¡Gracias por haber venido! Somos Kiko, Carmen y Padre Mario, equipo responsable del Camino neocatecumenal. Veo que aquí estáis muchos del Camino con todos vuestros hijos: gracias por haber venido.
Vosotros sois el
testimonio que no es verdad que todo se separan. Tenemos que ayudar a la
familia en toda Europa. Gobiernos laicos y ateos nos quieren hacer creer que
esta nave que es nuestra sociedad, que es nuestra vida, no va a ninguna parte!
Como si fuéramos un enorme transatlántico en medio de un mar obscuro que no va
a ningún sitio. Digamoslo: no es verdad, nuestra nave, nuestra sociedad,
nuestra vida và al Cielo. Vamos a la Jerusalén celeste. Nosotros lo sabemos
porque Cristo nos llamó y nos ha dado de su victoria sobre la muerte, la vida
eterna que nos permite amarnos más allá de la muerte. Por eso no nos separamos.
El está en medio de nosotros. Podemos amar el enemigo amar cuando la mujer o el
marido son nuestro enemigo, gracias al amor de Dios en nosotros podemos amar
mas allá de la muerte, por eso en el Sermón de la montaña el Señor nos dijo
amar a vuestros enemigos..
Juan
Pablo II en España, cuando habló de la familia dijo: “el futuro de la humanidad
pasa por la familia cristiana”. El futuro son los hijos. Solo la familia
cristiana da a los hijos una identidad: son fruto del amor de sus padres que
por ser cristianos lo han tenido como un don de Dios., segundo: les dan una
moral y una fe y sobre todo los padres dan a los hijos un destino glorioso: la
vida eterna.
La Virgen dice a su
Hijo en las bodas de Cana: “no tienen vino”. Cristo responde: “no ha llegado mi
hora”. La hora de Cristo es aquella que le hace pasar de este mundo al Padre.
El vino en la Pascua hebrea significa la entrada en la tierra prometida. El pan
ázimo es signo de la esclavitud y una copa, la cuarta, de bendición, es la copa
del vino de la alianza signo de la tierra que mana leche y miel. Cristo en la
ultima Cena coge el pan y dice; esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros y
después de la cena coge la copa y dice: este es mi sangre que será derramada
por vosotros y por todos los hombres, y en otro sitio dice: non beberé mas del
fruto de la vid hasta que sea cumplido en mi Reino. Cristo lo cumple con su
resurrección y ascensión al Cielo, haciendo entrar al hombre, a nuestra
humanidad, en la Santa Trinidad, en el cielo.
“No tienen vino”:
quiere decir que el matrimonio humano que es una belleza de felicidad
natural no tiene “vino”: esto es: se acaba con la muerte, la felicidad
que termina ya no es felicidad perfecta.
Ha llegado mi hora,
la hora de pasar al padre, de introducir la humanidad en el cielo. Ahora el
matrimonio cristiano es indisoluble, su amor es eterno, ya tienen vino.
Cristo ha resucitado, ha vencido la muerte para todos, nuestra vida no se acaba
en la muerte. Digámoslo al mundo, hemos que dar testimonio de nuestra
fe: Cristo ha muerto por todos, Cristo ha resucitado. Para todos se
abre ahora el cielo: cantemos a Cristo: Resucitò.
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