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El cardenal arzobispo
presidió la vigilia de oración y la eucaristía en Santa María del Mar
El viernes 14 de mayo llegó a Barcelona la Cruz de los Jóvenes, la cual
el Papa Juan Pablo II confió a los jóvenes para que peregrinara por todo el
mundo para anunciar que es en la
Cruz de Jesucristo donde se encuentra el gesto más grande de
amor y la salvación para toda la humanidad. Esta Cruz peregrina ha estado
presente y convocando a los jóvenes cristianos en todas las Jornadas Mundiales
de la Juventud
(JMJ) desde 1985. 
La próxima de estas JMJ tendrá lugar en Madrid
del 16 al 21 de agosto de 2011, y en su itinerario de preparación por las
diócesis españolas, estos días está en Cataluña, donde presidirá la celebración
del 10º Aplec de l’Esperit,
el 22 de mayo en la ciudad y diócesis de Terrassa, coincidiendo con la fiesta
de Pentecostés.
La primera diócesis catalana, pues, a acoger la Cruz ha sido Barcelona. El
pasado viernes tuvo lugar una Vigilia de oración en la basílica de Santa María
del Mar, presidida por el cardenal arzobispo Mons. Lluís Martínez Sistach, a la
cual también asistieron el obispo auxiliar Mons. Sebastià Taltavull, el vicario
episcopal Mn. Jesús Sanz, el rector del Seminario Mn. Josep M ª Turull, y el
rector de la parroquia, Mn. Ignasi Mora. Se reunieron más de 1.500 jóvenes y no
tan jóvenes, así como algunas familias con sus niños, animadores y catequistas
de grupos de jóvenes cristianos de las parroquias, congregaciones religiosas y
movimientos de nuestra diócesis. La representación de la riqueza eclesial de la
archidiócesis era muy amplia.
Esta Vigilia de oración tuvo lugar dentro de
la programación de dos espacios habituales que prepara la Delegación de Pastoral
Juvenil de la diócesis: l’Estació
d’Enllaç y l’Escola de Pregària de la catedral, que se celebran una
vez al mes.
Así, pues, en el marco tan hermoso de Santa Mª
del Mar llena a rebosar, los jóvenes acogieron la Cruz en un momento inicial
muy emotivo en el que ocho chicos y chicas entraron en procesión mientras cantaban
uno de los himnos de las anteriores JMJ. Estos jóvenes instalaron la Cruz en el centro de la nave
de la iglesia, desde donde presidió toda la celebración, acompañada de un icono
de la Virgen. A
lo largo de una hora larga, se escucharon y visualizaron varios mensajes de los
papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, de la madre Teresa de Calcuta y del
hermano Roger de Taizé, de cuatro testigos jóvenes que compartían como desde
las dificultades y cruces de la vida ellos habían encontrado motivos para la lucha
y la esperanza, así como la
Palabra de Dios, que fue comentada en una breve homilía por
el Sr. Cardenal Mons. Lluís Martínez. El arzobispo terminó sus palabras, ante la Cruz, pidiendo a los jóvenes
presentes que sean capaces de encontrar espacios cotidianos para la oración, en
la intimidad del diálogo con el Señor.
Esta primera parte de la Vigilia terminó con una
invitación a participar en el Aplec
de l’Espirit que tendrá lugar
esta próxima semana y donde también estará presente la Cruz de la JMJ, y también con una
invitación a ser acogedores con los miles de jóvenes de todo el mundo que, con
motivo de la próxima JMJ en Madrid, pasarán unos días en nuestra archidiócesis
(del 12 al 15 de agosto de 2011) participando de los Días en las Diócesis
(DED). Con este último objetivo, la Delegación de Juventud ya trabaja para organizar
los espacios de acogida y el equipo de voluntarios que realizará todas las
tareas necesarias. Todo aquel que pueda ofrecer estos espacios para acoger a
los jóvenes y/o quiera ser voluntario/a encontrará la información y la forma de
inscribirse en la web: www.delejovebcn.com dirección electrónica:
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o al teléfono 93 412 15 51.
Finalmente, la segunda parte de la Vigilia en torno a la Cruz consistió en un
concierto, con dos momentos bien diferenciados. El primero de carácter más
contemplativo y de oración con las canciones de la hermana Glenda, y el segundo
con un aire más festivo y de celebración con la música y el ritmo del grupo
Kairos, que presentó alguna de las canciones de su nuevo trabajo.
Al finalizar, los jóvenes asistentes eran de
alguna manera más conscientes de la fuerza de la Cruz de Jesucristo que, sobre
todo en este tiempo pascual, nos indica y nos ofrece un camino que da vida.
La Cruz peregrina ahora por otras diócesis catalanas,
y estará de nuevo en Barcelona del 24 al 26 de mayo en diversos espacios y
momentos celebrativos, con grupos de oración, escuelas y comunidades.
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