Los jesuitas de Castilla crean una nueva publicación reflexiva sobre Educación
Escrito por Ecclesia Digital
viernes, 21 de noviembre de 2008
“El fracaso escolar es una tragedia nacional a la que convendría prestarle mucha más atención”
“El debate educativo en nuestra sociedad está
desenfocado. Las discusiones que nos enredan giran en torno a educación
concertada o pública, educación para la ciudadanía sí u objeción, enseñanza en
castellano o en lengua local, estatus de la clases de religión…todos estos
temas son importantísimos pero (…) deberían quedar zanjados pronto en un buen
pacto entre políticos, sindicatos, asociaciones de padres, Iglesia…(…) El tema
esencial de la educación
española es el fracaso de nuestros escolares y la mediocridad de su
preparación. A eso es a lo que hay que poner remedio con urgencia”.
Así
de claro lo expresa el jesuita José
Ignacio Rodríguez Álvarez, delegado de Educación de la
provincia jesuita de
Castilla en la
nueva publicación educativa de los jesuitas. “Miradas para
educar”, que así se llama este cuadernillo mensual, “quiere ser una iniciativa
modesta para suscitar el diálogo en los claustros, pretende aportar opinión, y
sobre todo, ayudar a mirar esperanzadamente nuestra realidad a todos los que tenemos
por oficio y vocación la preciosa tarea de educar a las nuevas generaciones”. Porque
desde el sector educativo de los jesuitas son conscientes de que “la vida
escolar, diaria, frenética y rutinaria, apenas nos permite reflexionar sobre el
entramado complejo de los problema educativos. Entramado cultural, legislativo,
familiar, social…que condiciona, e incluso determina, nuestra valiosísima tarea
docente, educativa y evangelizadora”.
Informe PISA
Escribe José Ignacio Rodríguez
Alvarez, en el segundo número de “Miradas para educar” que de lo que tenemos
que hablar con respecto a la
educación en España es de: “Estabilidad en el marco legislativo, metodologías nuevas que motiven a
los alumnos a formarse, itinerarios educativos flexibles que atiendan a los
escolares desde sus circunstancias, aprecio de la autoridad del profesorado en
las aulas, cómo incentivar la lectura, apoyo a la autonomía de las
direcciones de los centros, dotaciones de personal especializado en los claustros,
exigencia de responsabilidad…” Y realiza también numerosas reflexiones en torno
al informe PISA del que dice nos puede llevar a la confusión, no por lo que
dice, sino por aquello que no dice: “PISA no mide la competencia social y
ciudadana del alumnado, ni se pregunta por la competencia artística, ni explora
la autonomía personal, ni ha preguntado por el dominio de una segunda lengua
extranjera, ni le interesa la capacidad espiritual (…) nada nos dice del aprender a ser y del aprender a convivir”.
Los jesuitas llevan más de cuatro siglos dedicados a la educación, que la Compañía de Jesús asume como una
participación en la misión evangelizadora de la Iglesia. Por eso sus colegios
ofrecen a la sociedad
unaclara
inspiración cristiana y un modelo de educación liberadora y humana. El objetivo de sus centros es: formar, desde la inspiración cristiana, hombres y mujeres
competentes, conscientes y comprometidos desde la compasión.
En concreto, en la provincia de Castilla
(a la que pertenece la nueva
publicación) existen 18 centros educativos de la Compañía de Jesús donde
estudian 19.448 alumnos, de la mano de 1.348 profesores. Se ubican en: A
Coruña, Alcalá de Henares, Badajoz, Burgos, Gijón, León, Logroño, Oviedo,
Salamanca, Santander, Santiago, Valladolid, Vigo y Villafranca de los Barros
(Badajoz).
En España son más de 70.000 los alumnos que estudian en 67
colegios, todos
concertados, y la mayoría de ellos abarcan todas las etapas excepto la
Formación Profesional, que se imparte en 17 Escuelas (con más o menos Módulos
de FP) y la mayoría de los 27 centros de la SAFA (Fundación Escuelas Profesionales
de la Sagrada Familia).