|
El viaje de Benedicto XVI a Chipre, prolongación de su peregrinación a Tierra Santa
Benedicto XVI manifestó que su visita a Chipre es la prolongación del viaje que realizó el pasado año a Tierra Santa y en abril de este año a Malta, siguiendo las huellas de Cristo y del apóstol Pablo. El Papa añadió que va a la isla a "testimoniar la paz y la fe en un único Dios". 
Las palabras del Papa para este viaje son "diálogo y paz". La paz, precisó, está en el centro del pensamiento paulino. "No vengo con un mensaje político sino religioso, auspicio la paz, trabajemos por la paz", añadió.
Una gran oportunidad para el ecumenismo
Chipre es un país de mayoría ortodoxa. El 88 por ciento de sus habitantes pertenecen a la Iglesia ortodoxa griega. Benedicto XVI abogó por proseguir el diálogo ecuménico con los ortodoxos y las otras iglesias cristianas en este mundo secularizado y dijo que este diálogo no se trata de una coalición moral o política sino de profunda fe y de la fisonomía de la fe cristiana. Durante esta visita entregará el documento preparatorio del Sínodo que se celebrará próximamente en el Vaticano sobre la situación de las Iglesias católicas en Oriente Medio. El Papa afirmó que en esta zona hay muchas Iglesias que están esparcidas, aisladas, y que se desconocen unas a otras y que el Sínodo puede ser el momento para que se encuentren y establezcan puntos comunes y medidas para afrontar el futuro en una zona como es Oriente Medio, donde son minoría. Sobre estas Iglesias el Papa precisó que son antiquísimas comunidades cristianas que demuestran la importancia de la Iglesia, y el Papa espera que se conozcan mejor y que durante el Sínodo de Roma estará cerca de ellas para que se ayuden las unas a las otras en estos difíciles momentos.
|