|
Acaba de iniciarse una
nueva campaña de recuperación del
espíritu cristiano de las primeras comuniones, con el fin de que se pueda
celebrar sin caricaturas ni excesos, el acontecimiento
más importante para la vida religiosa de nuestros niños, la participación consciente y viva en la Eucaristía. Justo es que
reconozcamos, que en estas celebraciones se ha producido un choque frontal entre
lo sagrado y lo profano, originado por dos mundos radicalmente incompatibles:
el mundo de la fe y el submundo del “dios consumo”. 
En una sociedad de tradición
católica como la nuestra, contamos con valores cristianos enraizados en
nuestros genes y cultura, pero al mismo tiempo, arrastramos algunas costumbres
festivo-religiosas llenas de connotaciones secularizantes, que han invadido el
espacio de la celebración de los sacramentos de la fe. Una prueba perfecta de
esta confusión son precisamente las primeras comuniones. Estamos de acuerdo en
que no deben reducirse a una fiesta social de puesta de largo de los niños, ni
convertirlas en el día de la “vanidad” para satisfacer el deseo de ostentación
y las ganas de exhibición de los mayores. Pero la situación que nos encontramos
cada año es la misma, la claudicación de
la Iglesia ante la maquinaria de consumo, fiesta y deformación celebrativa
del sacramento.
Los niños han participado en la
catequesis para ser discípulos del Señor, con el que desean entrar en comunión
de vida por la participación en la Eucaristía, la mesa de la Palabra y del
Amor, el banquete pascual, la ofrenda de Jesucristo muerto y resucitado. El
niño que vive por primera vez esta celebración extraordinaria, tiene derecho a vivirla sólo desde la fe,
como experiencia feliz de encuentro con el Señor y participación serena en la escucha y
la plegaria. No tenemos que temblar a la
hora de expulsar fuera del templo, todo lo que no conduzca a esta experiencia
viva, espiritual y gozosa de la Eucaristía.
No dejarnos llevar por la sensación de que “aquí no hay nada
que hacer”
Esta
situación exige una revisión a fondo, para que no nos dejemos llevar por la
sensación de que “aquí no hay nada que hacer”, y todos a una pongamos freno a
esta situación descontrolada, aportando las ideas y la forma de dar pasos en
comunión diocesana, hacia una celebración de los niños/as en la Eucaristía, sin
exotismos antievangélicos, ni ritos irrisorios.
¿Quién está dispuesto a hacer las cosas bien; esto es, a celebrar sólo y exclusivamente la primera comunión como
una fiesta de fe que preparamos como nos enseña Jesús en el Evangelio y no el
“catálogo” de compras de los grandes almacenes? ¿Cuántos padres estáis
dispuestos a dar una lección a vuestros hijos viviendo este día con espíritu
cristiano y prescindiendo del compromiso social y del montaje ostentoso que
quizá os pueda llegar a endeudar en estos tiempos de crisis?
Para
empezar podemos proponer como alternativa para las familias que lo deseen, una celebración eucarística con toda la
comunidad parroquial, donde los niños participen como cada domingo, sin
vestidos especiales, ni fotógrafos, ni añadiduras rituales, como prototipo de
lo que la Iglesia desea para vivir con sentido cristiano, ésta y todas las
celebraciones de la fe. Necesitamos encontrar el equilibrio de las primeras
comuniones, y no hay mejor forma de provocarlo que proponiendo este otro tipo
de celebración, sensibilizando con tiempo a los padres e hijos que deseen un cambio en el fondo y la forma de estas celebraciones, sin miedo a
diferenciarse del resto y a romper con la inercia social de hacer porque todos
lo hacen.
La
trampa consumista de los vestidos, banquetes, regalos y reportajes, ha sido y
sigue siendo un gran condicionante a la hora de vivir con sentido cristiano
este gran día. Por ello, os invitamos a los padres a ser valientes y sobre todo
consecuentes para romper con todo este montaje, y hagamos que esta celebración
de fe sirva de lección a todos, especialmente a los niños y niñas que la van a
vivir.
Víctor M. Jiménez López de
Murillas
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
|