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Ayer domingo, 15 de noviembre, el cardenal Lluís Martínez Sistach ordenó tres nuevos sacerdotes del arzobispado de Barcelona en una ceremonia que tuvo lugar en la catedral.

Se da la circunstancia de que los tres nuevos sacerdotes llegan al sacerdocio en una edad madura. Mn. Ignasi Torrent Portabella tiene 62 años. Es economista y desempeñó un alto cargo en el Departamento de Sanidad de la Generalidad de Cataluña. Después fue durante unos años el gerente de la Delegación Diocesana de Economía. Actualmente es vicario en la parroquia de Santa María de Badalona.
Los otros dos presbíteros ordenados ayer son Esteve Espín Cifuentes, de 46 años, que hasta ahora ha colaborado como diácono en la parroquia de la Virgen de los Desamparados, de L'Hospitalet de Llobregat, y que será destinado a las parroquias de El Masnou, y Francisco Javier Prieto Ordàs, de 41 años, originario de León, que actualmente es vicario de la parroquia de la Virgen de Lourdes de Barcelona. Ambos han tenido también experiencia laboral antes de entrar al Seminario.
El cardenal Martínez Sistach, en la homilía de la misa de ordenación, expresó su alegría por poder ordenar tres nuevos sacerdotes en el curso de la celebración del Año Sacerdotal. Invitó a los nuevos sacerdotes a vivir en una íntima unión con Cristo y a dar testimonio de que no todo acaba en esta vida, sino que hay una vida que trasciende el tiempo y el mundo actuales. También propuso a los nuevos presbíteros como modelo de santidad a figuras del clero diocesano de Barcelona, como San José Oriol y el beato Pere Tarrés, y mencionó dos próximas beatificaciones de sacerdotes que tendrán lugaren en el arzobispado de Barcelona durante el año 2010, la del doctor Josep Samsó, en la ciudad de Mataró, donde fue rector de la parroquia de Santa María, y la del padre capuchino Josep Tous, fundador de las Religiosas Capuchinas de la Madre del Divino Pastor, en la ciudad de Barcelona.
Durante la homilía, el cardenal tuvo unas sentidas palabras de agradecimiento dirigidas a los presbíteros de la diócesis, "que hacen un gran servicio en nuestras comunidades cristianas sin perder nunca la esperanza". Sus últimas palabras fueron un llamamiento a los numerosos jóvenes que participaban en la celebración, a los que dijo que se preguntaran si Dios les pedía seguir el camino del sacerdocio ministerial, un camino que permite "dar plenitud a una vida haciendo un valioso servicio a las comunidades cristianas y a la vez a toda la sociedad".
Barcelona, 16 de noviembre de 2009
ARZOBISPADO DE BARCELONA Nota de prensa
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