25 frases claves del mensaje del Papa Benedicto XVI para la Jornada de la Paz 2009
Escrito por Ecclesia Digital
jueves, 11 de diciembre de 2008
Combatir la pobreza, construir la paz
"Para no construir una casa dorada rodeada de desierto y degradación"
1. LA
POBREZA GENERA CONFLICTOS Y GUERRA: ”La pobreza se encuentra
frecuentemente entre los factores que favorecen o agravan los conflictos,
incluidas la contiendas armadas. Estas últimas alimentan a su vez trágicas
situaciones de penuria”.
2.-
POR UNA GLOBALIZACIÓN TAMBIÉN MORAL Y ESPIRITUAL: “La
referencia a la globalización debería abarcar también la dimensión espiritual y
moral, instando a mirar a los pobres desde la perspectiva de que todos
comparten un único proyecto divino, el de la vocación de construir una sola
familia en la que todos –personas, pueblos y naciones– se comporten siguiendo
los principios de fraternidad y responsabilidad”.
3.-
POR UNA VISIÓN GLOBAL DE LA POBREZA: “En dicha perspectiva se
ha de tener una visión amplia y articulada de la pobreza. Si ésta fuese
únicamente material, las ciencias sociales, que nos ayudan a medir los
fenómenos basándose sobre todo en datos de tipo cuantitativo, serían
suficientes para iluminar sus principales características. Sin embargo, sabemos
que hay pobrezas inmateriales, que no son consecuencia directa y automática de
carencias materiales”.
4.- LA
POBREZA ES UN FALTA GRAVE DE RESPETO A LA DIGNIDAD DE LA PERSONA: “Cualquier forma de pobreza no asumida libremente tiene su raíz en la
falta de respeto por la dignidad trascendente de la persona humana. Cuando no
se considera al hombre en su vocación integral, y no se respetan las exigencias
de una verdadera «ecología humana»,4 se desencadenan también
dinámicas perversas de pobrezaPobreza e implicaciones morales
5.- LA
GRAN POBREZA DE LA REDUCCIÓN DE LA NATALIDAD: “La
pobreza se pone a menudo en relación con el crecimiento demográfico. Consiguientemente,
se están llevando a cabo campañas para reducir la natalidad en el ámbito
internacional, incluso con métodos que no respetan la dignidad de la mujer ni
el derecho de los cónyuges a elegir responsablemente el número de hijos 5
y, lo que es más grave aún, frecuentemente ni siquiera respetan el derecho a la
vida. El exterminio de millones de niños no nacidos en nombre de la lucha
contra la pobreza es, en realidad, la eliminación de los seres humanos más
pobres..La población se está confirmando como una riqueza y no como un factor
de pobreza”.
6.-
POBREZA Y ENFERMEDADES PANDÉMICAS: “Es difícil combatir sobre todo
el sida, causa dramática de pobreza, si no se afrontan los problemas morales
con los que está relacionada la difusión del virus. Es preciso, ante todo,
emprender campañas que eduquen especialmente a los jóvenes a una sexualidad
plenamente concorde con la dignidad de la persona; hay iniciativas en este
sentido que ya han dado resultados significativos, haciendo disminuir la
propagación del virus. Además, se requiere también que se pongan a disposición
de las naciones pobres las medicinas y tratamientos necesarios; esto exige
fomentar decididamente la investigación médica y las innovaciones terapéuticas,
y aplicar con flexibilidad, cuando sea necesario, las reglas internacionales
sobre la propiedad intelectual, con el fin de garantizar a todos la necesaria
atención sanitaria de base”.
6..-LA POBREZA DE LOS NIÑOS: “Cuando la pobreza afecta a una familia, los niños son las víctimas más
vulnerables: casi la mitad de quienes viven en la pobreza absoluta son niños.
Considerar la pobreza poniéndose de parte de los niños impulsa a estimar como
prioritarios los objetivos que los conciernen más directamente como, por
ejemplo, el cuidado de las madres, la tarea educativa, el acceso a las vacunas,
a las curas médicas y al agua potable, la salvaguardia del medio ambiente y,
sobre todo, el compromiso en la defensa de la familia y de la estabilidad de
las relaciones en su interior. Cuando la familia se debilita, los daños recaen
inevitablemente sobre los niños. Donde no se tutela la dignidad de la mujer y
de la madre, los más afectados son principalmente los hijos”.
7.- LA RELACIÓN ENTRE EL DESARME Y EL DESARROLLO: “Es preocupante la magnitud global del gasto militar en la actualidad.
Como ya he tenido ocasión de subrayar, «los ingentes recursos materiales y
humanos empleados en gastos militares y en armamentos se sustraen a los
proyectos de desarrollo de los pueblos, especialmente de los más pobres y
necesitados de ayuda. Y esto va contra lo que afirma la misma Carta de las
Naciones Unidas, que compromete a la comunidad internacional, y a los
Estados en particular, a “promover el establecimiento y el mantenimiento de la
paz y de la seguridad internacional con el mínimo dispendio de los recursos
humanos y económicos mundiales en armamentos”.
8.-
REDUCIR LOS GASTOS EN ARMAS: “Los Estados están llamados a
una seria reflexión sobre los motivos más profundos de los conflictos, a menudo
avivados por la injusticia, y a afrontarlos con una valiente autocrítica. Si se
alcanzara una mejora de las relaciones, sería posible reducir los gastos en
armamentos. Los recursos ahorrados se podrían destinar a proyectos de
desarrollo de las personas y de los pueblos más pobres y necesitados: los
esfuerzos prodigados en este sentido son un compromiso por la paz dentro de la
familia humana”.
9.- LA
CRISIS ALIMENTARIA: “Esta crisis se caracteriza no tanto por la
insuficiencia de alimentos, sino por las dificultades para obtenerlos y por
fenómenos especulativos y, por tanto, por la falta de un entramado de
instituciones políticas y económicas capaces de afrontar las necesidades y
emergencias. La malnutrición puede provocar también graves daños psicofísicos a
la población, privando a las personas de la energía necesaria para salir, sin
una ayuda especial, de su estado de pobreza. Esto contribuye a ampliar la
magnitud de las desigualdades, provocando reacciones que pueden llegar a ser
violentas”.
10.- LA GLOBALIZACIÓN DE LA SOLIDARIDAD DESDE LA
LEY NATURA: “Una de
las vías maestras para construir la paz es una globalización que tienda a los
intereses de la gran familia humana.8 Sin embargo, para guiar la
globalización se necesita una fuerte solidaridad global,9
tanto entre países ricos y países pobres, como dentro de cada país, aunque sea
rico. Es preciso un « código ético común »,10 cuyas normas no sean
sólo fruto de acuerdos, sino que estén arraigadas en la ley natural inscrita
por el Creador en la conciencia de todo ser humano (cf. Rm 2,14-15)”.
11.-
LA CONTRIBUCIÓN DE LA IGLESIA: “La Iglesia, que es «signo e
instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género
humano», continuará ofreciendo su aportación para que se superen las
injusticias e incomprensiones, y se llegue a construir un mundo más pacífico y
solidario.
12.-
COMERCIO INTERNACIONAL: “En el campo del comercio
internacional y de las transacciones financieras, se están
produciendo procesos que permiten integrar positivamente las economías,
contribuyendo a la mejora de las condiciones generales; pero existen también
procesos en sentido opuesto, que dividen y marginan a los pueblos, creando
peligrosas premisas para conflictos y guerras”... “Quisiera renovar un
llamamiento para que todos los países tengan las mismas posibilidades de acceso
al mercado mundial, evitando exclusiones y marginaciones
13.
LAS TRANSACIONES FINANCIERAS: “Se puede hacer una reflexión
parecida sobre las finanzas, que atañe a uno de los aspectos principales del
fenómeno de la globalización, gracias al desarrollo de la electrónica y a las
políticas de liberalización de los flujos de dinero entre los diversos países...
Una finanza restringida al corto o cortísimo plazo llega a ser peligrosa para
todos, también para quien logra beneficiarse de ella durante las fases de
euforia financiera”.
14. COMBATIR
LA POBREZA DESDE LOS PLANOS ECONÓMICOS Y JURÍDICO: “De
todo esto se desprende que la lucha contra la pobreza requiere una cooperación
tanto en el plano económico como en el jurídico que permita a la comunidad
internacional, y en particular a los países pobres, descubrir y poner en
práctica soluciones coordinadas para afrontar dichos problemas, estableciendo
un marco jurídico eficaz para la economía. Exige también incentivos para crear
instituciones eficientes y participativas, así como ayudas para luchar contra
la criminalidad y promover una cultura de la legalidad”.
15.-
LA CREACIÓN DE VALOR: “Desde este punto de vista, no
hay que hacerse ilusiones pensando que una política de pura redistribución de la
riqueza existente resuelva el problema de manera definitiva. En efecto, el
valor de la riqueza en una economía moderna depende de manera determinante de
la capacidad de crear rédito presente y futuro. Por eso, la creación de valor
resulta un vínculo ineludible, que se debe tener cuenta si se quiere luchar de
modo eficaz y duradero contra la pobreza material”.
16.
POR UNA CORRECTA LÓGICA ECONÓMICA, POLÍTICA Y PARTICIPATIVA: “ Finalmente, situar a los pobres en el primer puesto comporta que se
les dé un espacio adecuado para una correcta lógica económica por parte
de los agentes del mercado internacional, una correcta lógica política
por parte de los responsables institucionales y una correcta lógica
participativa capaz de valorizar la sociedad civil local e internacional”
17.-
EL PAPEL DE LA SOCIEDAD CIVIL EN EL DESARROLLO: “La
historia del desarrollo económico del siglo XX enseña cómo buenas políticas de
desarrollo se han confiado a la responsabilidad de los hombres y a la creación
de sinergias positivas entre mercados, sociedad civil y Estados. En particular,
la sociedad civil asume un papel crucial en el proceso de desarrollo, ya que el
desarrollo es esencialmente un fenómeno cultural y la cultura nace y se
desarrolla en el ámbito de la sociedad civil”.
13. UNA
GLOBALIZACIÓN REGIDA POR UNA SABIDURÍA PRUDENTE: “Como
ya afirmó mi venerado Predecesor Juan Pablo II, la globalización «se presenta
con una marcada nota de ambivalencia»y,
por tanto, ha de ser regida con prudente sabiduría. De esta sabiduría, forma
parte el tener en cuenta en primer lugar las exigencias de los pobres de la
tierra, superando el escándalo de la desproporción existente entre los
problemas de la pobreza y las medidas que los hombres adoptan para afrontarlos.
La desproporción es de orden cultural y político, así como espiritual y moral”.
19.-
IR A LAS CAUSAS MÁS PROFUNDAS: “En efecto, se limita a menudo
a las causas superficiales e instrumentales de la pobreza, sin referirse a las
que están en el corazón humano, como la avidez y la estrechez de miras. Los
problemas del desarrollo, de las ayudas y de la cooperación internacional se
afrontan a veces como meras cuestiones técnicas, que se agotan en establecer
estructuras, poner a punto acuerdos sobre precios y cuotas, en asignar
subvenciones anónimas, sin que las personas se involucren verdaderamente. En
cambio, la lucha contra la pobreza necesita hombres mujeres que vivan en
profundidad la fraternidad y sean capaces de acompañar a las personas, familias
y comunidades en el camino de un auténtico desarrollo humano”.
20.-
LOS POBRES SON UN FARDO MOLESTO, SON PERSONAS CON TODOS LOS DERECHOS: “En la
Encíclica Centesimus annus, Juan Pablo II
advirtió sobre la necesidad de «abandonar una mentalidad que considera a los
pobres –personas y pueblos– como un fardo o como molestos e importunos, ávidos
de consumir lo que los otros han producido». «Los pobres –escribe– exigen el
derecho de participar y gozar de los bienes materiales y de hacer fructificar
su capacidad de trabajo, creando así un mundo más justo y más próspero para
todos ».
21.-
LA GLOBALIZACIÓN POR SÍ SOLA NO GENERA PAZ: “En
el mundo global actual, aparece con mayor claridad que solamente se construye
la paz si se asegura la posibilidad de un crecimiento razonable. En efecto, las tergiversaciones de los sistemas
injustos antes o después pasan factura a todos. Por
tanto, únicamente la necedad puede inducir a construir una casa dorada, pero
rodeada del desierto o la degradación. Por sí sola, la globalización es incapaz
de construir la paz, más aún, genera en muchos casos divisiones y conflictos.
La globalización pone de manifiesto más bien una necesidad: la de estar
orientada hacia un objetivo de profunda solidaridad, que tienda al bien de
todos y cada uno. En este sentido, hay que verla como una ocasión propicia para
realizar algo importante en la lucha contra la pobreza y para poner a
disposición de la justicia y la paz recursos hasta ahora impensables.
22.-LA
VALIDEZ DE LA DOCYTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA: “La
Doctrina Social de la Iglesia
se ha interesado siempre por los pobres. En tiempos de la Encíclica Rerum
novarum, éstos eran sobre todo los obreros de la nueva sociedad industrial;
en el magisterio social de Pío XI, Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo
II se han detectado nuevas pobrezas a medida que el horizonte de la cuestión
social se ampliaba, hasta adquirir dimensiones mundiales.16 Esta
ampliación de la cuestión social hacia la globalidad hay que considerarla no
sólo en el sentido de una extensión cuantitativa, sino también como una
profundización cualitativa en el hombre y en las necesidades de la familia
humana”.
23.-
LA OPCIÓN PREFERENTE DE LA IGLESIA POR LOS POBRES: “Por
eso la Iglesia,
a la vez que sigue con atención los actuales fenómenos de la globalización y su
incidencia en las pobrezas humanas, señala nuevos aspectos de la cuestión
social, no sólo en extensión, sino también en profundidad, en cuanto conciernen
a la identidad del hombre y su relación con Dios. Son principios de la doctrina
social que tienden a clarificar las relaciones entre pobreza y globalización, y
a orientar la acción hacia la construcción de la paz. Entre estos principios
conviene recordar aquí, de modo particular, el «amor preferencial por los
pobres», a la luz del primado de la caridad, atestiguado por toda la tradición
cristiana, comenzando por la de la
Iglesia primitiva (cf. Hch 4,32-36; 1 Co 16,1; 2
Co 8-9; Ga 2,10)”.
24.-
NO REGATEAR NINGÚN ESFUERZO EN LUCHA CONTRA LA POBREZA: “«Que
se ciña cada cual a la parte que le corresponde», escribía León XIII en 1891,
añadiendo: «Por lo que respecta a la
Iglesia, nunca ni bajo ningún aspecto regateará su esfuerzo».18
Esta convicción acompaña también hoy el quehacer de la Iglesia para con los
pobres, en los cuales contempla a Cristo,19 sintiendo cómo resuena en
su corazón el mandato del Príncipe de la paz a los Apóstoles: «Vos date
illis manducare – dadles vosotros de comer » (Lc 9,13)”.
25.-
ENSANCHAR, TRANSFORMAR Y ACERCAR EL CORAZÓN HACIA LOS POBRES: “Así pues, fiel a esta exhortación de su Señor, la comunidad cristiana
no dejará de asegurar a toda la familia humana su apoyo a las iniciativas de
una solidaridad creativa, no sólo para distribuir lo superfluo, sino cambiando
«sobre todo los estilos de vida, los modelos de producción y de consumo, las
estructuras consolidadas de poder que rigen hoy la sociedad ».20 Por
consiguiente, dirijo al comienzo de un año nuevo una calurosa invitación a cada
discípulo de Cristo, así como a toda persona de buena voluntad, para que
ensanche su corazón hacia las necesidades de los pobres, haciendo cuanto le sea
concretamente posible para salir a su encuentro. En efecto, sigue siendo
incontestablemente verdadero el axioma según el cual «combatir la pobreza es
construir la paz»”.