DIGNITAS PERSONAE: SELECCIÓN DE FRASES por María Teresa García Noblejas
Escrito por Ecclesia Digital
viernes, 12 de diciembre de 2008
Mensajes
positivos:
· A cada ser humano, desde la concepción
hasta la muerte natural, se le debe reconocer la dignidad de la persona. Este
principio fundamental, que expresa un gran ?sí? a la vida humana, debe ocupar
un lugar central en la reflexión ética sobre la investigación biomédica.
· Es preciso recuperar el juramento de
Hipócrates en el que la ciencia médica se pone al servicio de la fragilidad del
hombre para curar enfermedades, aliviar el sufrimiento y extender los cuidados
necesarios de modo equitativo a toda la humanidad.
·La mayoría de los criterios que se dan
en el documento se fundan en la razón, son válidos para creyentes y no
creyentes.Las culturas humanas y las
tradiciones religiosas y culturales, en las que se inscribe el documento,
muestran generalmente una gran reverencia por la vida.
·La Iglesia ve la ciencia como un
precioso servicio al bien integral de la vida y dignidad de cada ser humano. La
Iglesia, por tanto, mira con esperanza la investigación científica.
·Las ciencias médicas han avanzado
considerablemente en el conocimiento de la vida humana y los estadiosiniciales de su existencia. Estos avances son
positivos y merecen apoyo cuando sirven para corregir patologías y ayudan a
establecer el desarrollo normal de los procesos generativos.
·El cuerpo humano, desde los primeros
estadios de su existencia, no se puede reducir al conjunto de sus células. El
cuerpo embrionario se desarrolla progresivamente según un programa bien
definido y con un fin propio, que se manifiesta con el nacimiento de cadaniño.
·El criterio ético fundamental en
relación con las intervenciones sobre el embrión humano: el fruto de la
generación humana desde el primer momento de su existencia, es decir desde la
constitución del cigoto, exige el respeto incondicionado, que es moralmente
debido al ser humano en su totalidad corporal y espiritual. El ser humano debe
ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y, por
eso, a partir de ese mismo momento, se le deben reconocer los derechos de la
persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la
vida. El embrión humano tiene, por tanto, desde el principio, la dignidad
propia de la persona.
·El origen de la vida humana tiene su
auténtico contexto en el matrimonio y la familia, donde es generado por medio
de un acto que expresa el amor recíproco entre el hombre y la mujer. Una
procreación verdaderamente responsable para con quien ha de nacer es fruto del
matrimonio.
·Son admisibles las técnicas (para la
procreación) que se configuran como una ayuda al acto conyugal y a su
fecundidad. No son moralmente aceptables las técnicas que reemplacen el acto
conyugal.
·Las técnicas de fecundación in vitro
se aplican como si el embrión humano fuera un simple cúmulo de células que se
usa, se seleccionan y se descartan. El número de embriones sacrificados , en proporción
al de embriones producidos y efectivamente nacidos, es altísimo.
·A menudo los embriones son descartados
por no corresponder a las características demandadas por los padres, co lo cual
se realiza un trato puramente instrumental de los embriones.
·La Iglesia reconoce la legitimidad del
deseo de un hijo y comprende los sufrimientos de los cónyuges afligidos por el
problema de la infertilidad. Sin embargo, ese deseo no puede ser antepuesto a
la dignidad que posee cada vida humana hasta el punto de someterla a un dominio
absoluto. El deseo de un hijo no puede justificar la producción del mismo.
·La crioconservación de embriones es
incompatible con el respeto debido al ser humano: presupone su producción in
vitro, los expone a grave riesgo de muerte o de daño de su integridad física
(un alto porcentaje no sobrevive al procedimiento de congelación y
descongelación), les priva de la acogida y gestación materna y les pone en
situación susceptible de ulteriores ofensas y manipulaciones.
·La mayor parte de los embriones no
utilizados quedan huérfanos. Sus padres no los solicitan ya veces se pierden sus huellas. Eso explica
la existencia de depósitos de millares de embriones congelados en casi todos
los países donde se practica fecundación in vitro.
·Los millares de embriones abandonados
constituyen una situación de injusticia que es de hecho irreparable. Es
necesario detener la producción de seres humanos.
·No se puede tratar al embrión humano
como simple material de laboratorio porque se produce una alteración y una
discriminación en lo que se refiere al concepto mismo de la dignidad humana.
·En nuestro tiempo se olvida que las
personas enfermas o minusválidas no son una especie de categoría aparte. Es
necesario eliminar las barreras culturales, económicas y sociales que socavan
el pleno reconocimiento y la tutela de las personas minusválidas y enfermas.
·La clonación con fin reproductivo
impone al sujeto clonado un patrimonio genético preordenado, sometiéndolo de
hecho a una forma de esclavitud biológica de la que difícilmente podría
liberarse. El hecho de que una persona se arrogue el derecho de determinar
arbitrariamente las características genéticas de otra persona, representa una
gran ofensa a la dignidad de esta última y a la igualdad fundamental entre los
hombres.
·La clonación terapéutica produce
embriones con el propósito de destruirlos. Aunque sea para ayudar a los
enfermos, esta práctica es totalmente incompatible con la dignidad humana
porque se reduce la existencia de un ser humano, incluso en estado embrionario,
a la categoría de instrumento que se usa y destruye.
·Las células troncales adultas
presentan una gran versatilidad y han obtenido resultados relevantes. Es lícito
el uso de células troncales obtenidas por métodos que no procuran grave daño al
sujeto del que se extraen.
·Es necesario alentar el impulso y el
apoyo a la investigación sobre el uso de células troncales adultas, ya que no implica
problemas éticos.
·Urge movilizar las conciencias a favor
de la vida. Debemos recordar a los profesionales de la salud que su
responsabilidad ha crecido enormemente y encuentra su inspiración más profunda
y su apoyo más fuerte precisamente en la intrínseca e imprescindible dimensión
ética de la profesión sanitaria, como ya reconocía el antiguo y siempre actual
juramento de Hipócrates, según el cual se exige a cada médico el compromiso de
respetar absolutamente la vida humana y su carácter sagrado.
En este contexto de
afirmación radical del valor de la vida humana, el Documento califica de
moralmente inaceptables, por ser contrarias a la dignidad de la persona humana,
las siguientes técnicas o prácticas:
1.La fecundación artificial, tanto la
heteróloga como homóloga que sustituyen al acto conyugal.
2.La utilización de embriones congelados
para la investigación o para actos terapéuticos porque implica tratarlos como
simple material biológico y comportan su destrucción.
3.La adopción prenatal de los embriones
presenta problemas éticos.
4.La crioconservación de óvulos en orden al
proceso de procreación artificial.
5.La reducción embrionaria en el caso de
embarazos múltiples.
6.El diagnóstico preimplantatorio con
objeto de trasladar a la madre determinados embriones, eliminando al resto por
no tener determinadas cualidades. Este tipo de diagnóstico es expresión de la
mentalidad eugenésica que acepta el aborto selectivo para impedir el nacimiento
de niños afectados por anomalías.
7.La discriminación de personas enfermas y
minusválidas.
8.Las técnicas interceptivas (DIU y píldora
del día siguiente) y contragestativas (Píldora RU 486 y otros) constituyen un
tipo de aborto. La persona que pide o prescribe fármacos interceptivostiene generalmente una intención abortiva.
9.La terapia génica germinal que modifica
las células germinales de un sujeto en un contexto de fecundación in vitro.
10.La clonación humana es intrínsicamente ilícita
porque, en el contexto de las técnicas de fecundación artificial, se propone
dar origen a un nuevo ser humano sin conexión con el acto de recíproca donación
entre dos cónyuges y, más radicalmente, sin ningún vínculo con la sexualidad.
11.Sacrificar una vida humana con fines
terapéuticos (clonación terapeútica).
12.La extracción de células troncales del
embrión humano viviente porque causa inevitablemente su destrucción.
13.La clonación híbrida (óvulos de animales para
la reprogramación de los núcleos de células somáticas humanas con el fin de
extraer células troncales embrionarias de los embriones resultantes).
14. La mutilación de cadáveres de embriones o
fetos humanos si no existe seguridad de su muerte y consentimiento de la madre
o de los padres.