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Reliquias, panteones, tesoros, archivo, biblioteca y museo de Tapices
y Arqueológico de la iglesia basílica catedral del Apóstol Santiago
(Nota de ECCLESIA DIGITAL:
proseguimos la serie de entregas de artículos de nuestro colaborador José
Barros Guede a propósito de su reciente libro sobre el apóstol Santiago, el
Camino de Santiago y la tradición Xacobea. Esta es la décimo octava entrega) 
Desde
1641, las reliquias, panteones reales y tesoros de la Iglesia Basílica
Catedral del Apóstol Santiago se hallan en una capilla gótica, a la que se
accede desde su interior por una puerta
en la pared derecha. Fue construida para sacristía por Juan de Álava, siendo
arzobispos, Alonso Fonseca III y Juan Tabera, entre los años 1527 y 1535.
En su vestíbulo vemos la lauda secular del
obispo Teodemiro, del siglo IX, los cuadros del Ecce Homo, la Dolorosa de Juan José
Cancela, la Visitación
de la Virgen María
a Isabel y la Anunciación
de la Concepción
de María a san José, obra de Gregorio Ferro. Su altar actual, de 1925, es obra
de Magariños sobre proyecto de Rafael de la Torre, que sustituye otro barroco que fue
destruido por un incendio en 1921.
Dicha
capilla gótica, llamada de las reliquias, guarda ciento sesenta de gran valor y mérito, mereciendo destacar
la cabeza del apóstol Santiago el Menor, regalo de la reina Urraca de León y
Castilla al arzobispo Diego Gelmírez, cuyo busto de plata es regalo del obispo
Berenguer de Landoria y el collar es de Suero de Quiñones. Así mismo, guarda el
relicario de las reliquias de santa Susana que el prelado Diego Gelmírez trajo
de ciertas parroquias sitas en Portugal y pertenecientes, entonces, a Iglesia
del apóstol Santiago, y la imagen de plata del apóstol Santiago, del siglo
XIII, que contiene una reliquia suya en el pecho.
También,
se hallan en ella los panteones reales siguientes. A la derecha, los de los
reyes de León, Fernando II, en estatua yaciente fallecido en 1188, obra
bellísima del maestro Mateo, de Alfonso IX fallecido en 123 en Sarria y el de
Pedro Fróilaz, conde de Traba y ayo del emperador Alfonso VII. A la izquierda,
los de la reina Berenguela, de bellísimo rostro, fallecida en 1149, esposa del
emperador Alfonso VII, rey de Castilla y León, el del conde Raimundo de
Borgoña, fallecido en 1107, esposo de la reina Urracay hermano del papa Calixto
II, y el de Juana de Castro, muerta en 1374, esposa del rey Pedro, el Cruel, de
Castilla, y hermana de Inés de Castro.
También guarda diversos objetos litúrgicos,
tales como, cruces, cálices, portapacios, relicarios, un retablo de alabastro
con escenas de la vida Apóstol Santiago y otros muchos más, los frescos, hechos
sobre el año 1450, que representan la Ascensión del Señor y la Asunción de María, una
custodia de plata dorada, obra de Antonio de Arfe del siglo XVI, de grande
mérito y valor, que reproduce escenas de la vida del Señor y del Apóstol
Santiago.
Así
mismo contiene bandejas de plata en forma de concha del siglo XVI, una imagen
de san Cristóbal, uno de los martillos que se usan para abrir la Puerta Santa en los
Años Santos Jacobeos, cálices, ornamentos, el capelo cardenalicio del arzobispo
cardenal Fernando Quiroga Palacios, el
tríptico que le regaló la provincia de Ourense a dicho cardenal y el ostensorio
hecho con las joyas de la familia Ferreiro de la Maza, obra de Ángel Iglesias.
El
archivo y la biblioteca de la Iglesia Basílica Catedral se hallan en dos alas del claustro
catedralicio. José María Díaz Fernández, canónigo archivero y actual presidente
del cabildo, lo ha modernizado y catalogado. Sus fondos son extraordinarios y
su valor documental es grandísimo, mereciendo resaltar el “Codex Calixtinus” o
“Liber Santi Jacobi”, de la primera
mitad del siglo XII, los “Libros Tumbos A, B y C”, de los siglos IX al XIV, y
diversos diplomas y breviarios.
La
actual biblioteca es obra de Ferro Caaveiro en el siglo XVIII, decorada con
frescos de Arias Varela sobre temas del Apóstol Santiago con medallones y retratos.
Está formada con antiguos legados de libros donados por particulares. Los
canónigos Pedro Acuña y Malvar y Diego Juan de Ulloa donaron los primeros
fondos bibliotecarios.
En la sala de esta biblioteca se guarda los
botafumeiros que se usan en ciertas solemnidades. El antiguo botafumeiro
regalado por el rey Luis XI de Francia y mencionado por “Codex Calixtinus”, que
servía para purificar la atmósfera de la Iglesia Basílica
Catedral, fue robado por las tropas francesas en la guerra de la Independencia
española, y sustituido por otro de 1851.
La Iglesia Basílica-Catedral
posee un importante museo de tapices que antiguamente se utilizaban para
adornar las calles en las fiestas del Corpus Christi y del Apóstol Santiago, y
que podemos ver en sus salas. En la primera sala se hallan las historias de
Aquiles, el dios pan y Nerón sobre cartones de Rubens Van Thulde, hechos en
fábricas flamencas. En la segunda sala se encuentran, las escenas populares
sobre cartones de Teniers, hechos en Francia. En la tercera sala hay las
escenas sobre cartones de Teniers y Bayeu.
En la cuarta sala podemos ver doce escenas
goyescas, hechas por la fábrica de santa Bárbara de Madrid, cuyos tapices
fueron donados por el rey Carlos III a Pedro de Acuña, prior de santa María del
Saar, quien los regaló a esta Iglesia Basílica Catedral. En la quinta sala
están las escenas sobre cartón de José Castillo y de Ginés de Aguirre,
mereciendo especial mención el Gallardete de Lepanto, donación de Juan de
Austria, que suele mostrarse en las
fiestas del apóstol Santiago.
La Iglesia Basílica
Catedral tiene, además, un museo
arqueológico, dividido en dos salas,
cada una de ellas con tres departamentos, donde se muestran piezas procedentes
de diversos sitios que nos ayudan a
conocer su historia. Un ejemplo de esto son las sillas del coro de piedra hecho
por el maestro Mateo, que se hallaban antiguamente en el medio de la misma. Así
mismo, podemos ver los planos de las excavaciones realizadas en su subsuelo y
lo encontrado en ellas.
José Barros Guede
A
Coruña, a 23 de junio del 2010
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