INVITACIÓN A LA BIBLIA por Mons. Jaume Pujol Balcells
Escrito por Ecclesia Digital
martes, 11 de noviembre de 2008
A
comienzos de octubre, se
inauguró en Roma un importante Sínodo de Obispos, en el cual han participado
más de doscientos prelados de todo el mundo, sobre el tema de la Palabra de Dios
en la vida y la misión de la Iglesia.
En su apertura, Benedicto XVI marcó la orientación de los
trabajos al decir que “al final del Sermón de la Montaña el Señor nos habla de
dos posibilidades de construir la casa de la propia vida: sobre la arena y sobre
la roca. Sobre la arena construye el que lo hace sólo sobre las cosas visibles:
(...) el éxito, la carrera, el dinero… Aparentemente eso es lo que cuenta, pero
todo ello un día pasará. Lo vemos ahora con la caída de los grandes bancos, el
dinero se desvanece (...). Sólo la Palabra de Dios es el fundamento de toda la
realidad”.
Leer las intervenciones de los padres sinodales que han
intervenido es enriquecedor,puesto que
cada uno aporta su punto de vista, generalmente ligado a la vida de sus
diócesis. No pretendo resumir esas intervenciones, ni destacar unas por encima
de otras. Sólo ofrecer algunas citas a modo de ejemplo de la universalidad de
la Iglesia, que debemos contemplar con esa amplitud de miras con la que nuestro
santo obispo Fructuoso nos invitó a verla.
En Europa el acceso a una Biblia es fácil; pero en algún
país africano cuesta el sueldo de un mes, o no está traducida al idioma que
habla la gente del lugar. En Sudán —dijo su prelado— la mayoría de los
catecúmenos no saben leer ni escribir, por lo que debe representárseles las
lecciones de la Biblia por medio de imágenes. Por otra parte, los católicos de
muchos pueblos sólo ven al presbítero una vez al año por problemas derivados de
la guerra.
En Asia y Oceanía una de las dificultades es también la
inexistencia de ejemplares en las lenguas locales, aunque las minorías
cristianas transmiten las enseñanzas de la Palabra de Dios mediante su ejemplo,
siendo personas de paz en medio de los conflictos, como puso de relieve un
obispo indio citando a Teresa de Calcuta.
En Catalunya, y concretamente en Tarragona, no tenemos
ninguna dificultad para encontrar la Biblia a precio asequible y en nuestro
idioma. Pero hemos de valorar más su conocimiento, como era voluntad del
Concilio Vaticano II y se manifiesta en su constitución Dei Verbum. Hemos de leerla como nuestro libro de cabecera y
facilitar su utilización y acceso. En Estados Unidos es frecuente encontrarse
este libro en el cajón de la mesita de noche en el hotel. Con mayor motivo
deberíamos tenerlo en cada casa. Os invito a coger el hábito de leer unos
breves minutos la palabra de Dios cada día y hacerlo, como propuso el obispo de
Kazakistán en el Sínodo, con una actitud de escucha, como la de María, que es
modelo de recepción de la palabra para los creyentes.
+ Jaume Pujol Balcells Arzobispo metropolitano de Tarragona
y Primado