erradicar sus causas y reestablecer la necesaria confianza.
7.-
Al servicio de la sanación, de la solidaridad, de la reconciliación, de la
justicia y de la paz.- La sombra y la huella del dolor permanece
inseparable en la conciencia colectiva del pueblo norteamericano tras los atentados
terroristas del 11 de septiembre de 2001 y sus cerca de tres mil personas
asesinadas. La "Zona Cero" de Nueva York, en Manhatann, donde antes
se alzan airosas y esplendoras las torres gemelas del World Trade Centre, es
memoria viva del horror, "escenario de increíble violencia y dolor".
Allí
permanecerá Benedicto XVI durante una media hora, en la mañana del domingo 20
de abril, a partir de las nueve, la misma hora de los atentados. Allí
pronunciará una plegaria sentida, intensa, conmovida. Una plegaria al servicio
de la sanación, de la solidaridad, de la reconciliación, de la justicia y de la
paz. Nunca más un 11-S. Nunca más.
8.-
Los desafíos de la secularización.- La sociedad norteamericana es una religiosa religiosa, pero también
fuertemente impregnada de secularismo y materialismo. Su mismo progreso económico
y bienestar social y cultural ha podido contribuir a ello. La sociedad
norteamericana es también la sociedad puntura en el desarrollo y avance
técnico, tecnológico y científico. La ciencia plantea permanentes retos. Y es
preciso que la ciencia no camine al margen de la ética ni que la ciencia
pretenda negar, en la práctica la fe. Y al respecto surgirá, con toda
seguridad, la sabia y profética palabra de Benedicto XVI, el Papa de la
Palabra, el profesor que necesita nuestro mundo, el maestro y cooperador de la
Verdad.
En
cualquier caso, y como también ha declarado el cardenal Bertone, hay un espacio
todavía común y bien preservado: Estados Unidos de América no ha renunciado a
sus raíces cristianas, como sí puede estar ocurriendo en Europa.
9.-
En la apremiante e ineludible hora y signo del diálogo interreligioso y del
compromiso ecuménico.- El
jueves 17 de abril, a las 18,30 horas, en el Centro Cultural "Juan Pablo
II", el Papa mantendrá un encuentro con representantes de otras
religiones. En la tarde del viernes día 19, Benedicto XVI visitará la sinagoga
del parque Este de Nueva York para felicitar a la comunidad judía en el día de
la pascua hebrea. Resulta obvio y casi innecesario abundar en la importancia
del Judaísmo en Estados Unidos y la realidad y significado interreligioso de
este gran país.
Dígase
lo mismo de su condición intercristiana, no sólo de confesiones y comunidades
procedentes del Protestantismo, sino también de iglesias ortodoxas, muy
presentes y vivas -como los mismos patriarcados de Constantinopla y de Moscú-
en Estados Unidos. La Iglesia alemana de "San José" de Nueva York
acogerá, en la tarde del viernes 18, la celebración ecuménica e intercristiana.
10.-
Una etapa más y bien destacada en su selectivo y significativo ministerio
petrino itinerante.- Las visitas apostólicas forman
parte ya de la identidad y de la misión del Pastor Supremo de la Iglesia. Con
estilo, matices, modulaciones e intensidades propias. Benedicto XVI lo hace de
modo más selectivo, acorde quizás a su misma edad. Por cierto que el miércoles
16 de abril, cumplirá 81 años en Washington.
Este
viaje de Benedicto XVI a USA es el primero que realiza en 2008. En julio irá a
Australia, para presidir en Sydney la clausura de la Jornada Mundial de la
Juventud, y en otoño -septiembre u octubre- irá al santuario francés de
Lourdes, en el contexto del 150 aniversario de sus apariciones marianas. Es el
octavo viaje internacional de Benedicto XVI. En 2005 viajó a Alemania; en 2006
a Polonia, España, Alemania y Turquía; y en 2007, a Brasil y a Austria. De este
modo, es el segundo periplo intercontinental de Benedicto XVI, el segundo
también a América.
Dentro
de Italia, el Santo Padre, descontados sus periodos vacacionales en
Castelgaldonfo o en las montañas, ha realizado ocho viajes pastorales: Bari, en
Puglia, en mayo de 2005; Manopello, en Pescara, en septiembre de 2006; Verona,
en el Véneto, en octubre de 2006, Vigevano y Pavía, en Lombardia, en abril de
2007; Asís, en Perugia, en junio de 2007; Velettri, en el Lazio en septiembre
de 2007; y Nápoles, capital de Campania, en octubre de 2007.
En
2008, los días 17 y 18 de mayo irá a Liguria, concretamente a la capital,
Génova, y a Savona. Los días 14 y 15 de junio volverá a Puglia, concretamente a
Santa María de Leuca y Brindisi; y el 7 de septiembre, a Cagliari, capital de
la isla de Cerdeña.
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