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PEDRO
EN EL AREÓPAGO: BENEDICTO XVI EN BARANGAROO
La homilía del Papa en la
fiesta de recepción de la XXIII JMJ
Sídney 2008 en quince frases

Me resulta difícil buscar una síntesis
única, un único hilo conductor de la homilía del Papa en la fiesta de acogida
que los jóvenes le tributaban en la tarde del jueves 17 de julio en el muelle
de Barangarro, en el cenáculo de Sídney. La he leído, al menos, tres veces, y
cada vez me gusta. Y cada vez me resulta más difícil resumirla y contarla. ¿Qué
es, de qué habló el Papa? Yo diría que fue como el discurso de Pablo en el
areópago de Atenas: un discurso desde la
razón –desde las luces y las sombras de la razón-, dirigido al corazón y en
respuesta a las verdades y a las preguntas esenciales del hombre, de la vida y
de la creación que la sola razón no acaba de responder.
Las palabras de Benedicto XVI en la bahía de Sídney fueron, sí, un nuevo
discurso de Pablo en el areópago ateniense, símbolo de la cultura y del
progreso de la sociedad de hace dos mil años. Partiendo de los dones de la
creación, Benedicto XVI detectó sus grandezas y sus miserias para llegar a la
conclusión de que solo Cristo ofrece, lo ofrece todo, como veremos en una
próxima crónica. Ahora baste con una nueva relectura de la homilía y estas
quince frases que he seleccionado.
Vibrante
imagen de la Iglesia universal
1.- “Cualquiera
que sea el país del que venimos, por fin estamos aquí, en Sydney. Y estamos
juntos en este mundo nuestro como familia de Dios, como discípulos de Cristo,
alentados por su Espíritu para ser testigos de su amor y su verdad ante los
demás.
2.- “Veo
ante mí una imagen vibrante de la Iglesia universal. La variedad de naciones y
culturas de las que provenís demuestra que verdaderamente la Buena Nueva de
Cristo es para todos y cada uno; ella ha llegado a los confines de la tierra.
Sin embargo, también sé que muchos de vosotros estáis aún en busca de una
patria espiritual”.
3.- “Esta tarde deseo incluir también a los que no están aquí presentes. Pienso
especialmente en los enfermos o los minusválidos psíquicos, a los jóvenes en
prisión, a los que están marginados por nuestra sociedad y a los que por
cualquier razón se sienten ajenos a la Iglesia. A ellos les digo: Jesús está
cerca de ti. Siente su abrazo que cura, su compasión, su misericordia”.
El hombre,
cumbre de la creación: realidad y retos
4.- “¿Qué
decir del hombre, de la cumbre de la creación de Dios? Vemos cada día los
logros del ingenio humano. La cualidad y la satisfacción de la vida de la gente
crecen constantemente de muchas maneras, tanto a causa del progreso de las
ciencias médicas y de la aplicación hábil de la tecnología como de la
creatividad plasmada en el arte. También entre vosotros hay una disponibilidad
atenta para acoger las numerosas oportunidades que se os ofrecen”.
5.- “Por
eso, hemos de reflexionar algo más. Y así descubrimos que no sólo el entorno
natural, sino también el social –el hábitat que nos creamos nosotros mismos–
tiene sus cicatrices; heridas que indican que algo no está en su sitio. También
en nuestra vida personal y en nuestras comunidades podemos encontrar
hostilidades a veces peligrosas; un veneno que amenaza corroer lo que es bueno,
modificar lo que somos y desviar el objetivo para el que hemos sido creados.
Los ejemplos abundan, como bien sabéis. Entre los más evidentes están el abuso
de alcohol y de drogas, la exaltación de la violencia y la degradación sexual,
presentados a menudo en la televisión e internet como una diversión. Me
pregunto cómo uno que estuviera cara a cara con personas que están sufriendo
realmente violencia y explotación sexual podría explicar que estas tragedias,
representadas de manera virtual, han de considerarse simplemente como
«diversión»”.
La herida
del relativismo y del laicismo
6.- “Hay
también algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia
están frecuentemente separadas de la verdad. Esto está fomentado por la idea,
hoy muy difundida, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestras vidas.
El relativismo, dando en la práctica valor a todo, indiscriminadamente, ha
hecho que la «experiencia» sea lo más importante de todo. En realidad, las
experiencias, separadas de cualquier consideración sobre lo que es bueno o
verdadero, pueden llevar, no a una auténtica libertad, sino a una confusión
moral o intelectual, a un debilitamiento de los principios, a la pérdida de la
autoestima, e incluso a la desesperación”.
7.- “La
tarea del testigo no es fácil. Hoy muchos sostienen que a Dios se le debe
“dejar en el banquillo”, y que la religión y la fe, aunque convenientes para
los individuos, han de ser excluidas de la vida pública, o consideradas sólo
para obtener limitados objetivos pragmáticos. Esta visión secularizada intenta
explicar la vida humana y plasmar la sociedad con pocas o ninguna referencia al
Creador. Se presenta como una fuerza neutral, imparcial y respetuosa de cada
uno. En realidad, como toda ideología, el laicismo impone una visión global. Si
Dios es irrelevante en la vida pública, la sociedad podrá plasmarse según una
perspectiva carente de Dios, y el debate y la política sobre el bien común se
harán más a la luz de las consecuencias que de los principios enraizados en la
verdad”.
La vida no
está gobernada por el azar
8.-“La vida
no está gobernada por el azar, no es casual. Vuestra existencia personal ha
sido querida por Dios, bendecida por él y con un objetivo que se le ha dado
(cf. Gn 1,28). La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias, por
útiles que pudieran ser. Es una búsqueda de lo verdadero, bueno y hermoso.
Precisamente para lograr esto hacemos nuestras opciones, ejercemos nuestra
libertad y en esto, es decir, en la verdad, el bien y la belleza, encontramos
felicidad y alegría”.
9.- “Cristo
ofrece más. Es más, ofrece todo. Sólo él, que es la Verdad, puede ser la Vía y,
por tanto, también la Vida.”
10.- “En
casa, en la escuela, en la universidad, en los lugares de trabajo y diversión,
recordad que sois criaturas nuevas. No estéis ante el Creador solamente llenos
de estupor, alegrándoos por sus obras, sino tened presente que el fundamento
seguro de la solidaridad humana está en el origen común de cada persona, el
culmen del designio creativo de Dios para el mundo”.
Eclipsar de
Dios es eclipsar al hombre
11.- “Sin
embargo, la experiencia enseña que el alejamiento del designio de Dios creador
provoca un desorden que tiene repercusiones inevitables sobre el resto de la
creación”.
12.- ¿Que
decir de nuestro entorno social? ¿Estamos suficientemente alerta ante los
signos de que estamos dando la espalda a la estructura moral con la que Dios ha
dotado a la humanidad? Esto nos lleva reflexionar sobre el lugar que ocupan en
nuestra sociedad los pobres, los ancianos, los emigrantes, los que no tienen
voz. ¿Cómo es posible que la violencia doméstica atormente a tantas madres y
niños? ¿Cómo es posible que el seno materno, el ámbito humano más admirable y
sagrado, se haya convertido en lugar de indecible violencia?”.
13.- “Nuestro
mundo está cansado de la codicia, de la explotación y de la división, del tedio
de falsos ídolos y respuestas parciales, y de la pesadumbre de falsas promesas.
Nuestro corazón y nuestra mente anhelan una visión de la vida donde reine el
amor, donde se compartan los dones, donde se construya la unidad, donde la
libertad tenga su propio significado en la verdad, y donde la identidad se
encuentre en una comunión respetuosa”.
14.- “Esta
es obra del Espíritu Santo. Ésta es la esperanza que ofrece el Evangelio de
Jesucristo. Habéis sido recreados en el Bautismo y fortalecidos con los dones
del Espíritu en la Confirmación precisamente para dar testimonio de esta
realidad. Que sea éste el mensaje que vosotros llevéis al mundo desde Sydney”.
Ser testigos
del amigo que nunca falla
15.- “Queridos
jóvenes de lengua española, la misión de ser testigos del Señor en todos los
lugares de la tierra es una apasionante tarea, que exige acoger su Palabra e
identificarse con Él, compartiendo con los demás la alegría de haber encontrado
al verdadero amigo que nunca defrauda. Que este reto agrande vuestra
generosidad. Un saludo muy cordial a todos.
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