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* Casi dos centenares de sacerdotes venidos de las cuatro islas de la
diócesis participan en esta celebración.
* El sacerdocio: un tesoro en vasijas de
barro. 
El Obispo, Bernardo Álvarez, ha
presidido en la mañana de hoy la Misa Crismal, en la iglesia de la Concepción de La Laguna (Sede Catedralicia).
Con él concelebró el Obispo Emérito, Felipe Fernández, y casi dos centenares de
sacerdotes.
El
prelado empezó su homilía, centrada, como el lema de este “Año Sacerdotal”, en
la “Fidelidad de Cristo y la
Fidelidad del Sacerdote” dando gracias a Dios por todos los
presbíteros presentes en la celebración, así como por los que no pudieron
asistir y también realizó un sentido recuerdo por aquellos que han fallecido
durante este último año, se han ordenado o cumplido sus bodas de oro y plata en
el ministerio.
Bernardo
Álvarez, prosiguió sus palabras destacando diversos aspectos de la liturgia del
día y de la exhortación del Papa Juan Pablo II: “Os daré pastores”. En este
sentido, Álvarez valoró positivamente que los sacerdotes “sigan con la mano
puesta en el arado, a pesar – a veces- de la dureza de la tierra y de la inclemencia
del tiempo”. Asimismo, indicó que la labor de los presbíteros tiene una
importancia capital ya que “están llamados a prolongar la presencia de Cristo,
único y supremo Pastor, siguiendo su estilo de vida y siendo como una “transparencia
suya” en medio de la grey que les ha sido confiada. Por otro lado, el Obispo
recordó la afirmación bíblica de que “aunque seamos como vasijas de barro,
nuestro ministerio es un tesoro”.
Bernardo
Álvarez incidió en que la fidelidad es lo más esencial y decisivo para el
ministerio sacerdotal. “La fidelidad hace que el amor no envejezca” –indicó el
prelado. En este sentido, hizo mención a las palabras de Benedicto XVI, en las
que señalaba que “la primera característica que el Señor requiere del servidor,
es la fidelidad. No buscamos poder, ni prestigio sino que proponemos a todos ir
hacia Jesucristo y, con ello, los introducimos en la verdad y en la libertad –
señaló en otro momento.
El
Obispo finalizó su homilía indicando que “la fidelidad incrementa el amor y la
amistad con Jesús y con las personas. Asimismo, la fidelidad produce paz y alegría
y hace más eficaz el servicio de los sacerdotes.”
A la Misa Crismal estuvieron invitados todos los sacerdotes
de la diócesis. En este momento, la diócesis de S. Cristóbal de La Laguna tiene un total de
215 sacerdotes diocesanos. Además, cuenta con 24 religiosos y 2 sacerdotes
provenientes de otras diócesis.
Durante la Misa, el Obispo consagró el Santo
Crisma, materia de los sacramentos del bautismo, la confirmación y la
ordenación sacerdotal y bendijo los óleos de los catecúmenos y de los enfermos.
Tanto el Crisma como los óleos son ahora enviados a las más de 300 parroquias
de esta iglesia particular nivariense para poder administrar los sacramentos
respectivos.
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