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Por una cultura humana y
cristiana del deporte
La Santa Sede informaba hace
cuatro años de la creación de una nueva pastoral, llamada "Iglesia y
deporte", constituida en el seno del Pontificio Consejo para los Laicos.
Justificaban la creación de
este organismo pastoral la relevancia actual del deporte, tanto a nivel
personal como global, y las tendencias que han alejado las prácticas de las
diversas disciplinas de los ideales originarios del deporte.
De ahí, que la Iglesia está
llamada también a ocuparse del deporte, al que define como "uno de los
puntos neurálgicos de la cultura contemporánea y una de las fronteras de la
nueva evangelización". Por ello y para ello, a esta nueva sección
"Iglesia y Deporte", insertada en el Pontificio Consejo para los
Laicos, el Papa le confía cinco grandes objetivos:
1.- Ser en la Iglesia punto de
referencia para las organizaciones y acontecimientos deportivos nacionales e
internacionales.
2.- Sensibilizar a las
Iglesias locales a la atención pastoral de los distintos ámbitos deportivos,
estimulando la colaboración entre las asociaciones deportivas católicas.
3.- Favorecer una cultura del deporte que promueva una
visión de la actividad deportiva como medio de crecimiento integral de la
persona y como instrumento al servicio de la paz y de la fraternidad entre los
pueblos.
4.- Proponer el estudio de temáticas específicas al deporte,
sobre todo desde un punto de vista ético.
5.- Organizar y sostener iniciativas adecuadas y suscitar
testimonios de vida cristiana entre los deportistas.
La Iglesia, con la creación de este organismo, desea, en
suma, promover una práctica deportiva que sepa acoger con espíritu constructivo
las complejas exigencias dimanadas en la actualidad de la actividad deportiva
con los valores propios de la dignidad de la persona humana, de modo que el
deporte sea así escuela de virtudes e instrumento de paz, de bienestar y
convivencia entre los pueblos.
Jesús
de las Heras Muela
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